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46 ABCdelDEPORTE Londres 2012 LUNES, 6 DE AGOSTO DE 2012 abc. es deportes ABC Atletismo Bolt bromea antes del inicio de la semifinal de los 100 metros de ayer REUTERS Bolt nació con la espalda torcida y tiene una pierna 1,5 centímetros más corta que la otra, lo que le provoca lesiones creíble. Aplicaba cerca de un 10 por 100 más de fuerza con la pierna larga. Tranqueaba pese a ir a toda velocidad. Un nuevo cuerpo Mills y el médico germano le dieron la vuelta al cuerpo de Bolt. El talento jamaicano se dedicó a compesar la zona débil de su físico. Cambió sus hábitos: miles de ejercicios abdominales y lumbares para formar una faja de músculos que protegiera su espalda. Horas y horas de estiramientos. Toda su vida se centró en ese punto. Contruyó un nuevo cuerpo en torno a su escoliosis. El resto ya lo tenía, vino de serie al nacer: las fibras blancas de contracción muscular que lo convierten en una bomba y un fémur infinito. La palanca. Es capaz de mover las piernas con la cadencia de un atleta bajito (1,80) pese a medir un palmo más. Sólo había que enderezar aquella culebra que le corría por la espina dorsal. Tres años después de aquel diagnóstico, Bolt batió las plusmarcas de 100, 200 y 4 x 100 en los Juegos de Pekín 2008. El cojo volador: en 2009 rebajó aún más la marca de 100, hasta los 9.58. Un salto gigantesco. Pero su caprichoso cuerpo volvió a resentirse en la aproximación a los Juegos de Londres. La escoliosis no tiene solución. Morirá con ella. Bolt es así. Está torcido. Por eso, los especialistas pronostican una vida deportiva breve para el mayor talento físico que ha dado este siglo. El más veloz del planeta es cojo. Dios, seguramente, ha querido equilibrar las cosas resumió Bolt en una entrevista a L Equipe John Smith, el mítico entrenador de los grandes velocistas estadounidenses, dijo de Bolt: Es una anomalía de la naturaleza Una bala tan veloz como mellada. La cojera invisible del relámpago J. GÓMEZ PEÑA LONDRES l nacer, Usain Bolt pesó 4,3 kilos. Un bebé voluminoso, como sus padres y su abuelo, un gigante de 1,95 metros. Creció como si tuviera prisa. Fuerte, alto, fibra. Parecía perfecto... y no lo era. La zona lumbar de su espalda se desarrolló torcida. Sin saberlo hasta tiempo después, el niño sufría escoliosis. Estaba desnivelado; su fantástico cuerpo nació mal estibado. Y se desequilibró. Tengo la pierna derecha más corta que la zurda repite Bolt. Casi centímetro y medio de diferencia. Ahí está su talón de Aquiles. Y por ahí han ingresado en su arquitectura física todas las lesiones que sufre. Dicen los especialistas que Bolt no tendrá una carrera larga, que sus achaques lumbares y de ciática acabarán con los músculos (isquios) de sus piernas y con sus tendones. Bolt, el maravilloso Bolt que vino desde el futuro para romper todos las plusmarcas, está cojo. Y no lo supo hasta los 18 años, cuando ya era la sensación del atletismo ja- A maicano. Cada vez que aumentaba la intensidad de sus sesiones de velocidad, se rompía. Se desesperó. En su cabeza se formó una idea: entrenar duro es igual a lesionarse. Pero Friz ColeREUTERS man, su férreo entrenador, no le dejó El pie volador de Usain sestear. Más pesas, más gimnasio. El indolente Bolt aumentó su desgana: empezó a esquivar los entrenamientos o velocista menudo como Kim Collins llegar tarde. Aun así, le llevaron a unos (1,74 metros y 65 kilos) y hacerlo camJuegos, los de Atenas 2004, que él no peón del mundo en París 2003. Ahora, quiso nunca correr. Tenía 17 llamaba a su puerta el caso años. Hizo el ridículo: en contrario, un chaval de las series de clasificación músculos de cristal que de 200 metros notó un era además demasiaCARRERA pinchazo y entró al do alto (1,96 metros CORTA trantrán. Eliminado. y 92 kilos) La veloLa prensa jamaicacidad era entonces Bolt está torcido por na le tachó de blancoto de tipos hiperla escoliosis. Los do, de gallina. musculados de talla expertos le auguran Bolt se recluyó en media. Pittbulls. Un una vida casa. Notaba las mipívot, un galgo, no padeportiva radas con sorna de sus recía tener sitio. Mills breve vecinos cada vez que salo buscó. Llevó a Bolt a lía. Vivió en el sofá. Hasta Alemania, a la consulta de que cambió de entrenador. Haun médico, Muller- Wolhlfahrt, bía oído hablar de un tal Glen Mills, el que le habló por fin de su invisible cohombre que le iba a resucitar. Mills es jera. Las lesiones habían acentuado la un alquimista. Fue capaz de coger a un escoliosis. Bolt estaba mal hecho. In-