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14 OPINIÓN LUNES, 6 DE AGOSTO DE 2012 abc. es opinion ABC LA ALBERCA BREVERÍAS De luto Muy comentado fue ayer la indumentaria que lució el matador de toros cordobés Juan Serrano, Finito de Córdoba, que compareció de negro riguroso en la plaza de toros del Puerto de Santa María. Algunos críticos llegaron a comentar que el atuendo de Finito presagiaba una tarde de pésame para los aficionados. Sin embargo, y pese a los malos augurios, el matador cordobés tuvo destellos de la clase que atesora y cuajó un buen toro, al que mató a la primera. Tras la ovación, Finito dio la razón a los críticos escuchando pitos en el segundo de su lote. ALBERTO GARCÍA REYES Morbo en la grada De campaña Hace poco más de un año José Ramón Sandoval se enfrentó al Córdoba como técnico del Rayo. La pasada temporada dirigió al conjunto vallecano en Primera, de ahí que apenas pudiera seguir las evoluciones del conjunto blanquiverde. Pero el sábado estuvo viendo el amistoso del Córdoba en Pozoblanco debido a que su esposa es de esta localidad y a que habitualmente pasa sus vacaciones en el Valle de los Pedroches. Desde allí, el entrenador madrileño estará bastante atento a su teléfono móvil para ver si su representante le encuentra un equipo. El exlíder de IU Julio Anguita ha decidido iniciar una campaña ciudadana en protesta por la situación económica y los recortes. Bajo el lema Somos mayoría y gestionada a través de las redes sociales, ya ha conseguido dar de alta a más de 4.000 personas en toda España. Para el próximo mes, Anguita asegura que se pondrá en marcha una asamblea en Córdoba. Habrá que ver si este grupo ciudadano se integra en IU, algo improbable si se observa la posición de Anguita con respecto al pacto de Gobierno con el PSOE en Andalucía. EL PALO DE LA JUNTA Griñán echa balones fuera mientras Andalucía se hunde en un océano de 30 años de falso bienestar y clientelismo M IENTRAS la cruel estadística asegura que tres de cada cuatro nuevos parados son andaluces; cuando los empresarios que tienen conciertos con la administración pública en Andalucía convocan a diario concentraciones contra los impagos; mientras el juzgado de instrucción número 6 de Sevilla sigue abriendo puertas y ventanas cerradas durante décadas al despilfarro antojadizo de unos cuantos califas; en plena maniobra contable para ocultar las miles de facturas que no se pueden pagar... el presidente de la Junta de Andalucía se empeña en echarle la culpa al de enfrente. No hay que negar que la estrategia es buena. Primero intentó dejarle toda la morterada a Arenas viendo que las encuestas le otorgaban el trono. Pero este cálculo le falló y José Antonio Griñán pasó a ser víctima de su propia trampa. Todo el despilfarro pretérito gestionado por su partido y acumulado en el último ejercicio para darle el pase al rival se lo ha tenido que comer él. Y entonces se ha encontrado con otra vía de escape. El PP en el Gobierno central. Con tal de no asumir responsabilidades en el descalabro andaluz, que cada día que pasa parece desgraciadamente más inevitable, Griñán desvía todos los balones hacia donde manda el contrario. La ruina es escandalosa por mor de una red clientelar pantagruélica, una gran farsa que tarde o temprano tenía que caer por su propio peso. Pero Andalucía tiene otras heridas cuyos únicos culpables son quienes la han dirigido con espíritu hereditario, sin los menores principios y construyendo un trampantojo mal llamado bienestar a costa de subsidios y chiringuitos públicos. Todo el supuesto progreso andaluz se ha quedado en los tentáculos de la administración, donde sí ha existido ese dichoso bienestar. Nada más. Ni hay tejido empresarial después de tres décadas, ni apenas tenemos noticias verdaderas de la investigación y el desarrollo. La fuga de cerebros es aquí una lacra desde mucho antes de que llegara Rajoy al gobierno. Y a eso hay que sumar una televisión pública vendida a las productoras amigas, con una oferta que se sumerge demasiadas horas al día en lo soez. Y con una información pública dirigida desde San Telmo, desde donde también se tramó una treta para esconder el déficit traspasando un volumen oceánico de facturas