Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 GENTESTILO SÁBADO, 23 DE JUNIO DE 2012 abc. es estilo ABC Cuatro días de viaje Eligió estar a la sombra de Rajoy, por eso ha sorprendido su viaje a México y Brasil. Tras seis meses en La Moncloa, ya no se esconde MANUEL MARTÍNEZ CASCANTE CORRESPONSAL EN MÉXICO V ista y no vista. Elvira Fernández, la esposa del presidente del Gobierno, descendía esta semana tres veces del Airbus de la Fuerza Aérea Española que trasladó a Mariano Rajoy a la cumbre de líderes del G 20 en Los Cabos (México) la Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro y una reunión con empresarios en Sao Paulo. Casi medio año de Gobierno ha tardado Viri en aparecer en un acto público. Fue el pasado 12 de junio cuando, acompañando a la baronesa Thyssen, estuvo presente en la inauguración de la exposición que dedica el museo Thyssen- Bornemisza al pintor Edward Hopper. Una semana después, en su primer viaje oficial al extranjero, no alteró ese bajo perfil que la acompaña desde que Mariano Rajoy accediera a su condición de figura pública. Más allá de las imágenes en la escalerilla del avión, poco ha trascendido de este periplo. también compartieron las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Su intención era darse un baño en el Pacífico, pero como de tal este océano sólo tiene el nombre, el equipo de seguridad se lo desaconsejó. Así que, alejada de la resaca y el oleaje marino, Elvira Fernández se tuvo que conformar con la sinuosa piscina del hotel. Algo que, según fuentes de la delegación española, frustró un tanto a quien está acostumbrada a las playas de Sanxenxo. Infección a bordo Camino de Río de Janeiro, ni siquiera pudo descansar en uno de los dos pequeños camarotes con que cuenta el avión presidencial. Un miembro del equipo de seguridad sufrió una infección vírica, que posteriormente sería diagnosticada como una pericarditis, y el equipo médico decretó reposo absoluto. Así que Viri cedió su litera al escolta, quien fue dado de alta tras pasar 24 horas en un hospital brasileño. Ya en la capital carioca, toda la comitiva, con Mariano Rajoy a la cabeza, compartió una comida familiar en un restaurante panorámico con vistas a la ciudad. Después, cuando el presidente se dirigió al complejo Centro Río para participar en la cumbre Río +20, Viri se recogió en su hotel para gozar con las vistas sobre la playa de Copacabana. La llovizna persistente ni siquiera la dejó dar un paseo en condiciones, aunque esta circunstancia no impidió que, por la mañana, el presidente se diera su acostumbrada carrera. Del beso en el balcón de Génova tras la victoria electoral el pasado 20 de noviembre a la escalerilla del avión en Los Cabos poco se ha sabido de ella (tan sólo la recepción al cuerpo diplomático el pasado mes de enero y algún acto de partido) No milita en el PP, es economista especializada en gestión de contenidos audiovisuales y ha prorrogado la excedencia en Telefónica Contenidos que solicitó antes de la campaña electoral de 2011 para dedicarse a sus hijos: Mariano (12 años) y Juan (6) Parece, pues, que Elvira Fernándezcontinuará sosteniendo a Rajoy en la sombra. Lo único que se tiene por cierto es que en La Moncloa apenas ha modificado la decoración. A lo sumo, algún mueble personal y cosas encontradas en el desván. Pura economía doméstica para estos tiempos de crisis. Programa para las consortes En el lujoso balneario de la Baja California mexicana, Elvira Fernández participó en un par de actividades que la organización del G- 20 había programado para los acompañantes de los principales mandatarios mundiales. Y mientras estos cenaban con el presidente mexicano, Felipe Calderón, sus consortes lo hacían al lado de la canciller mexicana, Patricia Espinosa, quien ejerció de anfitriona por la ausencia de Margarita Zavala, esposa de Calderón y quien se recuperaba de una operación de retina. Las ilustres invitadas (entre las que figuraron Geertrui Windels, esposa del presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y las mujeres del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y de los mandatarios de China, India, Turquía y Sudáfrica) también participaron de una visita, con espectáculo incluido, al jardín botánico de Wirikuta. Además, disfrutaron de un paseo en barco por la costa donde se unen el océano y el mar de Cortés, y en la que se pueden divisar numerosas especies marinas. Y poco más. Viri apenas salió del Secrets Marquis Los Cabos, el selecto hotel donde se alojaba con su marido y que Llegada a Río de Janeiro, el pasado 20 de junio