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60 LOS DOMINGOS DE ABC DOMINGO, 17 DE JUNIO DE 2012 abc. es ABC Un Guggenheim en La crisis también ha dejado al aire las vergüenzas culturales localistas de los museos sin contenido ni visitantes. Delirios de titanio y realidades de hojalata Museo del Aceite de Oliva Jaén Con la rimbombante denominación de Museo Activo millones de del Aceite de Oliva y la Sostenibilidad la Junta de Andalucía lo inauguró el pasado 27 de enero a toda prisa, antes de las elecciones. Sin embargo, sigue cerrado al público. Ya denunciamos en su día- -asegura el diputado popular jienense Miguel Contreras- -que se trataba de un acto puramente electoralista. Los asistentes a la apertura pudieron comprobar que las instalaciones no estaban acabadas. El PSOE solo buscaba la foto, y una vez que se consiguió el objetivo que perseguían, las instalaciones se han cerrado useos o mausoleos de la megalomanía de los tiempos de bonanza? Es el efecto Guggenheim espejismo por el que los prebostes autonómicos y los munícipes de todas las capitales de provincia- -y hasta de poblachones- -creyeron que un edificio vanguardista firmado por un arquitecto de relumbrón bastaría para colocar a su ciudad en la órbita internacional de la modernidad y, de paso, grabar sus nombres a cincel en la historia, junto al de los Médicis. Además, les resultaba fácil ponersemanos alaobra porque, afinde cuentas, el dinero público no es de nadie Lo dijo la ex ministra de Cultura Carmen Calvo, pero lo debían de pensar igualmente todos los demás gestores, o, al menos, actuaban como si lo creyeran. Hasta que, llegados al punto de no retorno, en la España de 2012 nadie sabe qué hacer con determinados museos sin contenidos de relieve, sin una personalidad propia y (lo que es peor) sin visitantes. Pecados aún más graves en una sociedad cada vez más afecta a este tipo de actividades culturales, pese a la crisis. El director general de Bellas Artes, Jesús Prieto, aporta un dato revelador: Si en 2000 visitarontodoslos museosespañoles 42.500.000 personas, el año pasado lo hicieron 57 millones, un 35 por ciento más, yel incremento ha sido sostenido a lolargo de este tiempo. Por lo tanto, no hay que confundir la situación general, que es buena, con circunstancias puntuales, ni mezclar conceptos, pues hay determinados centros de arte contemporáneo para exposiciones a los que no se puede llamar museos. De modo que no es justo hablar de burbuja museística, se trataría en todo caso de otro tipo de burbuja El problema es que unos pocos recintos (Prado, Reina Sofía, Thyssen, Guggenheim) tienen enorme magnetismo (suman siete millones de visitantes anuales) y otros, muy poco, especialmente los que son fruto de ensoñacionesautonómicas o localistas. El trinomioanheladohace unosaños porlos gestores para su ciudad o su autonomía (auditoriomuseo- aeropuerto) ha resultado un monumental bluf convertido en la mejor metáfora de los porqués de una crisis que ha dejado en laestacadaanopocoscentros deartecontemporáneo o empantanados proyectos como el Museo del Aceite de Jaén, la Ciudad del Flamenco de Jerez o el Museo de los Sanfermines en Pamplona. Conprudenciaysinentrarencasosconcretos, Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, esbozauna elocuenteimagen del fenómeno: La vieja parábola de la ardilla que podía cruzar la península de árbol en árbol cabe Por BLANCA TORQUEMADA M actualizarla. Ahora podría hacerlo de tejado en tejado, saltando sobre los auditorios y museos Una bulimia que, en su opinión, pasa factura: Ha habido un proceso de creación de infraestructuras culturales febril y, a la vez, desequilibrado, porque, en paralelo, no se ha prestado atención a los veteranos museos de Bellas Artes que, en definitiva, sí son fruto de la historia y de una apetencia social. Se han creado museos de laboratorio sin colección, muy artificiales El director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Antonio Bonet Correa, apunta que algunos han pretendido ser muy modernos a la hora de crear museos de arte y han promovido edificios en los que ni siquiera es posible colgar un cuadro, a diferencia de aquellos del siglo XIX, con luz cenital ypensadosparaexponerlaobra condignidad. Coincido con Vargas Llosa en que se ha banalizado la cultura al convertirla en espectáculo, cuando cultura es cultivo conlleva un esfuerzo y está reñida con lo improvisado 7,1 Proyectos empantanados