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90 CULTURA DOMINGO, 17 DE JUNIO DE 2012 abc. es cultura ABC Noche Blanca ¿L LUIS MIRANDA CÓRDOBA Vista aérea de la plaza de Las Tendillas, donde las actuaciones abrieron fuego anoche con Tomatito Sexteto legó el espíritu de Camarón, etéreo y sutil como era su voz, a sobrevolar anoche la ciudad de Córdoba? Lo más fácil es decir que sí, aunque quienes quisieron recordarlo lo tuvieron más como un paisaje, un hito en el camino con el que aprendieron a subirse a los escenarios, que como una influencia muy ostensible. Con esa premisa y después con la creatividad acostumbrada de todos los protagonistas, vivió Córdoba su quinta Noche Blanca del del Flamenco te dos horas, las guitarras fueron las protagonistas en Córdoba hasta que las 0.30 se alzaron dos veces. En el Teatro de la Axerquía, en el único recital de pago de toda la noche, tomó la voz Estrella Morente, con un homenaje a Camarón que, como prometió, no sería obvio A la misma hora, en una ciudad que no quiso dormir, Duquende estaba en el Compás de San Francisco. A esas horas el mapa de Córdoba era un tablao flamenco, aunque el arte jondo no siempre se revistiera de pureza y has- 2012 Flamenco, que otra vez desbordó las calles y convocó otra vez a un duende noctámbulo y creativo. Lo convocó primero quien guardaba en el alma lo aprendido junto a José Monge. La plaza de Las Tendillas, habitual mecha donde se enciende todos los años la Noche Blanca del Flamenco, recibía muy poco tiempo después de irse toda la luz a Tomatito, el guitarrista que tanto trabajó junto a Camarón. En la formación de sexteto, el autor interpretó un recital bajo el título de Luz de Guía Duran- ta la música no fuera la protagonista permanente. Las guitarras de José Manuel Hierro y Paco de Dios y la música de Kiko Veneno en la Corredera eran un ejemplo, como también todo lo que pasó junto al río. Camaronenando en la Ribera tuvo desde combinaciones con magia hasta la moda de Juana Martín en un singular desfile, sin olvidar el chill junto a la plaza del Potro. Toda una noche para disfrutar sin mirar un reloj que sólo cuando se iba haciendo de día contaba que se había pasando la noche en blanco.