Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 GENTESTILO SÁBADO, 2 DE JUNIO DE 2012 abc. es estilo ABC Junto al lago de Lugano Enclavada en un parque de 47.000 metros cuadrados, Villa Favorita fue adquirida en 1932 por la familia Thyssen. A la derecha, los barones en la puerta de la residencia, en 1990 Villa Favorita otro GONZALO CRUZ Carmen Cervera reconoce, de nuevo, su falta de liquidez. Tras la subasta de La esclusa retomará la venta de la residencia suiza cada dos por tres. Y es que no hay año en el que Tita no ande inmersa en una nueva reforma de alguna de sus casas o tenga que pelearse con los vecinos por las obras que acomete. Diez millones al año Q BEATRIZ CORTÁZAR ue la baronesa Thyssen está corta de liquidez es algo que se contó en estas mismas páginas hace más de un año, en una información que la propia Carmen Cervera no tuvo más que ratificar, puesto que era tan cierta como que sus niñas siguen sin tratarse con sus nietos. El ritmo de gastos que Tita tiene anualmente tan solo para el mantenimiento de sus múltiples propiedades (un chalet en La Moraleja; otro en Sant Feliú; Villa Favorita en Lugano; la casa de Pedralbes; cinco apartamentos en la Costa Brava, y hasta una chacra en Uruguay, sin olvidar su impresionante barco Mata Mua requieren un altísimo presupuesto al que hay que añadir el servicio de seguridad, los cinco miembros de la tripulación, secretarias, asistentes, servicio doméstico, jardineros, conductor... A todo ello hay que sumar la costumbre de renovar sus inmuebles Como la baronesa anda escasa de liquidez (su fijo de gastos de mantenimiento anual ronda los diez millones de euros) decidió hace ya más de un año vender un cuadro de Constable, La esclusa que tanto le gustaba a su difunto marido, el Barón Thyssen. Su principal escollo para conseguirlo fue justamente el rechazo de Francesca Thyssen, quien no aprobaba que se desprendiera de ese lienzo mientras mantenía el resto de sus propiedades. Han El silencio de Borja El hijo de la baronesa (izq. con su esposa Blanca) prefiere no comentar las operaciones de su madre