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ABC JUEVES, 7 DE JUNIO DE 2012 abc. es internacional INTERNACIONAL 47 Se estudia la reducción de los salarios de los presidentes y directores generales de todas las empresas del sector público, en unas condiciones que exigen un complejo proceso negociador. Sueldo de directivos El primer Gobierno de Hollande estudia un incremento de la fiscalidad que podría estar entre el 0.1 y el 0.25 para trabajadores y empresarios, para poder financiar la nueva política de jubilaciones, que tumba la reforma de Sarkozy, quien había elevado a 62 y 65 años la edad de jubilación. A cuatro días de la primera vuelta electoral de las legislativas, Hollande se reserva las aplicaciones prácticas de una medida a contracorriente de las políticas que se practican en toda Europa. Pero espera que el PS se beneficie electoralmente de decisión tan simbólica. El presidente anunció asimismo hace días una subida del salario mínimo de entre 50 y 100 euros mensuales. Su alcance electoral parece evidente. Jean- Marc Ayrault, primer ministro, anunció personalmente una re- Medida simbólica ducción del salario de los presidentes y directores generales de grandes empresas públicas. El proyecto todavía tardará algunas semanas en poder ser estudiado con detalle. Pero, en campaña electoral, los candidatos socialistas pueden avanzar otra promesa de enganche popular. Mucho más discretos, los proyectos de subidas de impuestos y recortes reclamados por la Comisión Europea y el Tribunal de Cuentas. Se calcula que Francia debe recortar unos 45.000 millones. Cuando los sindicatos temen la pérdida de varias decenas de millares de puestos de trabajo, el Gobierno prefiere comenzar por estudiar subidas de impuestos, que no serán anunciadas hasta bien entrado el verano, después del cambio anunciado de la Asamblea Nacional. Tras un largo periodo de consultas y negociaciones, Sarkozy elevó a 62 y 65 años la edad de jubilación, intentando preservar las rentas y pensiones, con un sistema de financiación que Hollande desea reformar en profundidad La restauración parcial de la jubilación a los 60 años solo es la primera y más simbólica medida de ese proyecto, que comenzará a negociarse a primeros de julio. Marisol Touraine, ministra de Asuntos Sociales, ha advertido que todo podrá negociarse: los años de cotización, las modalidades de la jubilación, el incremento de los años de vida laboral... ALFONSO ROJO N HOLLANDE: UN PIERNAS o es que Hollande figurase en el altar de mis héroes. Pero desde ayer, a la vista de la ocurrencia que ha tenido, se ha caído con todo el equipo. Lo mejor que le puede pasar a un político es ganar elecciones. Y si encima lo hace diciendo lo que piensa, indiferente a las encuestas, obviando los consejos de los gurús demoscópicos y sin mezquinos cálculos a corto plazo, la sensación de triunfo tiene que ser orgásmica. Por eso me parece tan mal que Hollande, a solo cuatro días de la primera vuelta de las elecciones legislativas, haya adelantado por decreto la edad de jubilación en Francia. Hay matices, porque hará falta cotizar durante 41 años, pero el presidente socialista echa abajo la reforma de Sarkozy y permitirá a los galos jubilarse a los 60 años. Y a mí, que sería de los beneficiados por la medida si fuera gabacho, no me entra en la cabeza. A muchos les puede gustar y serán legión los españoles que aplaudan el gesto y pidan a Rajoy que lo imite, pero vamos a dejarnos de poesía y pasar a las matemáticas. Esto no es Haití, donde la gente la palma un poco antes de los 30 años. Tampoco Angola, donde lo hace a los 40, o Somalia, donde la media muere a los 50. Esto es la bella, opulenta, acongojada y rica Unión Europea, donde la esperanza de vida de los hombres es de 79 años y la de las mujeres roza los 85. En 1960, cuando empezaron a llegar en masa los turistas y buena parte del personal sobrevivía subiendo sacos de cemento a las obras o segando a pleno sol, la esperanza de vida de los españoles era de 70 años y tenía sentido la idea de estar jubilados y disfrutando de la pensión un lustro o una década. Lo que no me parece ni siquiera apetecible es la perspectiva de pasarse treinta años sesteando o paseando nietos. Sobre todo con la que está cayendo.