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110 GENTE DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2012 abc. es gente ABC Los Hollande emulan a Obama y contratan a un fotógrafo de Cámara Decidida a controlar al milímetro su imagen, la nueva pareja presidencial francesa ha requerido los servicios del prestigioso Stéphane Ruet JUAN PEDRO QUIÑONERO PARÍS Por vez primera en la historia de Francia, el Elíseo y el jefe del Estado tendrán un fotógrafo oficial, consagrado a contar la película de la intimidad presidencial desde la óptica de los protagonistas y gestores de la imagen institucional. El retrato oficial del general Charles de Gaulle lo realizó un oficial de guardia. El retrato oficial de Giscard lo ejecutó un genio de la vida galante, Lartigue. Mitterrand se hizo retratar rodeado de libros por una gran fotógrafa, Giséle Freund. Chirac deseó que su retrato oficial lo realizase una especialista en fotografía erótica, Bettina Rheims. Sarkozy fue inmortalizado por Philippe Warrin. La foto oficial del presidente Hollande la ha realizado un maestro de la fotografía humanista, Raymond Depardon. Y ahora ha sido Hollande quien ha tomado esa histórica decisión: nombrar un fotógrafo oficial de la presidencia de la República, Stéphane Ruet, consagrado a cubrir la vida pública y privada del Elíseo, el presidente y su compañera sentimental, Valérie Trierweiler. Después de supervisado, ese trabajo fotográfico será ofrecido gratuitamente a los medios de comunicación, a través de la web del Elíseo, como hace la Casa Blanca. Fogueado con Jospin Ruet ya realizó un libro de fotografías de otro líder socialista, Lionel Jospin. A Hollande le gustó esa glosa iconográfica de un candidato a presidente derrotado por Le Pen. Y aceptó que Ruet lo siguiese durante toda la campaña electoral que terminó en el Elíseo. Valérie Trierweiler y el presidente han quedado tan contentos de las imágenes de Ruet que han decidido contratarlo como fotógrafo oficial del Elíseo. Ruet cubrirá los mismo actos oficiales que los foINFLUYENTE tógrafos acreditados, Nadie duda del con ventajas excepciopeso que la opinión nales. Su trabajo será de Valérie Trierweiler publicado con rapidez ha tenido en la decisión de buscar en la web del Elíseo, los servicios de ofrecido gratuitamenRuet te a quienes deseen utilizar esas imágenes. Ruet también realizará un trabajo menos convencional: fotografiar la vida de cada día, en el Elíseo, duran- sobre su ámbito privado y los deseos te el mandato presidencial de Hollan- de proyección pública de la nueva pade. No está claro qué fotos se harán reja presidencial. La presidencia utipúblicas y qué fotos serán secreto de lizará ese material fotográEstado El día a día irá poniendo fico como recurso de en claro el grado de discreción información y coPRECEDENTES municación para dar la imagen Giscard autorizó una siempre más película sobre la oportuna del preconquista del Elíseo, sidente. pero no pudo verse La Casa Blanca hasta muchos ya practica esa años después guerra de la comunicación desde hace mucho tiempo. La imagen es un arma capital de ocupación del terreno informativo y publicitario. Quizá influido por Valérie Trierweiler (por algo ella tuvo enorme peso en la campaña presidencial de los socialistas) el presidente Hollande es el primer jefe de Estado francés que recurre a la fotografía de manera institucional, para dorar su imagen. Giscard llegó a autorizar la realización de una película de su conquista del Elíseo. Pero esa película, realizada por Depardon, el autor de la foto oficial de Hollande, no pudo verse hasta muchos años después. Hollande ha preferido ofrecer puesto y sueldo a un fotógrafo oficial. Y la referencia fundamental ha sido la figura de Pete Souza, el fotógrafo de Barack Obama, convertido en un personaje influyente dentro del círculo más cercano al presidente de los Estados Unidos. Con motivo del reciente viaje de Mariano Rajoy a la reunión del G- 20 en Los Cabos (México) uno de los motivos de satisfacción de algunos fotógrafos españoles ha sido la posibilidad de codearse con él. Impensable en España En cuanto a La Moncloa, no parece que haya intención alguna de imitar el ejemplo francés. En primer lugar, porque la crisis no permite este tipo de gastos públicos y, en segundo término, porque Elvira Fernández, la esposa de Rajoy, ya ha dejado claro cuál quiere que sea su papel mientras su esposo ocupe la presidencia del Gobierno: el de una consorte reservada y discreta que, a diferencia de Trierweiler, que ha decidido seguir ejerciendo como periodista y mantener sus colaboraciones culturales con Paris Match, ha preferido pedir una excedencia en Telefónica y ocupar un premeditado segundo plano. Y aunque ha acompañado a Rajoy en su viaje al G- 20 y ya empieza a prodigarse más en apariciones públicas, es seguro que no querrá fotógrafo de cámara. Afortunadamente.