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64 CULTURA MARTES, 25 DE SEPTIEMBRE DE 2012 abc. es cultura ABC Fernando Trueba, en cuerpo y alma El artista y la modelo entra en la lucha por la Concha de Oro, pero Laurent Cantet se cae de bruces de ella OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE SAN SEBASTIÁN Una peculiar jornada de cine a competición que estuvo presidida por la película de un director español, Fernando Trueba, que presentó una película de aire francés, El artista y la modelo y por la de un director francés, Laurent Cantet, con una película de aire americano, Foxfire La decepción, que es algo que siempre habla de uno mismo, llegó con la película americana de Cantet, pero estuvo compensada por el entusiasmo de la película francesa de Trueba. El artista y la modelo podría ser confundida fácilmente con eso que se llama cine contemplativo: el espectador asiste más o menos embelesado a ese milagroso misterio visual y táctil de la relación entre un escultor y su modelo desnuda, aunque de un modo sutil se le cuela ahí el color de la vida (no en la imagen, que es un blanco y negro precioso modelado por la fotografía de Daniel Vilar) o de la vitalidad de sus personajes, un hombre anciano que persigue la rúbrica de su arte y una chiquilla que lo que persigue es la rúbrica de su existencia, no solo estar sino también ser Aida Folch, Fernando Trueba y Jean Rochefort, ayer en San Sebastián que le dan sentido a la vida, a la muerte y a Dios. Sobre si el final es un disparo de optimismo o de pesimismo, cabe la discrepancia... pero no en todo lo anterior. A Laurent Cantet, en cambio, se le cayó su película encima del público. Foxfire es un batiburrillo de ideas alrededor de una banda de chicas en los años cincuenta donde uno chapotea sin mucho sentido durante más de dos horas. De nuevo la adolescencia desencajada es la protagonista, como en la excelente La clase aunque aquí AFP El milagro del arte El momento en el que el artista explica la grandeza de una idea atrapada en una estampa de Rembrandt sobre los primeros pasos de un niño es, probablemente, la más lúcida y emocionante explicación de en qué consiste el milagro y la emoción del arte, y el rostro impagable de Jean Rochefort encuentra el modo sencillo (unas palabras, unos ojillos húmedos, una risotada esclarecedora) de aclarar ese misterio inexplicable pero aquí explicado... Una escena que vale por cien películas dedicadas a ello, y la mayoría de ellas infructuosamente (y sirva como ejemplo extremo la de Víctor Erice El sol del membrillo y su fatídico error de casting... Rochefort, y tal vez sin saberlo, sí nos lo hace comprender) En los márgenes de esta tenue historia de un encuentro, Trueba coloca la guerra mundial, la española, la emoción de la infancia, la nostalgia de la vejez, la hierba de Renoir y la presencia de lo eterno (he ahí la belleza inextinguible de Claudia Cardinale) pero en el centro de su objetivo está la cara quijotesca, de cepillo para lustrar zapatos, de ese portentoso actor que es Rochefort, la carnalidad natural de Aida Folch y esas gotas de aceite de oliva toda la potencia del ir a contracorriente se exprese con una colección de tópicos generacionales, sexuales y existenciales, y hasta las pulsiones amorosas, la convivencia colectiva, de comuna, las ideas de marginación y de lucha de clases aparezcan en la panta- DIRECTOR DE EL ARTISTA YLA MODELO Trueba: Los premios son un mareo, pero vienen tan bien... DAVID MARTOS SAN SEBASTIÁN El recién remodelado hotel María Cristina de San Sebastián se convierte durante el festival de cine en un hormiguero de cámaras, libretas y flashes. Con la soltura que proporciona la experiencia, Fernando Trueba se mueve entre el tumulto con facilidad; antes de sentarse con ABC abraza a su hermano David y se saluda efusivamente con José Sacristán. Está contento, es consciente de la buena acogida que ha recibido El artista y la modelo que concursa en sección oficial y es además precandidata a representar a España en los premios Oscar de 2013. Los premios han sido un mareo vital, pero el Oscar o los Goya me han permitido hacer las películas que yo quería hacer. Siempre son injustos, pero vienen tan bien en estos tiempos tan difíciles... dice con una sonrisa. La película es la historia de un viejo artista- -Jean Rochefort- -que recibe en su casa del sur de Francia a una última modelo, la jovencísima Aída Folch. Mis amigos y mi familia me dicen que me ven en la película. ¡Y a la vez no soy yo! asegura Trueba. Concibió la historia hace más de una década, e incluso trabajó sobre el guión con el difunto Rafael Azcona. Esta película nació en blanco y negro antes de que hubiera una palabra en un papel reconoce el cineasta, que tras firmar Chico Rita extremadamente musical, ha compuesto una cinta sin banda sonora. Tras la fiebre de The artist Trueba recuerda que el blanco y negro siempre ha estado ahí, nunca se fue y admite que su mayor temor era cómo mostrar el desnudo de la modelo: Tenía que ser natural, no se trataba de hacer una película erótica, la película no es eso A unos metros, en una de las soleadas terrazas del María Cristina, la actriz Chus Lampreave fotografía con una pequeña camarita a todos los periodistas que la entrevistan. A sus 81 años, salta como una liebre cuando se le menciona la jubilación: Yo no me retiro, los míos son papeles pequeños, los grandes son mucho trabajazo Interpreta a la chacha española que trabaja en la casa del artista, y es el con-