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74 CULTURA SÁBADO, 23 DE JUNIO DE 2012 abc. es cultura ABC El batallón de Reverte Rubén del Rincón lleva al cómic La sombra del águila una historia que XLSemanal publicará por entregas FRANCISCO APAOLAZA Esta historia arranca hace justo doscientos años en un infierno de fuego y humo sobre los campos de Sbodonovo, regados de sangre por la batalla que enfrentaba a las tropas napoleónicas y al ejército imperial ruso. En mitad de la refriega, algo extraño ocurre en el flanco derecho. El batallón 326, una ensalada de españoles reclutados en las filas de Napoleón por la fuerza, sale por patas con idea de pasarse al enemigo. Allá van detrás del capitán García uno de Soria, otro de Cádiz, otro de Córdoba y otros 400 en ilustre retirada hacia las tropas rusas, hartos de tanta guerra ajena. No tan lejos de allí lo suficiente Napoleón, ese Petit Cabrón toma el catalejo y advierte la escapada, que interpreta como una heroica carga contra los rusos y envía la caballería en su ayuda. Los está salvando y a la vez los hunde en un mundo en el que el amigo no siempre es el amigo y el cobarde puede tenerlos como el caballo de Espartero. Esa tragicomedia en la que se ríe en el horror de una guerra es el escenario de La sombra del águila un relato que escribió Arturo Pérez Reverte en 1993 y que ahora vuelve a tomar vuelo en un cómic que se publica a partir de este domingo en XLSemanal. 52 páginas de historieta en 13 entregas (todos los domingos del verano) demuestran que hay cachondeos que son muy serios. El cómic lleva los sellos de la casa Pérez Reverte: lectura ágil y reflexiones profundas. En ellas se construye una larga sonrisa en la que caben conclusiones agrias sobre la condición humana, el patriotismo y la dudosa y a veces ridícula valía de los que mandan desde una colina mientras los demás mascan tierra en el campo de batalla. El guión general de la historia tiene dentro un argumento cómico que aparece muy bien reflejado en las ilustraciones de Rubén del Rincón. La idea de ilustrar la histori arranca cuando un chaval de poco más de 20 años lee una Patente de corso la página que Pérez- Reverte firma en el magazine desde 1994. Me gustó y le hice un dibujo recuerda Rubén del Rincón (Barcelona, 1978) que por aquellos días veía reconocido su trabajo en Berlín, pero no en España. Le envió una carta. Quizás le llamó la atención el sello, no lo sé, pero la abrió y me respondió Comenzaron entonces una relación epistolar. Le propuse adaptar Alatriste, pero me respondió que ya estaba en marcha recuerda el dibujante. Rubén no tenía muchos años en la chepa, pero le brillaban algunas medallas en la pechera, como la adaptación de Los tres mosqueteros de Dumas. El de Cartagena le llamó para darle la enhorabuena por este trabajo, y le propuso finalmente adaptar La sombra del Águila XLSemanal publicará la historieta en 13 entregas a lo largo del verano El salto del libro al cómic ANÁLISIS guí con mucho interés el trabajo de este joven y brillante artista español que, como suele ocurrir, tenía más reconocimiento profesional en el extranjero que en su propio país. Años después nos conocimos personalmente en Madrid: una tarde de cañas y tapas con nuestro amigo el escritor y guionista de historietas Hernán Migoya, surgió la idea de hacer un pequeño relato ilustrado sobre el aniversario de La Pepa. La buena acogida de éste animó a Rubén a retomar el viejo proyecto de hacer un cómic sobre La sombra del águila para publicarlo por entregas durante los meses de verano. ARTURO PÉREZ- REVERTE C onocí a Rubén del Rincón por su trabajo, hace años, mediante una espléndida adaptación que hizo en cómic de Los tres mosqueteros para una editorial francesa. Rubén me expresó su deseo de adaptar mi relato napoleónico. El proyecto no pudo llevarse a cabo por razones diversas, pero desde entonces se- La sombra del águila es uno de textos que más he disfrutado escribiendo, y se cuenta, sin duda, entre mis favoritos. Lo escribí de un tirón en julio de 1993, en sólo dos semanas, cuando todavía trabajaba como reportero, aprovechando unas breves vacaciones entre dos viajes para cubrir la guerra de los Balcanes. Su primera aparición pública fue por entregas aquel verano en el diario El País, y en seguida salió en forma de libro, siendo acogido por los lectores con un cálido afecto que aún se mantiene, pues hasta hoy el libro sigue teniendo continuas reediciones, incluida una edición crítica del profesor Andrés Amorós para uso escolar. Tardé muchos años, sin embargo, en autorizar la primera traducción a un idioma extranjero, seguro como estaba de que el lenguaje coloquial y desgarrado del relato, su tono inequívocamente español, era imposible mantenerlo en otra lengua que la original. Accedí al fin, convencido por mi editor italiano, Marco Tropea, y no tengo motivo para lamentarme: hasta hoy, es el relato corto mío que más versiones en lenguas extranjeras ha conocido. A menudo he calificado La sombra del águila de gamberrada histórica aunque el lector atento advertirá que en él hay algo más que eso. Como solía decir mi ya desaparecido amigo Pepe Perona, maestro de Gramática, es todo tan español, que después de reírte a carcajadas te queda en el cuerpo una mala leche espantosa Espero que la espléndida versión gráfica de Rubén del Rincón satisfaga a los lectores de XL Semanal tanto como ha divertido al autor.