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74 INTERNACIONAL DOMINGO, 10 DE JUNIO DE 2012 abc. es internacional ABC Hollande confía en revalidar su poder en las legislativas BSus planes económicos se verían alterados si el PS francés necesitara el apoyo de la izquierda radical JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS El presidente socialista francés, François Hollande, confía en revalidar su liderazgo en las elecciones parlamentarias a dos vueltas que se celebran hoy y el próximo domingo 17 de mayo. Por más que la gestión de Hollande comienza a recibir las primeras advertencias severas de la Comisión Europea, del Tribunal de Cuentas y de la Inspección de Finanzas del ministerio de Economía. Los últimos sondeos dan una mayoría parlamentaria al Partido Socialista, que cuenta con el apoyo de todas las fuerzas de la izquierda: socialistas, comunistas, radicales de izquierda, izquierdistas y ecologistas. Pese a todo, se espera que la Unión por un Movimiento Popular (UMP, el partido de Nicolas Sarkozy) salve los muebles, aunque pierda la mayoría parlamentaria, víctima de la amenazante presencia ascendente del Frente Nacional (FN, extrema derecha) de Marine Le Pen. Elegido presidente con el 51.64 por ciento de los votos, Hollande necesita una fuerte mayoría parlamentaria para aplicar su programa electoral. Pero todos los estudios de opinión sugieren que la mayoría presidencial de Hollande se arriesga a sufrir las tensiones del choque de programas enfrentados del PS, el Frente de Izquierda (FdI, con candidatos del PCF y la extrema izquierda) y los Verdes. Si el PS consigue la mayoría absoluta, con más de 289 diputados, Hollande podrá gobernar con relativa holgura y hacer frente a las presiones nacionales e internacionales que ha despertado el agravamiento de la crisis. Pero si necesitara recurrir a los diputados del Frente de Izquierda (en torno a quince, según las últimas estimaciones) o de los Verdes (unos doce) podría verse forzado a un replanteamiento de la política económica que acarrearía también un mayor enfrentamiento con ciertas instituciones. La Comisión Europea, el Tribunal de Cuentas y la Inspección de Finanzas repiten con insistencia que Francia debe clarificar su política presupuestaria, acometiendo sin tardar la reducción del gasto público aplazada desde hace años. A la derecha, la UMP es víctima de la balcanización política, la ascensión imparable del FN, y del efecto depresivo de la derrota de Sarkozy en las elecciones presidenciales. Vencido Sarkozy, un número importante de candidatos conservadores han preferido presentarse como independientes recurriendo a la etiqueta de otras derechas para alejarse de la UMP. Esos candidatos disidentes terminarán volviendo al redil del gran partido del centro- derecha, pero pueden complicar el panorama. Por su parte, Marine Le Pen espera que los candidatos del FN- -unidos bajo la etiqueta azul Marine -per- mitan el ingreso de la extrema derecha en la Asamblea Nacional, por segunda vez en la historia de la V República. Voluntariamente ambigua, Le Pen afirma que un solo diputado ya será un gran triunfo para nuestro movimiento El FN podría ganar diez o doce escaños, sin alcanzar, según las estimaciones, los quince escaños necesarios para formar un grupo parlamentario. Candidata ella misma en El centro- derecha Se esfuerza en salvar los muebles tras el efecto disgregador causado por la derrota de Sarkozy una circunscripción estratégica, en Hénin- Beaumont Le Pen aspira a liderar la verdadera y única oposición contra el ultraliberalismo socialista Quizá se trate de una ambición excesiva. Si está a su alcance conseguir varios diputados, recortar la influencia de la derecha tradicional parece excesivo. Un mes después de elegirlo presidente, la Francia profunda dará a Hollande, sin ningún entusiasmo, la mayoría parlamentaria justa para gobernar. Las llamaradas políticas de la extrema derecha y la extrema izquierda continúan recordando la existencia de una angustia social profunda y mal canalizada por los grandes partidos, PS y UMP, percibidos como elitistas por una mayoría social muy amplia, integrada por obreros víctimas de las crisis nacionales, agricultores modestos muy afectados por las crisis europeas y unas clases medias que se sienten abandonados por la fiscalidad de un Estado carnívoro Mayoría ajustada Hollande, saludando ayer a sus partidarios en la ciudad de Tulle, junto a su compañera, Valerie Trierweiller AFP CRITICADA POR AMBIGUA La política europea del Elíseo, en crecientes apuros J. P. Q. Apenas un mes después de la elección de François Hollande, Le Monde lanza una severa advertencia, denunciando en un editorial de primera página la ambigüedad inquietante del Gobierno Le Monde pone el dedo en la llaga en la que también ha insistido la Comisión Europea: Hollande sigue sin precisar dónde y cuándo comenzarán los indispensables recortes del gasto público, para cumplir una disciplina presupuestaria aplazada desde hace veinte o treinta años. El agravamiento de la crisis europea pone a Francia en primera línea de todos los conflictos, visibles y larvados. La deuda pública ha crecido inexorablemente desde 1981. Y todos los gobiernos franceses de los últimos treinta años han subido los impuestos, con tímidas reducciones circunstanciales. La nueva política prometida por Hollande (más crecimiento, pero cumpliendo el compromiso europeo de sanear las cuentas) choca con diversos muros, denunciados con la misma severidad por la Comi- sión y la Inspección gala de Finanzas: Francia lleva tres décadas financiando con deuda pública su hipotecado bienestar. Las crisis de la deuda soberana recuerda a Hollande que no podrá prolongar indefinidamente la ambigüedad calculada Le Monde advierte: La zona euro está ardiendo. La ambigüedad presidencial no ayudará a controlar ese incendio. Los electores franceses, por su parte, están en su derecho a conocer las verdaderas intenciones del Gobierno Hasta hoy, el presidente Hollande no ha podido gobernar. Hasta la próxima semana, en la Asamblea Nacional sigue existiendo una mayoría parlamentaria conservadora. Y durante cuatro semanas Hollande se ha limitado a avanzar medidas populistas, para favorecer el triunfo electoral socialista.