Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 16 DE AGOSTO DE 2012 abc. es opinion OPINIÓN 15 VIC VERSO SUELTO LUIS MIRANDA COMO SIEMPRE Poco ha cambiado en el escaparate impecable del Paseo de Córdoba, el sitio que esta ciudad se dedicó a sí misma ¿A perderse la fe cristiana. La ciencia sigue avanzando que es una barbaridad. Recientemente hemos oído hablar de la posible existencia del bosón de Higgs. Espero que los últimos avances en el conocimiento de la materia en el universo nos ayuden a mejorar en todo, y, más aún, en el comportamiento humano. MANUEL LEÓN VEGA ESPEJO Sánchez Gordillo y su expropiacion alimentaria A los comunistas- -y más mientras más radical o revolucionario es el comunismo- se les da de maravilla ponerle etiquetas a sus actos o proclamas, disfrazando incluso hechos delictivos con una reivindicación social justa, con lo cual se quieren garantizar el apoyo de algunos sectores ciudadanos. Es el caso de Sánchez Gordillo y su expropiación alimentária para justificar el asalto y robo con violencia (pues se ha agredido a dos cajeras) cometido contra dos supermercados. A Gordillo le ha salido perfecta la operación de incautación y propaganda, pues no ha recibido reproche alguno de los dirigentes de IU, y el PSOE, su socio en la Junta, sólo ha efectuado un tímido reproche. Llamazares ha llegado a calificar el acto de estado de necesidad y para él el hecho es un hurto, inimputable penalmente. Claro que Llamazares es médico y no jurista, por eso no distingue entre hurto o robo, y confunde el llamado hurto famélico unipersonal, con el atraco multitudinario. Sin embargo, a Gordillo le ha salido una cosa mal: el banco de alimentos para el que, en teoría, iba el producto obtenido ilegalmente, ha dicho que no acepta artículos robados. Sánchez Gordillo dice que piensa seguir con las expropiaciones almentárias pero, por muchas etiquetas que le ponga, todo el mundo sabe que son robos. CARLOS LUIS RUIZ ALCAIDE CÓRDOBA Agradecemos también el artículo redactado por ABC en los términos en el que fueron escritos y la extensa dedicación a nuestro hijo. FAMILIA GUISADO MAJANO Y DE LA CRUZ RAMÍREZ- OLIVA VILLASEQUILLA (TOLEDO) Toxo y Méndez Como las medidas económicas que está tomando el Gobierno no están teniendo mucho éxito, y dado que muchas de ellas no venían en su programa electoral y algunas hasta lo contradicen, los sindicalistas Méndez y Toxo dicen que se está produciendo un flagrante incumplimiento del contrato entre el PP y la sociedad y piden un referéndum, y ponen como ejemplo el realizado sobre la entrada en la OTAN. Supongamos que se hace el referéndum y gana el no... Entonces, ¿qué hacemos? ¿el Gobierno saca otro programa y lo somete también a referéndum, o lo pone en vigor y, según vaya, se hace la consulta? El de la OTAN no es comparable, se entraba o no, y punto. Ahora la cosa es más compleja, por eso pido a los sindicalistas que esperen a las próximas elecciones y soliciten el voto para quien quieran. PEDRO MORANTE GUTIÉRREZ ELCHE Agradecimiento de la UME El motivo de la presente es comunicarles nuestro más profundo agradecimiento a la Unidad Militar de Emergencias por las atenciones recibidas y el apoyo incondicional en el fallecimiento de nuestro hijo Alberto Guisado Majano, en acto de servicio el pasado 4 de agosto, en los incendios de Gata. A pesar del profundo dolor en el que se halla sumida la familia, ha sido motivo de aliento reconfortante la importancia y notoriedad que se ha demostrado a la figura profesional de mi hijo en la UME, siendo en todo momento acompañados por numerosos miembros de la unidad, así como altos cargos de la misma. Agradecemos del mismo modo la presencia de representantes de los tres Ejércitos, y la organización y dispositivos desarrollados durante estos días, que han sido puestos a nuestro servicio. Pueden dirigir sus cartas y preguntas al director a: Por correo: C San Álvaro, 8, 1 3. 14003 Córdoba Por fax: 957 496 301. Por correo electrónico: cartas. cordoba abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. LGUNA ciudad del mundo cayó en la tentación de dedicarse una calle a sí misma? Ni la exuberante, casi excesiva vecina que saluda con el rito exacto de sus seducciones y sus desdenes desde la llanura alimentada con la sangre de este mismo río dedicó un bulevar a la mayor gloria de ese ombligo que dicen que tanto se mira. Ni el poblachón mesetario que tiene un país alrededor osó ponerse un parque con el topónimo que señala el lugar donde pasan las cosas que de verdad interesan. Por ese planisferio de claridad insultante al que pusieron Paseo de Córdoba, aunque la gente le llame el Vial y arrastre la vocal y casi elimine la consonante, la vida transcurre como blindada de los picos de los gráficos y del pánico de la especulación. Hace diez años, cuando la modernidad eran tres niñas pintarrajeando con inanes voces un estribillo de inglés macarrónico, este paraíso de familias y jubilados, bicis y trajes con prisas en la maleta era el signo de la nueva Córdoba que nos había hecho la alcaldesa risueña con la que además se podía presumir de impostado exotismo ideológico. Córdoba, como nunca decían los anuncios de aquella ciudad de recuperados urinarios públicos que se ufanaba del precio absurdo, todavía en millones, de los pisos del paseo al que se asomaba la fatuidad destemplada de la parroquia de los bares nocturnos. Córdoba. Como nunca. Poco ha cambiado en este tiempo en ese solar impecable de zapatos nuevos y casas que se venden por burradas, de forma que el escaparate de vanidades sociales con sol inclemente parece tener el nombre perfecto para lo que en lugar de una ciudad es como un estado de ánimo perenne. Será cosa de las fuerzas telúricas de un solar que cicatrizó la herida del ferrocarril después de años de lucha contra la modorra y la pereza, porque esté en una u otra orilla la firma de los decretos, no cambian más que las excusas y los plazos, la forma de criticar y las razones para decir por qué lo importante nunca se hace. Para unos la selva que un día tapará la Albolafia y reventará los molinos era un signo de la naturaleza indomable que había que respetar, y para otros una prioridad terciaria y molesta que sólo les interesará si le pueden echar algún muerto a la Junta. Para los de antes, las casas ilegales de la Sierra eran viviendas de pobres, recursos de creaturitas que querían tener un chalecito. Para los de ahora, perfumados de lo liberal, a lo mejor son iniciativas individuales de ciudadanos a los que la fuerza coercitiva de las Administraciones no debería poner barreras. Antes las peñas eran el ejército popular que garantizaba peroles con las masas aclamando y dosis de recuerdo cuando hubiera que votar, y ahora 125.000 euros todos los años garantizarán más o menos lo mismo, aunque haya menos besos. Igual a lo mejor algún día el agua o el fuego vuelven a hacer trizas las quimeras de los hombres, pero hasta entonces ahí sigue Córdoba. Como siempre.