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ABC LUNES, 25 DE JUNIO DE 2012 cordoba. abc. es CÓRDOBA 19 Puntos conflictivos Regularizables y huecos en la Vega El PGOU de 2001 regularizó ocho parcelaciones y reclasificó su suelo para convertirlo en urbanizable. Nueve millones de metros cuadrados en fase de planeamiento y gestión urbanística aún. A su vez, el Plan General se innovó para amnistiar ampliaciones de terreno de esas ocho parcelaciones- -aún pendiente de cerrarse su tramitación- Quedan huecos entre todos estos asentamientos que podrían acogerse a la nueva norma. alta protección ecológica. Diecisiete en distinto grado de protección susceptibles de beneficiarse del decreto. Sierra 24 parcelaciones y más de 1.600 viviendas detectadas. Gran parte, en zona protegida. Siete con 600 viviendas en un limbo legal y Medina Azahara y río Las zonas de más difícil encaje por su elevado grado de protección, una de las limitaciones que pone el decreto. Las casas inundables del río, imposible. 300 viviendas que están condenadas a seguir en la más absoluta ilegalidad. Pero hay otras que, bien porque su infracción urbanística haya prescrito, bien porque su construcción se hiciera sin que pesara sobre su suelo protección alguna, sí podrían encontrar una salida acogiéndose a la figura de fuera de ordenación Aunque es pronto para aventurarse, estarían muy en consonancia con aquellas paras las que el actual PGOU establece un plan de mejora del medio rural y físico: una decena con un millar de viviendas. Lo cierto es que sobre esta zona queda trabajo por hacer. La otra área susceptible de verse afectada es la Vega. Aunque se parte de que un gran número de hectáreas están bajo el epígrafe de especial protección por suelo de vega, existen huecos según la terminología empleada por la Gerencia de Urbanismo, entre asentamientos ya regularizables que podrían acogerse también a esta figura o incluso a su reclasificación como suelo urbano no consolidado. Los mensajes del PP hasta ahora han sido claros: están por que se puedan resolver muchos casos de ostracismo en cuanto a los servicios que se puedan prestar. El encaje legal con el nuevo tablero de juego será la incógnita a resolver desde el momento en que ese mapa se convierta en la hoja de ruta. CAMBIOS PARA IMPULSARLA La regularización, un nicho de actividad para la construcción ABC CÓRDOBA Viviendas en la falda de la Sierra de la parcelación Casilla del Aire R. SERRANO El proceso de legalización contemplado en el PGOU- -declarar urbanizables 10 millones de metros cuadrados- su ampliación- -otro millón de metros- -y la regularización que pueda conllevar el último decreto de la Junta suponen una oportunidad de negocio para el sector de la construcción en Córdoba, hundida en la capital. Todos los trabajos que conlleve la legalización de bolsas de suelo- -urbanización, dotación de servicios como agua, luz, alcantarillado... -serían un balón de oxigeno para el ladrillo cordobés. Incluso, recientemente la propia empresa municipal de suelo, Procórdoba, en una delicada situación económica, cambiaba su estatutos, dentro de su programa de unión con Vimcorsa (su homóloga de vivienda) para poder actuar en suelos no urbanizables. Se antoja como una nueva vía de negocio para ella, pero también como una forma de impulsar el proceso de regularización. Desde que el PP llegó al gobierno local hace un año, uno de sus objetivos ha sido avanzar en la legalización. Sin ir más lejos, a finales de 2011, Urbanismo eximió a las tres primeras parcelaciones de tener que presentar un aval bancario del 7 del coste del proyecto de urbanización para constituir oficialmente su junta de compensación, que es el primer paso para ejecutar dichas obras de urbanización. Se les permite suplirlo por la formulación de otro tipo de garantías económicas, abono en metálico o acreditación de ingresos. Y es que muchos colectivos de dueños no pueden formalizar el aval del 7 entre otras cuestiones, por la dificultad para acceder al crédito en los últimos años. Sin él, no pueden presentar los proyectos de reparcelación y de urbanización y avanzar en su regularización. Eso sí, las juntas de compensación, una vez que vayan a iniciar las obras, deben aportar la garantía del 7 del coste del proyecto de urbanización definitivo, con aval o fianza. La ventaja para entonces es que, con los proyectos de parcelación y urbanización aprobados, sus parcelas ya estarán inscritas en el Registro de la Propiedad y podrán ser objeto de hipoteca. En su día, la regularización de parcelaciones se planteó como un negocio floreciente. Pero el estallido de la burbuja inmobiliaria también desinfló esta vía de negocio, que ahora se intenta revitalizar.