al siguiente ejercicio y ahora se oyen los quejidos hipócritas de los recortes. Viendo este panorama de deslealtad, uno llega a la conclusión de que a estos señores que van por el mundo de progresistas les importa un bledo la gente. Y entonces ya no basta con pensar que puedan ser unos ineptos. Cuando en un momento como éste, con Andalucía hundida, su presidente se dedica a hacer gruesa batalla partidista, usando incluso el alarmismo sórdido del cierre de hospitales y colegios mientras sigue viceenchufando ciegamente a correligionarios, lo más certero es considerar que se trata de un inmoral que en lugar de aguantar su vela, como todo político serio tiene que hacer en estas circunstancias, ha cogido el palo para partirnos las costillas y rematarnos. CARTAS AL DIRECTOR Cherchez la femme Hace apenas una semana, el presidente del BCE pronunció solamente quince palabras mágicas que surtieron un benéfico efecto inmediato en los mercados: las famosas primas de riesgo se desplomaron y las Bolsas subieron como la espuma. ¡Estamos salvados! gritaron al unísono Rajoy y Monti, presidentes de Gobierno de los dos países más amenazados. ¡Por fin, Europa se remanga dispuesta a acudir en nuestra ayuda! exclamaron satisfechos. Pero pocos días después, coincidiendo ¿casualmente? con la reunión que ambos presidentes mantenían en La Moncloa, y cuando todo el mundo esperaba que se detallaran, de una vez por todas, las medidas que el BCE iba a adoptar para evitar las tensiones que, según su presidente, sufrían en los mercados ambos países de forma injustificada, este se descolgó con una cuantas palabras más que, de forma también inmediata, surtieron justo el efecto contrario al antes descrito: primas arriba y Bolsas abajo. ¿Qué aviesas intenciones pueden motivar estas declaraciones del señor Draghi? ¿A quién benefician? ¿Quiénes compran y venden valores al compás de sus palabras? Me cuesta trabajo creer que este señor se esté enriqueciendo él o favorezca el que otras personas, entidades o Por qué me gusta un libro De un libro me pueden gustar tantas cosas que, como casi siempre me ocurre, un libro me gusta porque me gusta, porque tiene buen sabor, así de sencillo, a mí los libros me gustan si están bien escritos. No me gusta nada que me cuenten hisroiras, sino que reflexionen conmigo, y que me hagan sentir importante y único. Sin embargo, después de meditarla un rato- -tampoco demasiado largo- -caigo en la cuenta de que lo que más me gusta, no de cualquier libro, sino del que estoy leyendo en cada momento, es que se porte como un buen amigo; ante todo, que me espere en el momento preciso que me dispongo a cogerlo y a sentarme con él en la butaca de siempre a conversar con él. Esto es, en definitiva, lo que más me gusta del libro, lo que lo convierte en un verdadero amigo: que charle conmigo convirtiendo la lectura en un intercambio de ideas. Es un lugar común aquello de que un libro es el mejor amigo; yo diría mejor que mi libro preferido es el que puedo tratar como a un amigo y él que me trata a mí del mismo modo. Un buen libro describe e idealiza al propio lector: una buena lectura es sugerente y fascinante hasta el punto de instarurar una relación de dependencia con el libro; es una escritura directa, sencilla y modesta en su explicación, muy humana, por cierto, es un libro que acompaña en ese hermoso y difícil trayecto del vivir. El libro y su futuro dependen de los profesionales del libro, que deben cultivar estos espacios para minar a esas personas llamadas lectoras. MANUEL GARCÍA GARCÍA CÓRDOBA incluso países lo hagan, informándoles anticipadamente de los efectos que, sin lugar a duda, van a producir sus palabras; pero de todo este asunto se desprende un desapacible tufillo, o mejor un hedor insoportable. Caben muchas opciones, pero quizá acertaríamos si, como sugiere la expresión francesa crerchez la femme nos centráramos en buscar a la mujer que está detrás de tanto desconcierto. ¿Creen ustedes que resultará muy difícil conseguirlo? JOSÉ RAMÓN LAGO VÁZQUEZ MADRID Sociedad civil y aparato público ABC publicó el pasado 2 de agosto una entrevista con Jaime Mayor Oreja. Se destacaba una idea sobre la necesidad de madurar un movimiento social y