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6 ENFOQUE DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 abc. es ABC Las mentiras del nacionalismo La raíz histórica de la cuestión catalana Condados Catalanes (S. IX- XII) As tur es Gal Bá rd ul os Cataluña como territorio El territorio peninsular hasta el Imperio Romano Los actuales territorios aragoneses, valencianos, catalanes y baleares no tuvieron identidad propia durante la Antigüedad. Por allí pasaron los fenicios y los griegos (Rosas, Ampurias) Durante la dominación romana, integraron la Hispania Citerior o Tarraconense, pues su capital fue Tarraco (Tarragona) s aico Cántabros Vacceos Berones Pelendo nes Iler c Ce avone sse s tan os Ceretanos Cer os s Ausetanos Iler Lacetanos gete s Layetanos tanos ano nos no Rosas Ampurias S. VI- III a. C. Cultura céltica e indoeuropea Cultura ibérica Colonización fenopúnica Colonización griega 27 a. C. -69 d. C. Límites provincias romanas Veton es no s rp Ca eta Co nt es ta no s Edetanos Lu s Tarraco Tienen su origen en la Marca Hispánica del Imperio Carolingio (Carlomagno crea una frontera al sur de los Pirineos para contener el avance árabe) Estos territorios, unidos por Wilfredo el Velloso (rey francés) se disgregan entre sus herederos (condados) Será Ramón Berenguer I, el Apoderador de España (1) y Conde de Barcelona, quien vuelva a reunificarlos. es on sc Va s ero ltíb Ce ita no s Rosellón os o lló P a Pallars Ribagorza o Urgel Barcelona M LUSITANIA os ltic Cé TARRACONENSE Oretanos s no eta rd Cerdaña Besalú Ampu as Ampuria mp o Tu BÉTICA La verdad sobre el Condado de Cataluña POR TULIO H. DEMICHELI (1) En el sentido de conquistador y vencedor sobre los ejércitos musulmanes (Ferran Soldevila, Història de Catalunya) spaña y Europa se enfrentaron en 1700- -como también lo hacen hoy por razones distintas- -a una catástrofe histórica: Carlos II muere sin descendencia. Va a jugarse una partida en el gran tablero mundial. Aunque el Monarca ha legado el Trono en su testamento a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV y príncipe europeo con mejor derecho, las grandes potencias buscan sacar provecho de este drama dinástico. Inglaterra, Holanda y otros reinos temen la total hegemonía franco- española, pues su alianza dinástica no ha disipado la amenaza de que una misma persona reine en Francia y España. No mucho después de que Felipe V sea proclamado en Castilla y Aragón, Leopoldo I, Emperador del Sacro Imperio Romano- Germánico, postula a su hijo menor, el Archiduque Carlos de Habsburgo, con el apoyo militar de esas potencias. Otra partida empieza a jugarse en E el pequeño tablero de la política española: Cataluña, Valencia y Baleares apuestan por el candidato austriaco, no tanto por temor a que el centralismo borbónico se imponga, pues Felipe V ha respetado los fueros de Navarra, las Vascongadas y Aragón; sino porque aspiran a un acuerdo privilegiado (una suerte de nuevo pacto fiscal como premio por su apoyo: abrir el comercio con América, algo exclusivo de Castilla. Aragón se sumará tras las primeras victorias austracistas. Sin embargo, las diplomacias se mueven en secreto. Felipe V y Gran Bretaña sellan el Tratado de Utrecht en 1713. No fueron tablas, pero acabó con una guerra costosa y aclaró una gran duda: tampoco un nuevo Carlos V reinará en España y el Sacro Imperio, como podían temer Francia o Inglaterra, pues el pretendiente, por otra pirueta de la Historia, ha sido proclamado Emperador tras la muerte de su padre, Leopoldo I, y de su hermano, José I. Por el Tratado de Rastadt, final- mente renuncia a España. La partida en el gran tablero ha terminado. No así la que se ha venido jugando en el pequeño. Aragón acepta, pero la Junta de Brazos de las Cortes, establecida en Barcelona, y las Baleares, no. El duque de Pópoli bloquea Barcelona por mar y el duque de Berwick la rinde por tierra el 11 de septiembre de 1714. En ese asalto resulta herido el conseller en cap del Consejo de Ciento, Rafael Casanova, que se hace el muerto, huye y se esconde hasta ser indultado años después. A él se brinda la ofrenda floral de la Diada, bucle melancólico de una derrota. Triste balance final de la aventura: todos perdimos. España perdió Gibraltar, Menorca, Nápoles, Niza, Milán, Cerdeña, Países Bajos católicos, Terranova, Acadia, San Cristóbal de Antillas y la bahía de Hudson. Y Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares perdieron sus fueros. ¿Lecciones? Hoy también perderíamos todos. Un problema de sucesión, nunca de secesión Los principales actores Línea Línea au austriaca borbónica ca O TODO EL IMPERIO O NADA Archiduque Carlos arlos parto Tras un primer tratado de futuro reparto IV de España (auspiciado por Luis XIV de ar Francia) Carlos II optó, al estar en desacuerdo, por declarar heredero a José Fernando de Baviera. Como muere, uere, Francia e Inglaterra pactan un segundo undo reparto ofreciendo a Austria el trono español pero con pérdidas territoriales. iales. El Archiduque Carlos es aceptado como candidato pero reclamará la totalidad del ad Imperio Español y será la mecha que a prenda el conflicto. flicto. UN CONT CONTRAPESO DE LA BALANZA BA Leopoldo I de Austria Casado con una hija Casa a de Felipe III de España y de Felip a canditato al trono padre pad del c pa pa ad ono Su español. S política exterior es es rior se enfocó a contrarrestar r el poder francés. fr EL PRIMER SUCESOR EL PRI José Fernando de Baviera José Fe Es el heredero aceptado por he Carlos II pero murió de la viruela I ela un año antes de poder reinar e di te rr á nos Basteta ne