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22 PRIMER PLANO El Gobierno pide calma Alivio para el euro desde Dublín SÁBADO, 2 DE JUNIO DE 2012 abc. es economia ABC Irlanda aprueba el Tratado Fiscal con un 60,3 de apoyo B Alivio en Dublín por Espaldarazo a Europa garantizarse el acceso Resultado del referéndum sobre el pacto fiscal europeo al futuro Mecanismo Porcentaje de votos y número de personas de Estabilidad Europeo Participación: Par 50 BORJA BERGARECHE ENVIADO ESPECIAL A DUBLÍN El Gobierno irlandés y la Europa comunitaria respiran tranquilos. Cuando el plan de rescate de 85.000 millones de euros que recibió Irlanda en 2010 llegue a su fin a finales de 2013, Dublín podrá acudir de nuevo a los mercados de deuda con las espaldas cubiertas por el futuro Mecanismo de Estabilidad Europeo. Eso es lo que estaba en juego en el referéndum sobre el llamado pacto fiscal, en el que estaban llamados a votar este jueves 3,1 millones de irlandeses. Según los resultados oficiales, conocidos ayer a primera hora de la tarde, el sí ganó la consulta con un 60,3 de apoyo (955.091 votos) frente al 39,7 de noes (629.088 votos) Los irlandeses han enviado una potente señal al mundo de que somos un país determinado a superar sus dificultades económicas aseguró en rueda de prensa el primer ministro, Enda Kenny, quien ha liderado la campaña por el sí Desde Berlín, la canciller Angela Merkel llamó a Kenny para felicitarle por esta buena noticia para Irlanda y para Europa La participación habría sido del 50 con un predominio del no entre los sectores más castigados por la crisis. Tanto los dos partidos en el Gobierno, el Fine Gaelylos laboristas, como el opositor Fianna Fáil, además de los principales sindicatos, han defendido durante una campaña muy polarizada la convenienciade aprobarel Tratadode Estabilidad, firmado por 25 estados miembros (todos menos Reino Unido y la República Checa) el pasado 2 de marzo. El llamadopacto fiscal dacuerpo alos nuevos mecanismos de intervención financiera- -el famoso bazoca -con que la Eurozona intenta ganarse la confianza de los mercados de deuda. NO 39,7 629.000 955.000 SÍ 60,3 Proceso de ratificación Se requiere la aprobación en 12 de los 17 países del euro para que entre en vigor el pacto fiscal en 2013 años esta semana, alcanzando una cifra récord desde enero. La situación volvió a invertirse ayer. Los problemas a los que se enfrentaban los irlandeses ayer son los mismos que los de hoy aseguraba, desde el bando del no Gerry Adams, líder del Sinn Féin, que ha intentado recoger el voto del descontento y consolidarse en la izquierda del panorama político. El referéndum terminó con una participación del 50 del electorado Irlanda compra con el sí una tregua imprescindible para rebajar el precio de una deuda que ascenderá el año queviene al 120 de su PIB. Con unparo por encima del 14 y un déficit presupuestario del 13 en 2011, el país necesita consolidar el suave crecimiento AFP que augura la Comisión Europea a una economía que depende por completo de las exportaciones. La Unión Europea vuelve ahora su mirada angustiada a Grecia, a la espera del resultado de las elecciones parlamentarias del próximo 17 de junio. La encrucijada del euro BANÁLISIS SANTIAGO FERNÁNDEZ DE LIS Presión sobre la deuda El acuerdo solo requiere para entrar en vigor el 1 de enero de 2013 la ratificación de 12 de los 17 miembros de la zona euro, por lo que un no irlandés no habría paralizado el proceso. Pero la perspectiva de un portazo en el único país que someterá el Tratado de Estabilidad a referéndum incrementaba la presión sobre la deuda soberana de los países más acosados. Sobre todo, teniendo en cuenta su no inicial al Tratado de Niza en 2001 y al de Lisboa en 2008. De hecho, el interés de los bonos de deuda irlandesa a dos años se había puesto por encima de la deuda a diez D esde que la crisis del euro entró en su fase más aguda, hace ahora dos años, Europa ha adoptado muchas decisiones que contribuirán a evitar en el futuro crisis similares a la actual, pero se ha avanzado menos en la resolución de los problemas presentes: persiste el riesgo de salida de Grecia de la eurozona; los programas de ayuda a Portugal e Irlanda mantienen la incógnita de cuándo y en qué condiciones serán capaces de recuperar el acceso a los mercados de capitales; el énfasis en la austeridad fiscal a corto plazo como receta universal ha empeorado las perspectivas de crecimiento; y, sobre todo, ha continuado la fragmentación de los mercados financieros europeos, especialmente en su segmento mayorista e interbancario, que agrava la peligrosa circularidad entre la deuda soberana y los problemas de los bancos. Es prioritario corregir esta preocupante tendencia a la desintegración financiera, en parte inducida por los mercados, pero también por algunos supervisores que están limitando, por vía regulatoria o a través de la persuasión moral, la libre circulación de capitales que consagra el Tratado. La eurozona no puede funcionar sin mercados financieros integrados. El Banco Central Europeo está realizando una labor de intermediación de los flujos interbancarios que ha ayudado a evitar problemas mayores, pero que no puede ser permanente. Un funcionamiento eficiente del mercado interbancario es pieza esencial de cualquier sistema financiero, entre otros motivos porque así lo requiere la transmisión de la política monetaria. Los problemas detectados ponen de manifiesto que un prestamista de última instancia común a toda la eurozona es incoherente con la descentralización de las finanzas públicas y de la regulación y supervisión bancaria. Además de avanzar hacia una unión fiscal, la eurozona debe caminar hacia una unión bancaria. Esto exige una regulación uniforme, un supervisor bancario único (o al menos altamente integrado) un marco armonizado de resolución de crisis y un esquema de garantía de depósitos común. No son objetivos que se puedan alcanzar de la noche a la mañana, sino que requieren un proceso gradual. Pero es preciso tener claro el punto de llegada y diseñar un proceso de transición coherente. La unión bancaria es un proceso que debe discurrir en paralelo a la unión fiscal. Ambos exigen un grado de solidaridad y apoyo común muy superior al existente. SANTIAGO FERNÁNDEZ DE LIS ES ANALISTA JEFE DE BBVA RESEARCH