Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 INTERNACIONAL JUEVES, 16 DE AGOSTO DE 2012 abc. es internacional ABC Hollande recurre en Amiens a las mismas tácticas policiales que criticaba a Sarkozy A cien días de su llegada al Elíseo, el 60 de los franceses no le creen capaz de resolver el paro o la violencia JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS Cuando esta semana se han cumplidos los cien días de su llegada al Elíseo y se le presenta un otoño caliente el presidente François Hollande y su ministro del Interior, Manuel Valls, recurren a los mismos métodos policiales que el exmandatario Nicolas Sarkozy para intentar sofocar las mismas crisis suburbanas que siguen siendo el cáncer social de Francia y se han vuelto a transformarse en un problema político de fondo. No sin cierta piedad, el vespertino Le Monde comentaba ayer en primera página: No hay estado de gracia para el Gobierno socialista en los suburbios Es una forma muy amable de presentar la crisis. El ministro del Interior intentó dar la cara en un suburbio de Amiens (capital del departamento de Somme) para apoyar las cargas de las unidades antidisturbios, pero fue recibido a pedradas, escupitajos e insultos muy coloristas. Manuel Valls y François Hollande estuvieron en primera línea en las críticas y ataques verbales contra Nicolas Sarkozy durante el verano y otoño de 2010, cuando el entonces presidente emprendió sucesivas expulsiones de familias de gitanos rumanos instalados en Francia de manera más o menos irregular. Dos años más tarde, las ayudas europeas a Rumanía no han tenido los efectos esperados y la inmigración rumana más pobre sigue intentando instalarse en la periferia de muchas ciudades francesas. Apoyado por el presidente, Valls ha recurrido a los mismos métodos que la oposición socialista censuraba con mucha violencia verbal en 2010: intervenciones policiales para desmantelar poblados de gitanos de origen mayoritariamente rumano, expulsados expeditivamente con mucha energía republicana Inmigrantes rumanos Las expulsiones de gitanos de origen rumano están abriendo una doble grieta entre la mayoría presidencial y entre Hollande y la opinión pública, que comienza a manifestar primeros síntomas de decepción política de fondo. Cuando la crisis de la inmigración rumana se ha enquistado como un problema de cierto calado, Hollande y Valls se enfrentan a un nuevo foco de crisis: nuevos estallidos de vio- lencia suburbana en la periferia de Amiens, la gran ciudad del Norte, histórico bastión socialista. Durante las primeras noches de esta semana, bandas de jóvenes de la periferia de la capital de Somme han protagonizado enfrentamientos muy violentos con las fuerzas del orden, que han intentado contener el vandalismo contra inmuebles del Estado, escuelas y símbolos de las administraciones públicas. Se trata de violencias altamente simbólicas. Amiens y su región son desde hace años un feudo socialista, donde han reinado las personalidades socialistas más históricas e influyentes, como Martine Aubry, primera secretaria del Partido Socialista, y Pierre Mauroy, un socialista histórico. Alcalde de Lille, ciudad muy próxima, Martine Aubry prometió hace años convertir el norte de Francia en un laboratorio de excelencia en materia de gestión municipal. Los estallidos de violencia en Amiens y la implantación de Marine Le Pen en Henin- Beaumont subrayan la crisis global de la región. Manuel Valls ha utilizado la misma terminología de Sarkozy: No consentiré la violación del orden republicano La respuesta de las bandas suburbanas fue una veintena de heridos policiales durante los enfrentamientos de la noche del lunes al martes. Por el contrario, la noche del martes al miércoles transcurrió con calma en los barrios populares de Amiens, según anunció la Prefectura del departamento de Somme a Afp. Solo se quemaron siete vehículos y se produjeron otros incidentes menores, pero no hubo enfrentamientos, apuntó la misma fuente. Al mismo tiempo, el ministro de Interior decidió este martes reforzar el número de efectivos de las fuerzas de seguridad desplegados en la región de Somme, después de que dieciséis policías resultaran heridos en los enfrentamientos violentos, informa Ep. Con el despliegue, habrá un total de 250 agentes movilizados en una zona en la que, habitualmente, el número no supera los 30, según informó el diario Le Figaro Entre los refuerzos hay cañones de agua, policías y funcionarios de la Policía Judicial, así como un helicóptero de la Gendarmería. Horas antes, el presidente galo prometió destinar medios financieros de la partida presupuestaria para 2013 e indicó que desea un control más estricto sobre los individuos que ya han sido condenados después del arresto de un reincidente sospechoso de haber violado a mujeres en varios campings de Ardecha (sur) hecho que desencadenó los episodios de violencia en la zona. También Chirac Se trata de un escenario clásico desde la década de los años setenta del siglo pasado: las olas de calor veraniegas atizan las llamas de la violencia suburbana en alguno de los 750 guetos contabilizados por el Ministerio del Interior. Las violencias veraniegas precipitaron una crisis global durante el Hollande, durante su visita a una sede policial en el sur este martes Las promesas incumplidas Más austeridad El candidato Hollande hizo campaña contra la austeridad presupuestaria defendida por Angela Merkel y el Pacto presupuestario y fiscal europeo, defendiendo otras políticas con menos austeridad y más crecimiento Cien días después, aún no ha propuesto ninguna medida de relanzamiento económico, cuando el Instituto Nacional de Estadísticas confirma un crecimiento nulo, rayano la recesión. Las perspectivas para el otoño son peores. Más paro Cuando aspiraba al Elíseo, François Hollande anunció que la lucha contra el paro sería su gran prioridad acompañada de políticas que favorecieran la prosperidad. De entrada, las únicas medidas presupuestarias de cierta importancia son las relativas a la fiscalidad: 7.500 millones de nuevos impuestos este año y subidas significativas para el año que viene. Cien días después de su elección, Hollande no ha dado a conocer ninguna medida concreta para el relanzamiento de la economía. Unos 40.000 o 50.000 empleos en la industria están amenazados.