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16 OPINIÓN DOMINGO, 3 DE JUNIO DE 2012 abc. es opinión ABC AD LIBITUM PUEBLA MANUEL MARTÍN FERRAND EUROPA, LA SOLUCIÓN Sin modelo, sin líderes y sin ningún proyecto concreto posterior a Maastricht y Lisboa, ¿hay salida? C UANDO Europa era un proyecto de unidad política sustentado en un mercado común, los padres de la criatura- -Jean Monet, Robert Schuman, Konrad Adenauer y Alcide de Gasperi- -tenían las ideas muy claras y trabajaban, sin precipitaciones ni pausas, para engarzar en un núcleo común la diversidad continental. El Reino Unido fue y es otra cosa, una cláusula de estilo, que les permite a los ingleses estar sin ser, la esencia de su vocación imperial. En nuestros días, a falta de líderes de la enjundia de los citados, la Unión Europea está más atenta al Derecho Administrativo que a cualquier pretensión de grandeza. Cataratas de funcionarios, los euromamones, se han adueñado de la realidad continental y, mientras crecen en volumen y gasto, no tienen más autoridad que la que se deriva de la administración de la dádiva. Repasen ustedes la nómina de los rectores de la Comisión y échense a temblar. Y sobre todo ello, una Alemania con los poderes decisorios que emana su riqueza y que, sin grandes disimulos, sin divisiones acorazadas y con la manija del funcionamiento del euro, detenta un poder fáctico sustentado en el principio de autoridad de los domadores de focas, echarnos una sardina de cuando en cuando. Para romper esas inercias esclerotizantes que paralizan el desarrollo político de Europa, la única vía de que lo alcanzado hasta ahora no se desmorone, los poderosos de toda condición- -públicos y privados- -mantienen vivos distintos clubes y foros en los que se lamentan coralmente las penas de sus integrantes. Uno de ellos, con la intención fundacional de promover simpatías hacia los Estados Unidos del Norte de América, es el foro Bilderberg, al que en su presente edición, en Virginia, asiste la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y no lo hace la Reina Doña Sofía, habitual en este tipo de encuentros que, sin frutos evidentes, marcan tendencia y, en lo posible, unifican criterios. Supongo que será para no disminuir con su ausencia la franciscana celebración del Día de las Fuerzas Armadas. Dijo Ortega, y siguen diciendo unánimemente políticos y pensadores de todas procedencias, que Europa es la solución. Lo será si se considera la mínima condición de los Estados que son teselas del mosaico continental. La unión ya no es una vía de fortaleza, sino una exigencia para sobrevivir. Pero, ¿de qué Europa hablamos? Sin modelo, sin líderes y sin ningún proyecto concreto posterior a Maastricht y Lisboa, ¿hay salida? Lo dramático es que no cabe contestar negativamente a esta última pregunta. Tiene que haberla y eso requiere más finura política y menos conformismo reglamentario. EL ESTILITA ni una sola de sus obras (de ninguna manera, por JAVIER TAFUR ASENSIO PILAR CITOLER Hay que admitir el impagable servicio pedagógico que ella puede prestar a nuestra provinciana sociedad L AS cosas están como cabía esperar. Pese a las fantasías y a las redes sociales cada uno nace donde nace y tiene las expectativas que le posibilita su partida de nacimiento. Es verdad que se dice que desde la nada se puede llegar a la más absoluta de las miserias, pero incluso este viaje- -que no deja de ser un invento del cine- -resulta extenuante para una ciudad como la nuestra. Nada cambia, todo permanece. Y, en Córdoba, más. Creíamos que aquí también tendríamos nuestra baronesa- -más pobre, más elegante, más culta y menos alegre que la de referencia- pero va a ser que no. Y es una pena, porque lo que nos traía Pilar Citoler- -aparte de su mérito intrínseco- -era aleccionador. Aquí, donde lo más contemporáneo que conocemos son las farolas de Cuenca (allí donde luzcan para nuestro sonrojo) convendría que nos abofeteasen y nos dijesen: ¡Estáis dormidos, este siglo ha sido infinitamente más infame de lo que pensáis! De lo cual, la colección Circa XX podría ilustrarnos sobradamente. Quiero decir que a mi no me gusta nada de lo que esta señora ha atesorado con admirable tesón durante casi cuarenta años y que, probablemente, supuesto, una de las copias numeradas del horrible colorín que Warhol perpetró sobre la fotografía de Marilyn) colgaría de las humildes paredes de mi casa. Lo que no impide que admita el impagable servicio pedagógico que puede prestar a nuestra provinciana sociedad. Pilar Citoler nos enseña la historia del siglo XX, toda su engañifa y toda su creatividad, en un periquete. En concreto, en un millar de muestras, acaso obras menores ¿y qué? de sus más conspicuas figuras. Picasso, Bacon, Miró, Nolde... son algunos nombres de una extensa nómina que, nos satisfagan o no personalmente, forman parte sustancial de la historia del arte contemporáneo. Una panorámica sobre sus trabajos conviene a nuestros escolares tanto como a sus profesores para tomar conciencia siquiera de la época que les ha tocado vivir. Puede que Paulino Plata valore el metro cuadrado de C 4 como si fuera de las piernas de CR 7 y crea que Andalucía va de moderna con sólo proponer un espacio sin contenido, pero se equivoca. Nada más digno para el presunto Centro de Creación Contemporánea que inaugurarlo con una exposición que lo explique y le de de ánima ajena mientras encuentra la propia. Y además, ¿qué nos cuesta? ¿Que son 200.000 euros al año- -por algo para siempre- -comparados con 460.000 (el año pasado) o 170.000 (el presente año) al día, por algo que dura estrictamente una noche? Pero el Ayuntamiento está en su austeridad franciscana (para lo que quiere) y la Junta de Andalucía no quiere saber nada. La razón es bien sencilla. Pilar Citoler fue avalada por Carmen Calvo. Tiene ahora, pues, su mismo crédito. De hecho, desde octubre de 2008 en que Rosa, Mudarra, Blanco y Roldán hicieron la propuesta oficialmente a Citoler, han cambiado muchas cosas. Todas menos Roldán. Supongo que como es tan grande siempre asoma la cabeza. Que la levante ahora de verdad para defender su caballerosa posición y que lo haga con el juicio y la claridad de un universitario...