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52 ESPAÑA DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2012 abc. es españa ABC Solo mi hermano puede perdonarte, pero está muerto escuchó el etarra En su encuentro, Valentín Lasarte aseguró a Consuelo Ordóñez que nadie de la Administración le ha pedido que colabore con la Justicia ITZIAR REYERO VITORIA Creo que debes decirme algo, ¿no? Con esa determinación infinita que la memoria colectiva otorgará por siempre al apellido Ordóñez, Consuelo desarmó al terrorista enjaulado. Sentados cara a cara, y sin ninguna barrera física de por medio, el pistolero de ETA Valentín Lasarte repitió muchas veces la palabra perdón Parecía con muchas ganas de hablar, observó la víctima. Justo lo contrario a la actitud pasiva que mantiene habitualmente ante el juez y que ha permitido la absolución, por falta de pruebas acusatorias, de antiguos compinches de comando Solo un funcionario de prisiones asistió a la escena dentro del penal de Zaballa, en Álava. Probablemente esté arrepentido se dijo a sí misma. Pero Consuelo no buscaba el perdón, sino la verdad. Aquí no se juzga la conciencia del preso, sino sus crímenes. Solo mi hermano puede perdonarte, pero él está muerto le replicó ella. Han pasado quince años desde que Valentín Lasarte y sus excompinches de ETA arrebataron la vida de su hermano, el concejal del PP de San Sebastián Gregorio Ordóñez, mientras comía en un restaurante de la parte vieja donostiarra. Y el pasado viernes, a petición propia, Consuelo cogió su coche y recorrió los 560 kilómetros que distan de su casa en Valencia para encarar al verdugo. Su objetivo, compartido por todas las víctimas, era probar que se puede y se debe exigir a los presos de ETA que colaboren con la Justicia aportando datos que ayuden a esclarecer los más de 300 asesinatos sin resolver. Consuelo Ordóñez, ayer durante la rueda de prensa Tú serás el siguiente Valentín Lasarte va a tener que esforzarse mucho para demostrar a las víctimas que su presunto arrepentimiento es sincero. Cuando Txapote asesinó a Fernando Múgica, el cómplice Lasarte se cruzó en su huida con el hijo del abogado donostiarra, José María Múgica, al que conocía. Tú serás el siguiente le dijo el terrorista, mientras que le encañonaba con la pistola para que no le persiguiera. Exigencia de entrada Creo que debes decirme algo, ¿no? le planteó Consuelo esperando la petición de perdón Objetivo Probablemente esté arrepentido pero aquí no se juzga la conciencia del preso, sino sus crímenes Colaboración He venido para que colabores en la identificación de los responsables de los delitos que cometisteis, aún sin resolver Sacrificio Yo no tenía ninguna necesidad de pasar por esto. No se lo deseo a nadie, pero se debe exigir a los presos que colaboren Demanda Lo que buscamos las víctimas del terrorismo no es venganza, sino justicia y que se sepa la verdad preguntas que le he hecho no han sido contestadas también dijo haberle arrancado concesiones reveladoras. Lasarte miente por miedo Así, durante la conversación privada, involucró al etarra Juan Ramón Carasatorre, Zapata integrante de su comando junto a Javier García Gaztelu, Txapote en el asesinato del sargento de la Policía Municipal de San Sebastián Alfonso Morcillo. De manera indirecta, asumía haber mentido durante el juicio, nueve meses antes, cuando declaró no recordar quién colaboró en el atentado. Aquello permitió la absolución de Carasatorre. Miedo a represalias Para sorpresa de Consuelo Ordóñez, Lasarte le transmitió que nadie de la administración le ha requerido nunca esta colaboración para esclarecer los atentados A continuación, le hizo ver que toda la verdad de lo ocurrido está en su primera declaración ante el entonces magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, nada más ser detenido, en 1996. Pero ante la demanda para que dé el paso y ratifique todo lo que sabe, solo obtuvo silencio. Intuyo que puede ser miedo a represalias indicó Consuelo, cuya experiencia con Lasarte le reafirma en sus críticas al plan de reinserción de etarras: El Estado no puede dejar de exigir el requisito de la colaboración para conceder mejoras penitenciarias. Lo que buscamos las víctimas del terrosimo no es venganza, sino Justicia concluyó Consuelo Ordóñez. Careo durísimo Una aspiración fundamental de las víctimas, que no entienden que el Ministerio del Interior habilite un plan de reinserción para etarras sin forzarles previamente a que cuenten todo lo que saben. Yo no tenía ninguna necesidad de pasar por esto. No se lo deseo a nadie explicó Consuelo Ordóñez durante su comparecencia de ayer en un hotel de Vitoria para dejar cons- tancia pública de lo ocurrido. Fueron casi dos horas de careo durísimo pero que tuvo lugar desde el más absoluto respeto convino. La víctima, junto a sus compañeros de Covite, el colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, había preparado un cuestionario para el etarra, hoy desvinculado de la banda. He venido para que colabores en la identificación de los responsables de todos los delitos terroristas que cometísteis aún sin resolver le avanzó. Y aunque afirmó que todas y cada una de las