Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 3 DE JUNIO DE 2012 abc. es opinion OPINIÓN 17 EL RECUADRO ANTONIO BURGOS SALVAR VALDEVAQUEROS Con lo grande que es España, ¿no tenéis otro sitio donde construir vuestro especulativo y destructor brote verde? E N esta España donde hay tantos que viven del aire, Tarifa ha sabido sacarle las ganancias al viento. El mayor mérito histórico de la gesta tarifeña de Guzmán el Bueno no es que resistiera sin entregar la plaza al moro que tenía cautivo a su hijo y le arrojara su propio cuchillo para que lo matara. El mérito mayor de Guzmán fue que, a pesar del levantazo que hacía aquel día, el cuchillo no sefueraliteralmenteatomarvientoytuvieraelpuñetero moro que ir a recogerlo a Tahivilla o a Facinas. De la desgracia de tener que vivir entre dos mares la mare que parió al poniente y la mare que parió al levante Tarifa ha hecho su industria turística y deportiva. Su máximo atractivo mundial es el levantazo, ideal para el windsurf y el kitesurf, del que decía el difunto Juan Luis de Tarifa, enamorado de su levante guapo que un día llegó un alemán con su tabla y con un perro dálmata. Sacó a pasear al perro, y cuando volvió a su cabaña de la Plaza de los Vientos del Hotel Dos Mares, el perro era completamente blanco: el levante soplaba con tal fuerza que hasta se había llevado los negros lunares del dálmata. Gracias al viento que espanta a los bañistas convencionales y masivos, Tarifa no fue hollada por el desarrollismo turístico del franquismo que levantó muros de cemento en forma de edificios de apartamentos junto a la mar de Benidorm o incluso a la mar del Coto de Doñana. El levante fue el gran PGOU que preservó Tarifa. Las únicas construcciones que hay a pie de playa de Los Lances son los abandonados búnkeres de la II Guerra Mundial, que la España coleguilla del Eje construyó por si nos invadían los aliados. En Tarifa no hay playas con sombrillas, tumbonas, bloquesde apartamentos yhorteras al sol. Tarifa es un paraíso, y la meca de los surfistas del mundo precisamente por su carácter bravío, salvaje, intacto, con el monumento natural de la Duna de Valdevaqueros, conla hermosurade tener Áfricaalavista en el horizonte, de acostarse viendo el estrellerío de las luces de Tánger al otro lado del Estrecho. En Tarifa hasta se hacen realidad los sueños de las canciones. Juro que junto al Tangana y a la escuela de vela del Spin Out es verdad que hay toros azules a la orillita del mar Bueno, pues este paraíso natural intacto, que no fue tocado por los 40 años del franquismo, ni por los 31 años del PSOE en la Junta de Andalucía, se puede ir literalmente a tomar viento (vamos, al carajo) con el PP en el Ayuntamiento de Tarifa, que ha aprobado un plan para cargarse Valdevaqueros, construyendo viviendas y plazas hoteleras en plan Benidorm, ¡hala! Conlo grande quees España, ¿notenéis otro sitio donde construir vuestro especulativo y destructor brote verde más que Valdevaqueros? Cuando, además, en las promociones del sector de La Marina y en el casco antiguo de Tarifa hay una exposición permanente de letreros de Se vende Las viviendas nuevas que quieren hacer, 350, son las mismas vacías o por vender a las que nadie les mete el diente en Tarifa. Donde lo que debería el Ayuntamiento es potenciar la ciudad durante el invierno, que no sólo estuviera llena en temporada alta. Promocionar todo elaño susencantosnaturales, alosquepodemosañadir el colonial Hotel Hurricane, el morrillo de atún de Morilla o la melva canutera de La Tarifeña. Pues nada, señores concejales del PP: que la Virgen de la Luz os conserve la vista para cargarse el invento del que Tarifa vive. Y la torpe ejecutiva regional del PP, encima, conAntonioSanz alacabeza, apoyandolalocura cateta, aunque Javier Arenas veranee en Tarifa. Hijos míos, no os quejéis luego si repiten el tópico de que el PP sólo alienta el desarrollismo capitalista especulativo que atenta contra la Naturaleza. En Tarifa, por lo menos, ¡yes verigüel fandango! UNA RAYA EN EL AGUA IGNACIO CAMACHO NUMANCIA Rajoy ha decidido aguantar la presión, amagando con convertir el riesgo de caída española en una amenaza para el euro P MÁXIMO UEDE que Mariano Rajoy Brey sea en estos momentos el único español convencido de que el país no va a ser intervenido a corto plazo. Al menos es sin duda el más convencido de ello, y tal vez el menos inquieto por los preocupantes índices de la prima de riesgo. Acostumbradoalaresistenciacomo clavede sutrayectoria vital y política- -y hay que admitir que, pese a todos los avatares, no le ha ido mal del todo- elpresidenteparecedecidido aecharun pulso de aguante contra los mercados, contra la UE, contra Alemania y hasta contra el clima de nervios y desasosiego de la opinión pública. Se ha blindado depaciencia yhatransmitido asuentorno inmediato la consigna de ignorar la prima y soportar la presión pase lo que pase. La estrategia presidencial se basa en una mezcla de datos objetivos y de premisas más bien aleatorias. Uno: la convicción, reforzada con informes del CNI, de que la reciente tormenta financiera obedece a una carga especulativa contra el euro. Dos: el pálpito de que el presidente del BCE, Mario Draghi, juega en sus críticas al Gobierno con la camiseta azurra a favor de los intereses italianos. Tres: la esperanza de que Angela Merkel, cada vez más comprometida por falta de alianzas, acabe admitiendo que España puede convertirse en un socio pragmático y fiable de su política de estabilidad comunitaria. Cuatro: la confianza en que las inmediatas elecciones griegas supondrán, para bien o para mal, un cambio significativo en el cuadro de la unidad monetaria. Y cinco: la amenaza más o menos indirecta que una caída española representaría para el conjunto de la eurozona. Respecto a este último punto se ha producido en el entorno gubernamental una significativa inflexión del discurso. Personas próximas al presidente empiezan a hablar con cierta naturalidad de unapesetización porsorpresaacompañadadeladevaluación subsiguiente. Se tratede un cálculo real o de un amago táctico de advertencia a Alemania, la salida del euro figura ya como una hipótesis de trabajo. El Gobierno, con la natural tendencia a minimizar sus propios errores- -que no han sido pocos- sesientedesalentadoeincomprendidoenEuropa; después del duro proceso de reformas no ha acabado de asimilar su incapacidad para infundir confianza. Y antes que la rendición de un rescate que amortizaría la legislatura comienza a acariciar la idea de un movimiento de repliegue y de desestabilización voluntaria. Este enroque numantino- -que parece incluir la posibilidad del suicidio colectivo- -tiene, en todo caso, una viabilidad limitada en el tiempo. Un mes, en la práctica: lo que demore en aclararse el panorama griego y en entrar en vigor el nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad. En julio a más tardar alguien tendrá que tomar decisiones, Europa o nosotros. Yla hogueradelveranohabráderesolversecon una manguera de agua... o con una lata de gasolina.