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ABC DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2012 abc. es opinion OPINIÓN 15 PRETÉRITO IMPERFECTO CORTAR POR LO SANO DIRECTOR DE ABC CÓRDOBA FRANCISCO J. POYATO El engendro público auspiciado es insostenible y hay que cortar por lo sano. El lince o la memoria histórica prevalecen sobre médicos, enfermeros, docentes o administrativos. Cuestión de prioridades H UBO un tiempo en que todo alcalde que se preciara de ser virrey de su latifundio electoral quería a la puerta de su ayuntamiento un palacio de congresos, una universidad, un palacio de justicia, un centro de interpretación de la mosca endógena... y por supuesto, un hospital. La desaforada descentralización del Estado en treinta años no discurrió por el camino de consolidar entes próximos, y complementarios al central, capaces de tener instrumentos y recursos para solventar la papeleta del ciudadano dentro de una lógica y razonable carta de servicios públicos. Mas al contrario, acabó convirtiendo a los consistorios en pequeños estados y a sus inquilinos en pequeños tiranos con más poder que el mismísimo Almanzor. Con la inestimable colaboración de las Autonomías, convertidas en bisagras o diques político- administrativos y, cómo no, de poder e influencia. Ítem más, reinos de taifas, o miniestados a modo de hermano mayor tutelante de los ayuntamientos. Todo un guirigay público, como verán, cuyas costuras y pies de barro estamos descubriendo y padeciendo en el tsunami de la crisis económica que acaba poniendo algunas cosas en su sitio. La interminable lista de señores feudales del Régimen andaluz, esto es, los alcaldes socialistas, calcaron a la perfección ese modelo de descomposición- -que no vertebración- -y duplicidad administrativa con el valor añadido de ascender en el aparato con la noble heráldica de barón de partido en base al poder concentrado en su municipio y, por ende, en sus confines aledaños a costa de la chequera pública, el urbanismo salvaje y los tributos locales. Para los avezados en politología, así nacieron los famo- sos clanes (de Alcalá de los Gazules a Dos Hermanas pasando por Palma del Río o la ruta del olivar jiennense) La Junta de Andalucía funcionaba ahí con la precisión de la maquinaria suiza de un reloj. La ventanilla única en este caso era la sede del PSOE en la provincia de turno. Registrada la petición, movilizados los apoyos internos- -antipatías aparte- se trasladaba a Sevilla donde por los conductos extraoficiales se daba prioridad en ciertos consejillos a los proyectos de los ayunta- mientos de la cuerda. La prueba del nueve para el salvoconducto oficial era la visita del consejero o consejera de turno para presentar el proyecto funcional del anteproyecto del documento avanzado del nuevo Centro Hospitalario de Alta Resolución, por poner un caso. La pértiga colocaba en los presupuestos la partida correspondiente por encima de prioridades vanas, y a retroalimentar el sistema. Paralelamente, el engendro burocrático de la Junta se duplicaba en una administración paralela con más de un centenar de empresas, consorcios, entes, fundaciones o agencias que con paciencia de amanuense creció como un caballo troyano en el corazón de la función pública. Veintidós mil empleados, sin oposición, vampirizaron competencias propias del funcionariado para crear una administración zombi al dictado de San Telmo. Un desagüe perfecto, al alimón, para seguir cumpliendo con los virreyes y sus clanes cuando la burocracia frenaba los tejemanejes. El dispendio de toda esa arquitectura pública y política ha sido descomunal. Aplicable en todos los órdenes gestionados por la Junta de Andalucía. Así hemos visto novísimos colegios casi de lujo con sus clases incompletas, hospitales a modo de centros de salud mejorados sin más atribuciones que las de un ambulatorio de toda la vida pero con el nombre bien grande y rimbombante; ciudades de la justicia irreal o, sirva la hipérbole, centros de interpretación de la mosca endógena en pueblos de apenas 1.500 habitantes... Ello, sin olvidar el manguerazo de pluses de productividad y objetivos de la casta directiva para seguir enluciendo el escaparate que debe mostrar a la administración más moderna y de última generación, o los chorros millonarios a los sindicatos y patronales, en el territorio europeo con más tasa de paro. Y entonces, hay que cortar por lo sano. Los cerca de 3.000 millones de ajustes que la Junta, con libertad para elegir el lugar de la amputación tras la imposición de la cifra por parte del Gobierno (no confundan) ha aprobado esta semana vía decreto con un severo plan de recortes ha terminado por dinamitar el corazón de la función pública y sus orillas. Con severos efectos para el mismo contribuyente que siempre acaba pagando: dinero o consecuencias. Por el contrario, no parece que vaya a resentirse el costosísimo tinglado de la Administración paralela, aunque sí empiezan a verse afectados los clanes con sus megalómanos feudos de cartón piedra. Rebelión en los hospitales, en las aulas, en los juzgados, en los centros asistenciales (a buenas horas, en algunos casos) Es obvio que el ajuste podía haber venido también por otras partes ajenas a la base de la prestación pública. Por la grasa del cebado engendro público. No hay término medio, la izquierda no gestiona el ahorro, o sube impuestos o corta por lo sano en lo gordiano cuando le ve las orejas al lobo, que no en lo superfluo. El lince o la memoria histórica prevalecen sobre el médico, el enfermero, el docente o el administrativo. Cuestión de prioridades. fjpoyato abc. es Twitter: PacoPoyato