Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
84 ABCdelVERANO SÁBADO, 4 DE AGOSTO DE 2012 abc. es estilo ABC Belén Ordóñez El discreto adiós de la hermana de Carmina Tras años de sufrimiento en la sombra, un enfisema pulmonar acabó ayer con su vida guraba Belén. Y justificaba la ausencia de sus sobrinos Francisco y Cayetano Rivera porque se encuentran en plena temporada, pero me llaman a diario Junto a ella siempre estaban su hija Belén y Charo Vega con su hija Triana. La vida de Belén Ordóñez tuvo todos los ingredientes para ser perfecta, pero no fue suficiente. En el terreno sentimental tampoco fue lo que hubiera deseado. Se casó en primeras nupcias con el torero Juan Carlos Beca Belmonte y en segundas, con el ecuatoriano José Luis Cobo. Entre ambos nació a su única hija, Belencita, fruto de su amor por Curro, el hombre al que más quiso y que se fue de su lado víctima de un cáncer sin que le diera tiempo a conocer a su bebé. Esa pérdida, la de su madre y, después, la de su padre no la ayudaron a que remontara de sus propias dolencias. Tuvo, además, dos cánceres que se trató en Houston gracias a la ayuda de su sobrino Francisco. BEATRIZ CORTÁZAR E sta vez no se trataba de un rumor que la propia Belén Ordóñez (1956- 2012) me solía desmentir al descolgar el teléfono. Durante los últimos años fueron varias las veces que tuve que llamarla con cualquier excusa únicamente para comprobar que no era cierto que había fallecido. Cada vez que pienso que he estado muerta seis veces, me da un miedo... He aceptado que no puedo fumar nunca más ni comer ciertas cosas. A punto de cumplir 56 años no tengo ganas de morir. Quiero vivir muchas cosas Estas fueron las últimas palabras que me transmitió Belén, el pasado mes de mayo, tras su último ingreso en el hospital Puerta de Hierro a causa del enfisema pulmonar que ayer por la mañana acabó con su vida. Apenas un mes antes había sufrido otra crisis que la mantuvo conectada a una máquina para poder respirar durante casi 24 horas. Parezco de la guerra de las galaxias con esta máscara reconocía sin perder el humor. Era la única hija viva que quedaba de Antonio Ordóñez y Carmina Dominguín, tras fallecer su hermana Carmina en 2004. A mi familia la tengo desesperada con tanto susto confesaba. El golpe definitivo El golpe definitivo fue la muerte de su hermana Carmina hace ocho años. Desde entonces, Belén vivió muchas depresiones que, unidas al enfisema pulmonar y a su adicción al tabaco, lo único que hacían era empeorar su salud e ir apagándola lentamente. Siempre a la sombra de Carmina, vivió una existencia agitada: episodios de malos tratos y compañías nada aconsejables. Sin embargo, tuvo la suerte de no despertar el interés mediático que tuvo su hermana. Siempre discreta, Belén sabía que su vida dependía de una máquina. Su deseo era descansar junto a su madre, a la que adoraba, y de eso hablaba con su hija y amigas cada vez que acudían a verla. Seis veces estuvo muerta como ella me reconoció, y a la séptima se fue sin hacer ruido, cuando la mayoría de sus amigos y familiares hacían la maleta para empezar las vacaciones y después de haber pasado su última tarde con su hija Belén. Último ingreso De aquel último ingreso, Belén fue trasladada a una clínica de cuidados paliativos situada en Madrid, donde podían seguir su evolución y ocuparse de que no fallara la máquina. Voy a estar muy bien atendida, mejor que en casa ase- 1973. Antonio Ordoñez con su primera esposa, Carmina Dominguín, y sus dos hijas 1980. Las hermanas Ordoñez discutían con frecuencia, pero se adoraban. Eran opuestas 2004. Belén siempre contó con el apoyo de Fran Rivera. En la imagen, en un homenaje a Antonio Ordoñez