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88 GENTESTILO DESDE ESTA ALTURA MARTES, 19 DE JUNIO DE 2012 abc. es estilo ABC MARTA BARROSO RONCAS TÚ, RONCO YO E l que esté libre de ronquidos que tire la primera piedra. Mujeres incluidas. Se siente. Porque hay que ser consecuente. No solo mirar en el ojo ajeno. Atrás quedaron los días en que se afirmaba que los hombres eran los únicos poseedores de este problema. No lo vamos a negar, en lo que a este fenómeno acústico se refiere, ellos son los que más y mejor lo emiten, pero nosotras también lo hacemos. Sobre todo cuando la maldita menopausia- -sí, no pasa nada- -llega. Un problema más para engrosar la lista de inconvenientes con los que hay que convivir en esta mediana edad. Qué pesadez. Y qué peligro. Porque cuidadín, cuidadín. Todos los estudios coinciden en afirmar que roncar es un importante motivo de divorcio. Se entiende. El amor es ciego pero no sordo. Y cuando los sonidos del silencio- -qué preciosidad- -se transforman en sonidos atronadores- -pueden alcanzar hasta los 85 decibelios- -pernoctar con tu pareja no es fácil. Es como si durmieras con un tubo de escape. O con un monstruo. O con un animal herido. Al que no rematas porque no puedes. Porque los ronquidos- -hagamos un acto de contrición- -provocan conductas violentas e incluso despiertan los instintos asesinos. Lo que empieza por un suave codazo puede seguir con la gran patada o un objeto estrellado en la cabeza del roncador. Él o ella. Aunque no lo haces. Pero lo piensas. Porque el ronquido es el gran enemigo del matrimonio. Porque o te mata a ti o le mata a él. De cansancio, de irritabilidad, de lo que sea. O mejor, mata a la pareja. Porque asesinar no, pero dormir en cuartos separados, sí. Entonces lo de que el roce hace el cariño, pues va a ser que no. Pero si vuelves a compartir lecho, lo del romanticismo y el ronquido, pues como que tampoco. Al final un lío. Vamos, que ni de noche ni de día. Porque con la luz llega la discusión. ¡Cómo roncas! No, yo no ronco Roncas, tú Vuelta a empezar. ¿Solución? Resignación. Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio. Sin más. El cantante italiano encontró ayer unos minutos para visitar la casa de ABC JUAN PIEDRA Al Bano A Romina me unen mis hijos y la pensión que le paso El cantante italiano presenta en España su último trabajo, donde recupera clásicos MARINA PINA Siempre será una de las grandes voces de la canción italiana y, también, un auténtico caballero. A sus 68 años, Al Bano está a punto de comenzar una nueva gira por España. Horas antres de su concierto en Madrid, en el teatro Arteria Coliseum, ha compartido unos minutos de conversación con ABC. -Ahora presenta en directo un álbum en el que recopila clásicos italianos, ¿cuál ha sido el proceso para elegir las canciones? -Todas ellas son canciones que me habría gustado escribir y cantar. Ahora es el momento de hacer un homenaje a esta música tan grande. -Pese a la crisis que azota tanto a Italia como a España, usted insiste en asuntos de amor... -Me parece que está demasiado usada la palabra crisis Todo el dinero que había antes no ha desaparecido en un río. Está siempre circulando, solo tenemos que mirar dónde está. ¿La música ayuda en estos tiempos? -La música es una terapia excepcional, y lo digo porque lo he probado Un disco muy especial Sacó su primer sencillo en 1967 y comenzó la carrera junto a su ahora exmujer, Romina Power. Hace 16 años empezó como solista con un disco llamado É la mia vita un polémico título después de un divorcio público. Ahora recupera clásicos italianos y los canta en español conmigo mismo antes que con nadie. He sido el paciente más paciente para entender este milagro de la potencialidad de la música. Y sí, sirve. ¿Por qué hace unos meses acudió a un plató de televisión para hablar de su vida privada? -Cuando te atacan y tú sabes que tienes razón, debes defenderte, y más si eres un personaje público, ¿En Italia le persiguen tanto como en España? -No, definitivamente no. Hubo unos años, en los 80, más por envidia, porque ser cantante y estar en el número uno en todo el mundo fastidia, da urticaria. ¿Su separación profesional de Romina afectó a su carrera? -No. De hecho, he continuado escogiendo y escribiendo la música que me ha gustado. Si uno busca la verdad de mi vida y tiene la paciencia necesaria para escuchar las canciones, todas ellas son como un diario de mi existencia. ¿Qué relación tiene con su exmujer? -Con Romina tengo la relación de que ella es la madre de mis hijos y que cada mes pago lo que dijo el señor juez. Nada más. ¿Ha superado la desaparición de su hija Ylenia? -Eso no se puede superar. Estas cosas son un cáncer que está dentro de ti y tienes que estar pendiente de que no se expanda, que no se apodere de uno. ¿La música le ayuda? -La música me ayuda, y las ganas de luchar. Mirar siempre adelante me ayuda. ¿Le gusta venir a España? -A mí me gusta cantar en cualquier sitio, porque es mi trabajo. No sería capaz de estar diez días sin cantar, podría estar dos días por aquello de descansar la garganta. Pero para mí es más que un trabajo, más que una profesión... Es una pasión.