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80 ABC VERANO del LUNES, 6 DE AGOSTO DE 2012 abc. es estilo ABC Se apaga la voz inconfundible de Chavela Vargas Grandeza La cantante saluda al público durante un recital ofrecido en el estadio Luna Park, en Buenos Aires Chavela Vargas murió ayer en Cuernavaca, México, a los 93 años de edad. La llorona se despidió de la vida con tranquilidad y sin cuentas pendientes afirmó ella misma: no tenía miedo a morir SERGI DORIA D ecir México es decir Muerte, y de la Muerte Chavela Vargas sabía un rato: agarrarse a la Parca como el borracho que amortigua una caída que no provoca el tequila, sino el dolor ardoroso de amores imposibles. Nacida un 17 de abril de 1919 en la población costarricense de San Joaquín de las Flores, Isabel Vargas Lizcano alimentó el coraje desde niña. Hija de padres divorciados, pasó a depender de sus tíos y cargó toneladas de fruta con sólo siete años. La intemperie in- fantil se agravó con una afección ocular de la que la salvó un chamán: de ese misticismo selvático, el medallón que Chavela conservó sobre su pecho en el hospital de Cuernavaca donde aguardaba la hora redonda. Si Costa Rica fue madrastra esquiva, México se lo dio todo. Llegó con diecisiete años y aprendió a vivir y a morir. Canciones en las cantinas para no morirse de hambre, pistolón en el cinto para hacerse respetar y el cancionero de Jorge Negrete, Pedro Infante, Agustín Lara, Cuco Sánchez y José Alfredo Jiménez. Con este último, el compositor de México Chavela alcanzó la tesitura desgarrada del cantar. Jiménez, señaló Carlos Monsiváis, es tena no fue conocida por el púel desafío de la derrota y la blico en los programas de Última autodestrucción asumila Lotería Nacional. A despedida da como la única hazaaquella mujer de impulña al alcance de los sos masculinos no le La capilla ardiente marginados Boleiban los vestiditos. se instalará en el ros y rancheras traPrefería sentarse en teatro de Bellas Artes zan el mapa sentiel suelo: poncho, guide México; sus cenizas mental de muchas tarra, cigarro y copa serán esparcidas en generaciones. La jua mano. Chavela fue el cerro del ventud de los noventa grande porque metaChalchi quedó boquiabierta al bolizaba sus canciones. escuchar en los labios de Nada de pose; pura y puta Luz Casal aquella letra de vida. Todos me dicen el neAgustín Lara: Si tienes un hondo gro, Llorona... Yo soy como el chile penar piensa en mí... Frases macera- verde, Llorona, picante pero sabroso das en tequila ardiente, silogismos de Chavela la pasaba bien con José Alamargura. La voz de Chavela rasgaba fredo Jiménez: él le pedía que cantara biografías. Podría haber inspirado Bajo a las mujeres que pretendía, esas muel volcán de Lowry en clave de bolero. jeres que a ella también le gustaban. En Su padre le dio un consejo: ¿Quie- palabras de su biógrafa, la periodista res cantar? ¡Aguanta! Las disque- María Cortina, Chavela era la paloma ras le estafaban. Hasta pasada la trein- negra de los excesos Coches de segun-