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42 CÓRDOBA DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 cordoba. abc. es ABC L a Avenida de la Libertad, o el Vial, como la gente, poco dada a las grandilocuencias, prefiere llamar a esta amplia calle que limita por el norte el inhóspito páramo que sigue partiendo a la ciudad en dos, se ha pasado de moda con la misma urgencia con la que se puso. De hecho, estamos asistiendo a un proceso de concentración empresarial, similar al bancario, en el que los emprendedores más capitalizados de la zona pretenden agrupar negocios a fin de hacerse la competencia a sí mismos y compensar, no sólo la crisis, sino también el descrédito que les ha proporcionado la mala costumbre de cobrar la copa a tres veces su precio. El establecimiento que nos ocupa, a pesar de su diseño, sus tres alturas, su art déco pasado por el zen y su perfecto enclave, iba camino de quedarse, como le correspondía por vocación, en un bar de copas despersonalizado, sólo apto para sumidero circunstancial del rebose de los grandes locales de la primera línea de avenida, y para ser cerrado o reabierto en precario, como tantos otros de esta pasarela decadente, en función de las necesidades del grupo de presión o del arrojo de algún imprudente espontáneo. Pero a alguien se le ocurrió, con muy buen criterio, que después de tres intentos fallidos por lo posmoderno, sin ofrecer casi nada, podría ensayarse uno por lo tabernario, ofreciendo lo propio y sin abdicar del estilo. Así que cambiaron el concepto sin variar el precepto. Y el resultado es El Alambique, una taberna clásica con formato actual, donde pueden converger distintas generaciones sin que ninguna se sienta fuera de lugar. Los hermanos Fernando y Roberto Pastor están al frente de la ocurrencia. Y lo han querido hacer bien desde el principio. Por eso han estado probando como funcionaba el invento meses antes de su inauguración oficial, de modo que, por fin, han podido presentarse este mismo viernes a la clientela, que ya los conocía, con la selectividad aprobada de antemano. Ni Fernando ni Roberto eran, hasta la presente, profesionales del ramo. TABERNARIO SENTIMENTAL POR JAVIER TAFUR Y VIC CÓRDOBA El Alambique Una taberna clásica con formato actual, donde pueden converger distintas generaciones sin que ninguna se sienta fuera de lugar Tal vez, por ello, acometan la tarea origen magrebí y vecina de Santa Crucon más respeto y no fíen a la suerte cita, que es como alcanzar el perfeco al despiste lo que otros veto equilibrio en el nirvana de teranos tratan con demala Alianza de las Civilizasiada ligereza. Fíjense ciones, esa inspiración Ubicación en que sirven buenos de Zapatero que ahovinos, incluso de Córra ha redescubierto y La taberna se doba, lo cual es casi revalorizado Rajoy, encuentra en la inaudito en esta ciumás que nada para dad, sobre todo en que no se la asalten calle Miguel Gila, en una taberna joven. los turcos. Recomienel conocido Vial Aunque lo mejor es do, pues, a Nieto y a Norte su cocina, atractiva en sus muchachos, que la presentación y solventienen la sede a un tiro te en lo gastronómico. Su de piedra, que vengan por artífice se llama Saida. Es de aquí a resarcirse, literalmente, de los muchos sinsabores que deja la política en época de vacas flacas. Porque además es uno de los pocos sitios donde las tapas alimentan de verdad y se incluyen en el precio de la caña. Conviene, no obstante, avisar de que Saida tiene un pasado. Viene trabajada de La Bartola, en su pueblo, de la Malagueña, en las Tendillas, del Ritrato y La Loren (ya desaparecidos) en María la Judía, y, en la misma calle, de Bajo de Guía- -nada más y nada menos- donde fue segunda cocinera. Saida tiene, por tanto, antecedentes incontestables. Razón de más para verla ahora aquí, en su propia salsa, dando muestras de un irreprochable cosmopolitismo culinario. Disfruten, por ejemplo, de su steak tartar, de su cochifrito ibérico, de sus gambas al ajillo o de su arroz meloso. Todo condimentado con desparpajo y sabiduría sorprendentes, como si se hubiera criado en una caravana haciendo la Ruta de las Especias... La taberna nunca muere, sólo se transforma. Por lo que le auguramos, si mantienen las ganas y el estilo, muchos años de prosperidad a este bisoño Alambique. Y que nosotros lo veamos...