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72 LOS DOMINGOS DE ABC DOMINGO, 22 DE ABRIL DE 2012 abc. es ABC muchos años el político más divertido, guasón y respetuosamente seductor de toda la trar en política de la mano de Jacques De- clase política francesa. Sonriente, bonalors no permitía ningún tipo de libertichón, presto a todos los entendimiennaje Los fieles debían consatos, capaz de contar los chistes grarse a la política con un rimás picantes y dar las respuesgor monacal estricto. No tiene usted la tas más agudas. vendedora Hollande encontraría a Hace días, la mano tan blandengue de un mercado que le la madre de sus cuatro hijos en la misma Escuela como dicen Hollande daba la mano, tras un miNacional de Administratín, le comentó, entre rirespondió: Tengo la ción. Con ella, Ségolène sas de los testigos: No cabeza muy firme, Royal, compartía la mistiene usted la mano tan ma ambición política. Sin blandengue como diseñora. Y no le hablo casarse, la pareja Ségolènecen Hollande le responde todo lo demás Hollandefuedurantelapresidió: Tengo la cabeza muy dencia de Mitterrand un modefirme, señora. Y no le hablo lo de ambición política compartide todo lo demás... da. Ysedejaban fotografiar unidos, paEse tipo de réplicas, salpicando dres felices, para el mismo semanario, París confidencias, terminaron por hacer mucho Match donde trabajaba la periodista queco- efecto en una periodista de Paris Match menzó a interesarse por Ségolène, antes de Valérie Trierweiler, amiga de Ségolène Rometerse en la cama de Hollande. yal. Y la pareja François- Valérie se metió en Todas las periodistas políticas parisi- la cama meses antes que Ségolène Royal conas lo saben bien. Hollande fue durante menzara su fallida campaña electoral del BBB 2007, contra el mismo Nicolas Sarkozy. Derrotada Ségolène, su unión con Hollande se rompió para siempre. Ella se buscó otro hombre y se dejó fotografiar en bañador. Él hizo pública su relación con Valérie, que estaba poseída por la misma ambición política, con flecos femeninos propios. Valérie estaba casada con el secretario de redacción de Paris Match y era madre de dos hijos. Pero su cercanía a los políticos le había dado muchas alas. La periodista podía volar del brazo de un candidato a la jefatura del Estado. Ella es la directora oficiosa de la campaña de su hombre. Ella vigila sus corbatas, su régimen gastronómico. Ella controla las maldades políticas que es imprescindible lanzar contra rivales. Esas diferencias tácticas en el terreno de los comportamientos amorosos, erótiMás información cos, rapaces, también tienen un reflejo sobre las elecciones muy práctico en la táctica electoral de los francesas en la sección dos grandes rivales en la batalla final por de Internacional la conquista del Elíseo. Diferencias tácticas Batalla de ambición y glamour G Por J. P. QUIÑONERO. París randes seductoras, también ellas, Carla Bruni y Valérie Trierweiler ocupan un puesto eminente en la batalla campal de Nicolas Sarkozy y François Hollande intentando seducir a una mayoría de franceses. Estrella cosmopolita en materia de seducciones, la esposa del presidente de la República juega un papel doble en la recta final de la campaña: nota de glamour en algunos mitines escogidos y consejera excepcional en materia de imagen y comunicación. Exmodelo de alta costura, cantante que dará a conocer sus últimas composiciones el otoño que viene, experta emérita en comunicación audiovisual, Carla Bruni ha intervenido e interviene en cuestiones capitales de este tipo: elegir la foto de Sarkozy que ha servido de cartel de campaña, cuidar el aspecto visual de sus intervenciones en televisión, trabajar el vestuario del presidente candidato con aportaciones de matices femeninos... Sarkozy suda mucho durante los mitines. Y el sudor es muy visible en algunas camisas. Fue Carla quien discutió con varios modistas del tejido y el tono de las camisas y corbatas que mejor permiten ocultar ese detalle, que tiene su importancia, cuando se debe soportar el directo de las cámaras, a toda hora. Todos los mitines de Sarkozy terminan antes de las seis y media de la tarde. El presidente desea terminar pronto para recogerse en la intimidad, con su esposa y su hija, tras preparar con otros consejeros la agenda del día siguiente. Con despacho propio en el cuartel general de campaña de su compañero sentimental, Valérie Trierweiler asume cada día tareas ultrasensibles. Los consejeros y el director de campaña deben despachar con ella el orden de ataque de la jornada. Y es ella- -periodista en ejercicio- -quien organiza las ruedas de prensa y se ocupa de los detalles esenciales: la posición del candidato a pre- sidente y el lugar reservado a los fotógrafos. Resueltas las cuestiones de intendencia, Valérie Trierweiler dirige ella misma las operaciones políticas más sensibles. Es ella quien cena con Claude Chirac cuando se trata de filtrar el apoyo simbólico de la familia expresidencial conservadora al candidato socialista. Y es ella quien sostiene a Hollande cuando el candidato socialista pide la cabeza del director de Le Figaro Carla Bruni y Valérie Trierweiler son dos amazonas influyentes y temibles, que también aseguran el reposo del guerrero, de vuelta al hogar tras la diaria y siempre inconclusa batalla. Valerie Trierweiler dirige las operaciones más sensibles de la campaña de Hollande. Carla Bruni asesora a Sarkozy en cuestiones de imagen Con despacho propio