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54 ESPAÑA La humildad de un Rey DOMINGO, 22 DE ABRIL DE 2012 abc. es españa ABC Los Príncipes de Asturias durante la recepción al mundo de las letras celebrada el viernes en el Palacio Real ERNESTO AGUDO Zarzuela intenta compatibilizar transparencia y privacidad BLos Príncipes siempre han pedido que se respete su derecho a la intimidad A. MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID Hasta ahora nunca se había puesto de manifiesto en España de una forma tan rotunda la trascendencia que una actividad privada podía tener sobre la imagen de una persona pública, aunque su trayectoria institucional fuera impecable. La Casa del Rey ya anunció hace cuatro meses su voluntad de ofrecer una mayor transparencia, un deseo que ahora se ha visto reforzado por las circunstancias. Sin embargo, eso no significa que a partir de ahora se haga pública, ni mucho menos, la agenda privada de la Familia Real. El objetivo de Zarzuela es procurar hacer compatible la transparencia con el derecho a la vida privada que tienen cada uno de los miembros de la Familia Real. Quienes han hablado de este asunto con más claridad han sido los Príncipes de Asturias. Igual que los demás Herederos europeos, Don Felipe y Doña Letizia siempre han pedido que se respeten sus parcelas de intimidad y, como se han convertido en objetivo prioritario de los paparazzi- -por el elevado precio que adquieren sus imágenes privadas en el mercado- han adoptado todas las medidas que estaban en sus manos para garantizar esa privacidad. En ocasiones, lo más sencillo ha sido viajar fuera de España para disfrutar de unos días de tranquilidad. Sin embargo, Zarzuela es consciente de que en estos tiempos, tras la polémica de la semana pasada, los sectores más críticos con la Monarquía aprovecharían cualquier desplaza- miento privado del que se tenga noticia para criticar a la Institución. La polémica por el viaje privado del Rey a Botsuana también ha abierto el debate sobre la posible elaboración de una Ley de la Corona que desarrolle el artículo 57 de la Constitución. Esa ley, que lleva pendiente desde 1978, podría servir, entre otras cuestiones, para desarrollar un procedimiento que estableciera la forma y el tiempo en el que deben comunicarse al Gobierno los viajes privados del Rey y, en su caso, del Heredero de la Corona. Además, la ley debería definir las funciones y responsabilidades del Príncipe de Asturias en general y, en concreto, en caso de ausencia o baja del Rey. También se podría aprovechar para conferir un fuero especial al Príncipe de Asturias similar al que disponen en la actualidad las altas autoridades del Estado. Y es que algunas fuentes aseguran que si Don Felipe, por ejemplo, atropellara a un peatón con su automóvil, tendría que prestar declaración en los juzgados, mientras que un diputado o un senador goza de protección especial al estar aforado. Pero tampoco son estos momentos los más adecuados para desarrollar una ley que modifique el estatus legal de los miembros de la Familia Real, al menos hasta que finalice el juicio a Iñaki Urdangarín. DECLARACIONES DE FELIPE GONZÁLEZ Soy republicano pero me llevé muy bien con la Monarquía ABC MADRID El expresidente del Gobierno Felipe González ha puesto en valor las disculpas del Rey tras su cacería en Botsuana y ha recordado que, pese a ser republicano, me he llevado muy bien con el Jefe del Estado y con la Monarquía Ser republicano no me impide ver que las dos experiencias republicanas en España han sido muy dificiles añadió. En declaraciones a la Ser, González ha recalcado que el curioso hecho de que Don Juan Carlos pida disculpas es un parteaguas de la historia porque los Reyes no se equivo- can Pero los Reyes constitucionales sí se equivocan y tienen que reconocer cuándo se equivocan. Lo ha hecho, es una Monarquía parlamentaria y lo ha hecho. Y espero además que lo haya hecho convencido de que se ha equivocado apostilló. Tras admitir que ha recibido con preocupación las críticas al Monarca, González señaló que mientras fue jefe del Ejecutivo siempre mantuvo una buena relación con el Rey y siempre supo dónde estaba. Si el Gobierno lo sabía, tuvo que haber opinado algo; sino lo sabía, peor. La explicación de me enteré no me enteré no nos sirve criticó.