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ABC JUEVES, 16 DE AGOSTO DE 2012 abc. es estilo ABCdelVERANO 63 EN AZUAGA Andrés Luis Dorado, operado tras una cornada en el gemelo VÍCTOR MOLINO CÓRDOBA El diestro cordobés Andrés Luis Dorado permanecerá dos semanas de baja tras sufrir una cornada de 16 y 8 centímetros en el gemelo de la pierna izquierda mientras participaba en un festejo mixto en la plaza de toros de Azuaga (Badajoz) El espada, que ayer fue trasladado desde el Hospital Provincial de Extremadura de Zafra hasta el centro sanitario de San Juan de Dios de Córdoba, tuvo que ser operado de urgencia el martes por el doctor Matamoros tras sufrir una herida por asta de toro que le causó la ruptura de la bolsa muscular del gemelo y la afectación de todo el músculo en esa pierna. El torero, que se enfrentó a reses de Francisco Sorando, cortó cuatro orejas. El cordobés recibió la cornada tras ejecutar un cambio de manos antes de la conclusión de su segunda faena de muleta, motivo que no impidió que permaneciera en el ruedo hasta dar muerte a su antagonista. Fernando Cruz es trasladado a la enfermería con tremendo gesto de dolor por la grave cogida PALOMA AGUILAR Sangre de Cruz y esperanza MADRID MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Miércoles, 15 de agosto de 2012. Festividad de La Paloma. Un cuarto de entrada. Toros de Gavira, serios y de juego desigual; buenos 1 y 5 LEANDRO, de negro y oro. Dos pinchazos y estocada corta. Aviso (silencio) En el que mató por Cruz, pinchazo, media y descabello (silencio) En el quinto, estocada corta (oreja) FERNANDO CRUZ, de salmón y azabache. Fue cogido. MIGUEL ÁNGEL DELGADO, de blanco y plata. Media tendida (petición y saludos) En el cuarto, estocada trasera (ovación y vuelta) En el sexto, media (ovación) Morante posa con su portada de ABC Morante de la Puebla se ha convertido en todo un ídolo ya en San Sebastián. La afición, entusiasmada con la tarde que brindó, guarda como oro en paño el ABC del pasado martes, cuya portada ilustraba la salida a hombros del sevillano y El Juli. Los areneros que los izaron en volandas quisieron fotografiarse con Morante, que posó feliz con sus fans. ÁNGEL GONZÁLEZ ABAD MADRID Fernando Cruz venía a jugarse la temporada, y hasta su futuro, a una carta el día de la Paloma. Volvía a la plaza de Madrid con toda su carga de ilusiones para darle la vuelta a la mala suerte. Y lo intentó, demostró que la tarde no se le iba a ir de vacío. Firmeza, toda; los pies clavados en la arena desde que se abrió de capote. Fernando, a cara o Cruz. Y la moneda cayó al revés. El tercer toro de Gavira avisó de salida de sus poco claras intenciones. Incierto, desarrollando peligro, y el torero quieto siempre, pasándoselo muy cerca sin importarle que los pitones no siempre siguie- ran el engaño. Con la muleta en la mano derecha llegó la cogida. Fea, seca, certera. El torero, al aire, cuando el pitón ya había causado los destrozos internos. La mala suerte, la cruz de un hombre que pagó cara la verdad de su toreo. De la enfermería llegaban noticias inquietantes, que se confirmaron con el parte del doctor García Padros. Pero, afortunadamente, la tarde tuvo también una cara para los otros dos diestros que completaban el cartel. Esperanza por la feliz confirmación de alternativa de Miguel Ángel Delgado, y esperanza en el resurgir del toreo de calidad de Leandro. Fue el contrapunto en una corrida en la que los toros de Gavira, muy serios por delante, mantuvieron algo más que el interés. No dieron un respiro con un abanico de comportamientos que fue desde la noble calidad hasta el peligro más amargo. Una corrida variada que tuvo siempre réplica por parte de los de luces. Y si ayer alguien sorprendió e ilusionó ese fue el sevillano Miguel Ángel Delgado, que con el primero anduvo muy seguro, ofreciendo una sensación de torero hecho y poderoso. Una serie con la izquierda, ajustada, de mano baja, tuvo la virtud del temple y el mando. Acabó de convencer con la derecha, siempre en los medios, sin importarle el viento que le molestó mucho, aguantando parones con firmeza y valor. Para demostrar que todo eso no había sido casualidad, se la jugó sin cuento en el cuarto en una faena a más en la que le robó al peligroso gavira naturales casi imposibles; y para rematar, con el sexto, que mató por la cogida de Cruz, no renunció a buscar el triunfo pese a las dificultades. Torero a seguir. La oreja del festejo fue a las manos del vallisoletano Leandro, que no se entendió con el noble segundo, pero que al quinto le cuajó una labor plena de momentos brillantes. Bien con la mano derecha, el trasteo bajó un tanto al natural, pero un final deslumbrante de plasticidad y la prontitud con la espada, le llevaron a ganar un trofeo que debe alimentar las ilusiones del propio torero. Dos cornadas muy graves Fernando Cruz, operado por espacio de casi tres horas en la enfermería de Las Ventas, sufrió dos cornadas: una en hipogastro con una trayectoria ascendente penetrante en cavidad abdominal, de 20 centímetros, que contusiona colón y mesenterio, con hematoma retroperitoneal; otra en cara anterointerna tercio superior del muslo derecho, con una trayectoria ascendente de 10 centímetros, que alcanza el fémur y se extiende hasta el arco crural y retroperitoneo, de pronóstico muy grave. Fue trasladado a la clíica Virgen del Mar