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26 CÓRDOBA Agricultura LUNES, 25 DE JUNIO DE 2012 cordoba. abc. es ABC El sector agrario insta a la Junta a que no elimine las ayudas a los seguros Patronal y sindicatos afirman que esta línea es vital para garantizar la producción J. J. MADUEÑO CÓRDOBA El sector primario de la provincia de Córdoba cierra filas contra la Junta de Andalucía para exigirle que no elimine las subvenciones a los seguros agrícolas que aseguran la viabilidad de las explotaciones y que suponen un esfuerzo mínimo para la administración autonómica. Si eliminan esta subvención los agricultores y ganaderos no van a asegurar su producción. Ahora hay 730 explotaciones con seguro, pero sin la aportación de la Junta este número bajaría y en un año como este, con seis meses de sequía, podría ser fatal para el sector en la provincia aseguró el secretario general de Asaja Córdoba, Carlos Molina, El miedo está fundamentado ya que algunas comunidades autónomas como Extremadura, Castilla la Mancha o Murcia ya han eliminado este tipo de ayuda. Instamos a la Consejería de Agricultura a que no siga la estela suicida de otras comunidades autónomas y continúe, como mínimo, manteniendo la actual partida presupuestaria destinada al apoyo a la contratación de los seguros agrarios Quien así habla es el responsable de Seguros Agrarios de UPA Andalucía, Miguel García. Desde Asaja hemos mandado una carta a la Consejería de Agricultura explicando la problemática y pidiendo que no se recorte esta ayuda añadió Molina. En Córdoba, una dotación para la subvención de todos los seguros agrarios, de 165.000 euros, permite mantener explotaciones gracias a compensaciones millonarias, destinadas a paliar las pérdidas de la producción por culpa de factores extraordinarios. El ejemplo de los seguros de sequía es el más claro. La provincia de Córdoba recibió 5,5 millones de euros en indemnizaciones por las pérdidas ocasionadas por la sequía afirmó Molina. 5,2 millones por la sequía De suprimirse estas subvenciones, los principales problemas serían los perjuicios por la sequía, lo que supondía un gran perjuicio para las zonas ganaderas. Y es por eso por lo que Los Pedroches, gracias a estos seguros, pudo recibir una compensación de casi 5,2 millones de euros. Unas contrataciones, que en el caso de los seguros de sequía de pastos, comienzan el 1 de julio y sobre las que se ciernen unas dudas que pueden ser el fin de estas explotaciones. Para las organizaciones agrarias el problema de la pérdida de esta subvención es que encarecería demasiado unas líneas de seguros que ya tienen unos precios elevados y que, por tanto, los ganaderos y agricultores no se suscribirían al no poder asumir su coste, junto con otros que siguen al Un agricultor examina los daños que ha provocado la falta de lluvias alza y que son principales como el combustible o la alimentación animal. La medida pondría en serios apuros al sector agrario en Andalucía, ya de por sí muy mermado por la acuciante situación de crisis que atraviesa, y supondría un encarecimiento desorbitado de las primas de los seguros agrarios, hasta el punto de hacer inasumible la contratación para una gran parte de los productores añade UPA Andalucía. Unas peticiones del sector que han llegado al ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, para que medie en el problema, ya que Asaja, COAG, UPA LA TRILLA POR JUAN QUINTANA ELECTROCUTAR CORDEROS A partir del 1 de enero de 2013 se aplicará el Reglamento 1099 2009 por el que se regula el aturdimiento a ganado ovino y caprino, mediante la aplicación de una corriente eléctrica con una intensidad mínima de un amperio. EL objetivo es poner al animal en un estado de inconsciencia e insensibilidad, antes del sacrificio. Pero no solo eso, también se consigue la inmovilidad, lo que facilita el manejo, y se evitan mermas en la calidad de la carne con motivo del stress pre muerte. Lo que sucede es que en España nos gusta un cordero muy poco engrasado, que en la mayoría de los casos no supera la etapa de lactancia. En el resto de Europa se tiende a animales que ya comen pasto y pienso, más grasos, con un sabor más intenso y con más kilos. Esta norma está planteada para aturdir a estos animales, que pueden rondar los 30 kg, pero no para los españoles que se pueden sacrificar por debajo de los 20 kg, en muchos casos lechales de alrededor de 10 kg. Con este peso, una descarga de un amperio, implica un sufrimiento extra del animal y la pérdida de calidad de la carne, debido a la muer- te violenta. En definitiva, que el intento de la Comisión de facilitar el paso a mejor vida de estos rumiantes de una forma poco dramática, se convierte en una ejecución mediante una electrocutazo, de efecto incierto, pero desde luego, muy poco inocuo y bastante agresivo. Tiempo queda por delante y el sector anda en ello. Se supone que conseguirán adaptarlo, y ya todos contentos: los legisladores, los ganaderos, las salas de sacrificio y los propios animalitos, a los que la vida les pasa en un suspiro, para contento de muchos paladares, que desconocen todo el trabajo que hay entre bambalinas hasta poner el asado en el plato.