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ABC DOMINGO, 22 DE ABRIL DE 2012 abc. es LOS DOMINGOS DE ABC 71 La carrera de Sarkozy Chirac, qu e fue su m entor, aho ra no le ap oya Cecilia, la esposa que le llevó al poder Nicolas Paul Stéphane Sarkozy Edad: 57 años. Educación: Mediocre estudiante, licenciado en Derecho. Altura: 1,65 metros. Matrimonios: 3. Hijos: 4. Pareja actual: Carla Bruni. Detalles: Relojes de presumir y gafas de aviador. Apodo: SuperSarko el omnipresente En sus propias palabras: Lo que me ha hecho lo que soy ahora es la suma de todas las humillaciones sufridas durante mi infancia ven seductor de muy altos vuelos. Estuvo saliendo una temporada con Claude Chirac, la hija de Jacques Chirac, cuando este era alcalde de París. La relación entre Claude y Nicolas se rompió muy pronto por celos fatales. Ella no podía soportar a un hombre que aspiraba al mismo puesto que su padre. Las tres esposas de Sarkozy comenzaron siendo sus compañeras de guerra política. La primera, Marie- Dominique Culioli, es corsa. Paisana de Charles Pasqua, que fue el primer mentor de Sarkozy, en la alcaldía de Neuilly. Ella no tenía las alas del ave rapaz presta a volar hacia el Elíseo. La segunda, Cécilia Ciganer- Albéniz, estaba casada con un célebre animador de televisión: un perso- Esposas y aliadas naje que no podía competir con Sarkozy en el terreno de la ambición sin límites. La carrera de Sarkozy hacia el Elíseo comenzó en un piso de alquiler donde Sarkozy y Cecilia se amaban lejos del lecho matrimonial. Cecilia ofició de personaje cardenalicio en la corte del joven conquistador, que escaló todos los peldaños del poder a través de sucesivos ministerios. El día que Sarkozy ganó la batalla de las presidenciales de 2007, Cecilia le confirmó que lo dejaba: él había tenido una aventura con una periodista política; ella apareció fotografiada del brazo de su amante en una portada de Paris Match Tras la huida de Cecilia, a los pocos meses de instalarse en el Elíseo Sarkozy encontró en Carla Bruni el personaje que correspondía a su ambición. Para ella, seducir a un jefe de Estado era el trofeo definitivo. Para él, Carla sería el colofón de una vida de seductor triunfante. Hollande aspira conquistar el Elíseo con una experiencia amorosa menos dilatada. Quizá solo en apariencia. No es un secreto que el joven universitario François Hollande tuvo mucho éxito entre sus compañeras de carrera. Pero él ya estaba consagrado a la religión de la política, de la mano de un católico de izquierdas, Jacques Delors, padre de una sargenta con muchas aspiraciones. Delors es un cristiano que va a misa todos los domingos, a una iglesia del parisino distrito V, a dos pasos de su casa. EnBBB