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ABC MARTES, 7 DE AGOSTO DE 2012 abc. es estilo Oreja para Paquirri y Castella en La Blanca de Vitoria abc. es toros ABCdelVERANO 75 La naturaleza de las cosas (y II) DAS LABYRINTH POR CARRETERAS SECUNDARIAS (6) Dirección musical: Ivor Bolton. Dirección de escena: Alexandra Liedtke. ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE SALZBURGO H asta hoy, la historia explicaba que La flauta mágica de Schikaneder y Mozart tenía continuidad en alguna otra ópera como Das Labyrinth escrita por el mismo libretista y puesta en música por el casi desconocido Peter von Winter. Estrenada en 1798, siete años después de la primera y la muerte de Mozart, se recupera, moderna e íntegramente, en el Festival de Salzburgo. Toda una gran oportunidad para conocer a los padres y a los muchos hermanos de Papageno, los nuevos y despiadados esfuerzos de la Reina de la Noche por recuperar a su hija Pamina, la manera en la que ésta y Tamino se enfrentan a la prueba del laberinto que Sarastro les impone y el modo en el que Papageno sucumbe ante los encantos de una dama de color que Monostatos ofrece. A la directora de escena Alexandra Liedtke, recién llegada a la ópera, hay que agradecerle que todo ello lo cuente con imaginación, recreándose en iconografía de época pero sabiendo ajustarla a un moderno y gran biombo de luces que da juego como laberinto y tránsito hacia otros lugares, incluyendo la luna que eleva a Pamina hasta el cielo. Desde un teatrillo de época a la colorista escena final en la que se hace presente el histórico firmamento en el que habita la Reina de la Noche, se confirma la sustancia de gran ópera cómica y heroica y su naturaleza como Zaubertück (u obra mágica) género tan de moda en su tiempo. A ella se pliega la ágil música del Von Winter, con sus amables resonancias de La flauta proponiendo dos largos finales de actos que son mucho más que un ejemplo de oficio, conocimiento del medio y capacidad dramática. Quizá tenga recorrido Das Laberynth fuera de Salzburgo porque lo merece, la obra y la propuesta. Aquí está apoyada por un largo conjunto de intérpretes con detalle en la matizada coloratura de la Reina Julia Novikova, la irregular gracia canora de Malin Hartelius en Pamina, el bien dibujado Papageno de Thomas Tatzl, el cálido papá de Anton Scharinger y otros masculinos, desde Philippe Sly y Michael Schade a Klaus Kuttler. Ivor Bolton dirige a la Orquesta del Mozarteum y al buen Coro Bach de Salzburgo. Con motivo de estas funciones se estrena el nuevo techo móvil de la Residenzhof. Un alivio ante las tormentas que amenazan... y caen. El puente de la Luna parece un arpa a la altura del viento CORINA ARRANZ Ermitas de Babia, puentes de la Luna ALFONSO ARMADA BUIZA ASTURIAS CANTABRIA Buiza CASTILLA Y LEÓN D en Babia La expresión pasó al lenguaje común e hizo tanta fortuna que sigue siendo valiosa para las derivas y torceduras con las que intentamos capear las andanadas que nos ha traído ejamos el hotel fantas- a los españoles el siglo XXI. Casi por ma de Villablino con la azar nos dejamos seducir por una casospecha de que éramos rreterita que lleva a Torre de Babia. los únicos clientes. Como Pegamos la hebra con dos mujeres nos dictaba don Evaris- sentadas en el jardín de la casa contito, en Caboales de Aba- gua al Museo Etnográfico de la Trashujo tuvimos que desandar el camino mancia. María Estefanía Suárez Pérez por habernos extraviado Una mala acaba acercándose a la verja, que hace interpretación del mapa por culpa del las veces de confesionario. A sus 94 años, copiloto hizo que completáramos un posa con la conciencia de que hacerse verdadero bucle melancólico: regresa- una foto no es cuestión baladí. Tiene la mos al punto de partida, como si en el mente despejada, aunque no siempre hotel nos hubieran echado el mal de ojo. se deja domesticar. Pronto tuvo que A veces los mapas no son más que peabandonar la escuela para ayudar a su troglifos, laberintos que tratan padre en el campo. Cultivó de ordenar el enigma bor lentejas, arvejas, garbanEl giano de la realidad. zos, trigo y centeno tuit del día Hacemos una paraenumera como si jugaDe todo tipo de da técnica en Cabrillara a la rayuela, y sigue: carreteras, pistas y nes buscando coorde Cuántas caídas llevías hemos comido en nadas para entrar en vé para dar de comer Babia. En el bar Aninuestra búsqueda de un al ganado en la monta atiende Maribel a taña. Pero bueno, remapa de España que una batería de parrosistí Salta a la vista. parece una huida quianos, que nos aconLas cumbres que de hacia delante sejan por dónde tirar lejos parecían de metal para entender por qué los aquí muestran rostros Reyes de León eligieron estos blancos: montes antropomorparajes para descansar del estrés fos. Al llegar a Rabanal de Luna, reque siempre sufren las monarquías. trocedemos, atraídos por una iglesia Cuando los cortesanos preguntaban a que nos salió al paso nada más abanlos ministros y edecanes dónde para- donar Villafeliz de Babia, tras una curban los monarcas, solían decir: Están va que no era una metáfora. Levanta- León da en la linde entre dos concejos, el de Babia y el de Luna, la ermita de Pruneda (reminiscencias románicas y una espadaña que se mide con la fe que mueve montañas) se la disputan los vecinos de ambas localidades. Cada quince de agosto, sin embargo, nativos de Villafeliz y Rabanal hacen las paces y celebran juntos la romería de la Virgen. El embalse de los Barrios de Luna sufre de las pocas nieves y menos lluvias del invierno pasado. Así llegamos al puente de la Luna, también conocido como del ingeniero Carlos Fernández Casado. Levantado en 1983, sus 440 metros de punta a punta unen Oviedo con León a través de la AP- 66 con un sistema de hormigón pretensado que en su momento fue obra de vanguardia. Su airosa estructura, con la pauta musical de sus cables de sujeción, parece un arpa a la altura del viento. Entre ermitas y puentes vamos dirimiendo no solo el viaje, sino nuestra condición: las viejas preguntas sin respuesta siguen en gran medida intactas, aunque seamos capaces de corregir la naturaleza y sus rigores con cálculos de resistencia y de materiales que nos hacen la vida más cómoda. Como si pudiéramos controlar el porvenir.