Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 20 DE MAYO DE 2012 abc. es ENFOQUE 5 La mesa del G- 8: el anfitrión Barack Obama y, en el sentido de las agujas del reloj, David Cameron, Dimitri Medvedev, Angela Merkel, Herman Van Rompuy, José Manuel Durao, Yoshihiko Noda, Mario Monti, Stephen Harper y Francois Hollande REUTERS Reunión del G- 8 en Camp David Otra noche que hemos cenado ÁLVARO MARTÍNEZ En torno al G- 8 casi todo propende a la perplejidad, sin que nadie se explique, para empezar, por qué se sigue llamando G- 8 si a la mesa se sientan diez: Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, Francia, Canadá, Reino Unido, Rusia, Comisión Europea y Consejo Europeo. Lo cierto es que una vez al año, el puente de mando del planeta se reúne para hacer una radiografía a los problemas del mundo y prescribirle una medicina. La consulta de este año, con Obama de anfitrión, ha sido en Camp David, la mítica residencia de descanso del presidente de los Estados Unidos; cincuenta hectáreas a orillas del río Potomac donde a lo largo de los últimos setenta años se han despachado, con mayor o menor éxito, recetas de calado. En sus bosques, y alrededor de sus famosas once cabañas, se preparó el desembarco de Normandía, Eisenhower recibió a Kruschev en plena Guerra Fría o se selló la paz entre Israel y Egipto. Se supone que la fronda de las montañas Catoctin aporta cierta clarividencia a sus visitantes, que esperan sacar frutos de la diplomacia íntima y sin corbata que promueve tan bucólico lugar. Pero visto que la crisis dura ya cuatro años y que casi todos los países de los comensales siguen con el agua al cuello, no parece probable que, a efectos prácticos, la reunión no aporte mucho más que un montón de buenas palabras y un lustroso manojo de fotos con el que decirle a este planeta perplejo y atribulado: Bueno, pues otra noche que hemos cenado. Pero tranquilos, que estamos en ello PRIMER PLANO