Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 30.7.2012 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.277 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 957 497 675 Suscripciones 901 400 900 Atención al cliente 902 530 770. LIBRO DE VIAJES A MI MANERA POR BEATRIZ MANJÓN PALIDECER POR GUSTO A Benidorm, a vista de pájaro; debajo, la iglesia de San Jaime y Santa Ana JUAN CARLOS SOLER Benidorm, cosmópolis ideal Sinatra suena tan cercano en la playa de Levante como en un bar de Litte Italy MARTÍN SANZ BENIDORM B enidorm es el resultado de una empresa, de una aventura, si se quiere, colectiva. Con su pasado, que ahí está, pero capaz en menos de seis décadas de convertirse en lo que es a día de hoy gracias al esfuerzo de un pueblo de incombustibles emprendedores que se reinventaron a sí mismos. Benidorm es para muchos un estado mental, un refugio al que se acude en las tardes de otoño e invierno de millones de europeos. Y tantos no pueden estar equivocados al mismo tiempo. Pero Benidorm es mucho más. La capital de la Costa Blanca es inabarcable, una cosmópolis ideal e idealizada. Todo se desborda en Benidorm, especialmente desde 1956, cuando establece el hito de ser la primera ciudad de España con un Plan General. Atrás queda el tópico de pequeño municipio pesquero que a algunos molesta y a otros honra. De aquello aún hay destellos en su casco antiguo. El lugar que escogieron los poetas Sylvia Plath y Ted Hughes para pasar su luna de miel procedentes de París y Madrid, antes de regresar a Cambridge. Alojados en la calle de Tomás Ortuño, actual hervidero social y comercial, fueron días de inspiración para algunos de los más singulares poemas de la norteamericana antes de que llegaran los sesenta, los Datos útiles Dónde comer: hotel Les Dunes, un clásico de los cincuenta totalmente reformado, en primera línea de playa y con un buen restaurante de mesa y mantel. En la cocina, expertos maestros arroceros y un potente caldero. Qué ver: el paseo de Poniente, reformado y embellecido gracias a los arquitectos Carlos Ferrater i Lambarri y Xavier Martí i Gal. Tomar una copa: Moon Beach, minimalismo y sofisticación en la playa de Levante. años previos a su suicidio londinense. Nos quedan las estrofas de Melones de fiesta Los mendigos Partida y Las remendadoras de redes En Benidorm hay melones, Carros tirados por burros, cargados De incontables melones, Óvalos y pelotas Verde brillante, arrojadizos, Decorados con rayas Color verde tortuga oscuro. Elige uno con forma de huevo, con forma de mundo, Y lánzalo rodando a casa, para degustarlo En el candente mediodía... Cinco décadas se cumplen también de la puesta en marcha de las embarcaciones que llevaron a los primeros turistas hasta el islote de Benidorm, L illa un pedazo de tierra de más de trescientos cincuenta metros de largo y hasta setenta y cinco de alto, que cuentan fue a parar hasta allí después de que el gigante Roldán le diera una buena patada a la montaña Puig Campana. En la roca, donde hoy puede disfrutarse un excelente arroz contemplando los más de cuatrocientos rascacielos benidormenses, los participantes en la XXVIII Asamblea Nacional de Asociaciones de la Prensa de España decidieron hacerla suya, bautizándola en 1970 por la Federación Nacional de la Prensa como la Isla de los Periodistas Alguien escribió una vez que resultaba tan cercano escuchar a Sinatra en un bar de la neoyorquina Little Italy, agitado con sambuca, como en una terraza de la playa de Levante, esta vez acompañado por una cerveza helada. Tan lejos y tan cerca, dos capitales unidas por el skyline de nuestro imaginario colectivo, coronado por las obras del edificio Intempo que se prevé con doscientos metros de altura y cincuenta y cinco plantas. Será la torre residencial más alta de Europa. Aunque eso es hoy. Nadie duda de que Benidorm, pronto, una vez más, se superara de nuevo. Si siempre lo ha hecho, nada nos hace suponer que no siga siendo así. firmó en cierta ocasión Onassis, detrás de aquellas gafas de sol de pasta- -de qué podían ser si no- -que le permitían recrearse en su apabullante realidad, que para lograr el éxito debe uno mantener un aspecto bronceado, vivir en un edificio elegante, aunque sea en el sótano, dejarse ver en los restaurantes de moda, aunque sólo se tome una copa, y, si decide pedir prestado, pedir mucho. Así que vamos por el buen camino, sobre todo en lo de pedir mucho prestado, lo que pasa es que los mercados aún no se han enterado. Tengo no obstante que llevarle la contraria al millonario- -y miren que motiva poco contradecir a un difunto- -pues ahora estar blanco vuelve a ser un signo de distinción y son ya muchas las celebridades que apuestan por la tez de Morticia. Sí, como aquellas señoras que paseaban bajo sombrillas, bebían vinagre y abusaban de los polvos, de los de arroz. Michael Jackson no consiguió llegar con vida a esta moda y pasó media existencia arrastrándose como uno de sus zombies de Thriller entre potenciales tanoréxicos. Pero nosotros, acostumbrados ya a palidecer cada vez que se aproxima el viernes, aunque no sea 13, deberíamos aprovechar esta tendencia a lo lívido. Más aún cuando sabemos que el uso de las cabinas de bronceado aumenta un 20 el riesgo de cáncer de piel y que el sol es el principal causante de esta enfermedad. Vamos que, a la larga, un moreno a lo Julio Iglesias no será para ir presumiendo por ahí, hey. Así que búsquense un solete que les caliente todo menos la cabeza y, si no pueden ir a ninguna playa a frenar el retraimiento de su ánimo, consuélense pensando que cuando llegue septiembre y luzcan cutis de porcelana podrán decir, orgullosos, que salieron al rescate de su piel.