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72 LOS DOMINGOS DE ABC mer año a unos 25 millones de viajeros. El aeropuerto tendría sin embargon, con pabellones adicionales, la capacidad de soportar hasta treinta millones de personas. Lo que podría ampliarse hasta 45 millones con la construcción de terminales satélites; esta última cifra doblaría el total de pasajeros acogidos en aeropuertos berlineses en el año 2010. DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2012 abc. es ABC Urticaria de los contribuyentes Con la inauguración del aeropuerto de Berlín- Brandeburgo comienza una nueva era para la región capitalina afirmaba recientemente el director del aeropuerto. Esto es: 75 aerolíneas operarán desde Berlín con una oferta de 173 destinos en 50 países en una superficie de 1.470 hectáreas, lo que corresponde a unos dos mil campos de fútbol. La terminal, de seis plantas y una fachada acristalada de 33.000 metros cuadrados, cuenta con unas diez mil plazas de aparcamiento, 150 tiendas, restaurantes y servicios en una superficie de más de 20.000 metros cuadrados y con cerca de 1.500 empleados. Situado a 18 kilómetros al sur del centro de Berlín, el aeropuerto contará con una estación de trenes debajo de la terminal y será el tercero más grande de Alemania, después de los de Fráncfort y Múnich. Una de las obras de infraestructura más ambiciosas de Alemania ha consumido hasta ahora más de cinco mil millones de euros, según estimaciones del diario Berliner Zeitung. Y esto no solo por las compensaciones a los vecinos afectados y por los continuos retrasos en su apertura. El primer gasto importante es la construcción del aeropuerto mismo: debía costar originalmente- -con cifra de riesgo incluida- -unos 2.500 millones; ha costado sin embargo hasta ahora tres mil millones. En total, el aeropuerto no debía costar más de 2.800 millones, por lo que la urticaria entre los alemanes no es solo el retraso, son los costes añadidos de la ineficiencia, que llega a la astronómica cifra de 2.200 millones de euros. Los militares ansiaban un sistema de telecomunicaciones, que ha fracasado ción de Steglitz, pero en 2006 se mudó a otro edificio. La torre no ha podido ser vendida, ya que al estar formada de asbesto debe ser descontaminada, a un precio de 31,2 millones de euros. Imponer un sofisticado sistema de peaje a los camiones fue el desastroso proyecto de la era Schröder Otros grandes fiascos made in Alemania Por J. -P. JOFRÉ. Berlín Un hangar para dirigibles El hangar para dirigibles más grande del mundo fue construido en la región de Briesen- Brand en el Land de Brandeburgo: 360 metros de largo, 107 de alto y 210 de ancho. Tras una inversión, la empresa para la que fue construido, Cargolifter AG, se declaró insolvente el 7 de junio de 2002. En el gigantesco hangar fueron aparcados algunos dirigibles de pruebas, antes de ir a concurso público. La polémica construcción es hoy en día un parque temático: Tropical Islands es su nombre. E l nuevo aeropuerto de Berlín no es el único ejemplo de la ineficiencia alemana. La historia de este país está llena de proyectos inconclusos, ideas que han devenido en fiasco y escandalosas pérdidas de millones de euros. La mayoría tienen que ver con una ambición desmedida y la errónea confianza en una logística que a todas luces no siempre funciona. Ya sea el Estado alemán o empresas privadas alemanas, todos han participado en la desmitificación de una cultura empresarial heredera de la ideología protestante del trabajo duro. el Ejército debía haber contado con 6.000 kilómetros de fibra óptica, 300.000 teléfonos y 140.000 nuevos ordenadores. Pero hasta ahora el proyecto IT más ambicioso del Ejercito alemán no ha pasado la prueba práctica. Según un informe de Defensa, uno de cada cuatro departamentos alega fallas en el sistema informático, como lentitud y bajo rendimiento. El Steglitz Kreisel, un rascacielos contaminado de asbesto El peaje de Schröder Imponer un peaje a los camiones que pasen por Alemania fue el prestigioso y desastroso proyecto de la era Schröder y ocupó a cuatro ministros de Transportes: Franz Müntefering, Reinhard Klimmt, Kurt Bodewig y Manfred Stolpe, todos socialdemócratas. Comenzó en 2001, cuando la cancillería decide introducir el peaje en 2003. Tras varios traspiés legales, un consorcio (Toll Collect) formado por Deutsche Telekom y DaimlerChrysler se hace cargo de la millonaria implementación que se retrasa por problemas legales. En 2004, Stolpe declara que ha habido pérdidas de ingresos mensuales de 156 millones de euros. El consorcio, que debía pagar una pena de 1.300 millones de euros por incumplimiento de contrato, abandona la implementación del peaje. La torre quebrada El Steglitz Kreisel- -un rascacielos de 120 metros de altura en el distrito berlinés de Steglitz- construido con dinero de Berlín occidental, debía competir con el centro de Kurfürstendamm. Así, se inició el proyecto en 1968; en 1972, sin embargo, comenzaron las críticas a Steglitz y a la constructora, que se declaró insolvente en 1973. En el 74 el edificio estaba en bancarrota y el Senado berlinés perdió cuarenta millones de marcos. En los 80 se trasladó la administra- El Proyecto Hércules Más de siete mil millones de euros- -la cifra original debía ser de 6.800 millones- -ha costado el fracasado proyecto de las fuerzas armadas alemanas para la modernización de su obsoleto sistema de telecomunicaciones. Lo llamaron con toda megalomanía Proyecto Hércules A finales de 2010,