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22 CÓRDOBA Agricultura LUNES, 30 DE JULIO DE 2012 cordoba. abc. es ABC La sequía hace subir los precios del aceite 10 céntimos en 15 días Las organizaciones agrarias calculan que Córdoba perderá más de un 50 de cosecha J. M. C. CÓRDOBA Si bien es verdad que los núcleos urbanos todavía pueden aguantar con cierta holgura la falta de precipitaciones, el campo, por el contrario, se está muriendo literalmente de sed. Uno de los cultivos que más lo está notando es el olivar, que hubiera necesitado una primavera algo más húmeda para contar con una floración más normalizada y con menos golpes de calor, ya que en abril pasado se registraron temperaturas muy elevadas (con picos de 44 grados, el día 26, o de 42,5 grados dos días antes) que no benefician al desarrollo agrario. De este modo, el olivar cordobés, según todos los aforos, va a perder aproximadamente un 50 por ciento con respecto de la pasada cosecha, cuando se alcanzaron las 322.165 toneladas como algo muy excepcional- -el anterior récord estaba en 285.214 toneladas durante la campaña 2001 2002- Calculamos que la producción en nuestra provincia se va a quedar en unas 160.000 toneladas, lo que supone una de las producciones más bajas de los últimos tiempos, sobre todo teniendo en cuenta que la media estaba entre las 180.000 y las 200.000 toneladas advirtió a ABC el secretario general de UPA en Córdoba, Miguel Cobos. Y si la cifra ya es mala para los olivareros cordobeses, los cálculos presentados recientemente por Faeca, recogidos por estimaciones de las cooperativas asociadas, dejan en mucho peor lugar a las provincias vecinas de Jaén (675.176 toneladas) Granada (124.809) y Málaga (unas 77.000) donde se temen reducciones del 70, 65 y 60 por ciento, respectivamente, mientras que la situación será algo más benigna en Sevilla (79.867) donde la presencia del regadío es mayor, con una bajada del 15 por ciento. Fenómeno de la vecería Semejantes reducciones, siempre según la misma fuente, no se deben únicamente al estrés hídrico que sufren estos cultivos, sino al proceso natural de vecería según el cual campañas de buenas cosechas (en este caso, las tres últimas) vienen seguidas por situaciones de desgaste del árbol que ofrece menos frutos. También Asaja había dado ya la voz de alarma señalando que la merma en el olivar cordobés superaría la mitad de la pasada producción, llegando, incluso, a un 55 de pérdida en el Falta de lluvia La campaña podría llegar a las 160.000 toneladas, una de las más bajas de los últimos tiempos conjunto de las comarcas cordobesas. En este sentido, la organización agraria especificó que están especialmente resentidas las comarcas donde predomina la variedad picual o marteña (Guadajoz, Alto Guadalquivir y parte de la Subbética) Dicha variedad, que si bien es poco vecera, es más sensible a la sequía que otras y sus olivos están bastante debilitados por las altas producciones de los últimos años La variedad hojiblanca, por su parte, si bien es más resistente a los golpes de calor por ser más tardía, es más vecera, y en la mayoría de zonas esta campaña los olivos tienen poca carga de aceituna. Pero no todo son malas noticias para el sector. Paradójicamente, esta bajada en la producción ha dado alas a los precios del aceite de oliva, que hasta la fecha mantenía los costes de producción algo por debajo que los de ventas. Así, según Miguel Cobos, la tendencia al alza del aceite de oliva es clara y en sólo dos semanas se ha pasado de los 1,76 euros por kilo a los 1,85, es decir una subida de prácticamente 10 céntimos por kilo Preguntado sobre si la sequía y su consecuente merma en las cosechas es la única culpable de esta nueva situación del aceite en los mercados, el máximo responsable de UPA en Córdoba no lo dudó. Ni el último almacenamiento privado de hasta 100.000 toneladas que se puso en marcha hace un par de meses ni el famoso Plan de Acción para el Aceite de Oliva presentado por el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, han teni- La sequía y la vecería causarán una do nada que ver en esta subida Y es que el almacenamiento privado tendría que haber tenido sus efectos desde el primer día en los precios, y no fue el caso abundó Cobos, al tiempo que la iniciativa del comisario europeo ni siquiera tiene dotación presupuestaria y ya está tardando, por lo que mucho nos tememos que se vaya a quedar en una mera declaración de intenciones Hay que recordar que el citado plan, dado a conocer por Dacian Ciolos precisamente en Córdoba el pasado 23 de abril, teóricamente incluye medidas para poner en marcha campañas de promoción en mercados emergentes, formación y educación para dar a conocer a los europeos las virtudes del aceite de oliva virgen extra, el apoyo a la concentración de la oferta- -sólo en Córdoba hay 184 almazaras y cooperativas que venden frente a los cinco grandes compradores mundiales- -o la apuesta por la calidad mediante controles útiles y normas que eviten el fraude que se produce en algunos casos a la hora de mezclar acei- LA TRILLA POR JUAN QUINTANA Alimentos españoles, seguros y de calidad N O todo va mal en España. Rebuscando entre los recovecos de nuestra economía, podemos encontrar algunas noticias positivas, aunque sean gotas de condensación en medio de un desierto. En general, el sector alimentario es uno de los pocos que concentra algo de optimismo. Un ejemplo: España es el quinto país del mundo en cuanto a calidad y seguridad de los alimentos, de los 105 que se valoran en el Índice de Seguridad Alimentaria (IGSA) un indicador establecido por la reconocida y prestigiosa Economist Intelligence Unit Por delante, sólo están Israel, Francia, Estados Unidos y Portugal. Si se incorporan los otros dos parámetros de medida del IGSA, como son la asequibilidad y la disponibilidad alimentaria, bajamos algo en el escalafón y nos ponemos en un todavía muy meritorio decimotercer puesto. Con respecto a este indicador global, IGSA, las cinco primeras plazas las ocupan Estados Unidos, Dinamarca, Francia y Holanda. Es decir, cuatro países de la Unión Europea (UE) Estos datos cuantitativos confirman algo que en este espacio agroalimentario ya se ha resaltado en repetidas ocasiones, como es la especial seguridad que tenemos los europeos en lo que respecta a nuestra alimentación, en particular en España. Una realidad que responde al importante papel socioeconómico que representa el sector agroalimentario en nuestra economía, la española en especial. A pesar de ello, algunos casos aislados, pero muy mediáticos, muestran una imagen que no corrobora esta realidad contrastada. El caso de la E. coli el pasado año en los pepinos fue uno de ellos, incluso a pesar de que, en último término, se confirmó que el origen del problema no se ubicaba en nuestras explotaciones, sino en territorio alemán. Medidas prometidas UPA lamenta que el plan de la UE para el olivar carece de presupuesto y está empezando a tardar