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ABC LUNES, 9 DE ABRIL DE 2012 abc. es cultura CULTURA 81 CLÁSICA El nieto de Saturnino Calleja comparte con ABC dos ilustraciones inéditas que el dibujante realizó para un libro Un nuevo paisaje Obras de Haydn Torres (estreno) y Glazunov. Int. Miguel Borrego, Orquesta de RTVE. Dir. K. Bakels. Lugar: Teatro Monumental. Madrid ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Mingote y los cuentos de Calleja TEMPORADA OSRTVE S S. G. MADRID aturnino Calleja fue un revolucionario para su época. Dueño de una editorial (una librería que adquirió a su padre en 1876 y reconvirtió en la Editorial Calleja, conocida en España y toda Hispanomérica) decidió acortarsu margen debeneficios para llegar a más lectores. La otra gran novedad que aportó a sus publicaciones- -libros de pedagogía (su compromiso con el magisterio fue extraordinario) y cuentos para niños- -fue la de llenarlos de ilustraciones para que resultaran más atractivos. Todo por la ilustración de un niño defendía Calleja. Para ello, no dudó en acudir a los mejores dibujantes de la época. Lamentablemente, Saturnino Calleja no llegó a conocer a Antonio Mingote, que nació cuatro años después de su muerte en 1915. Sin embargo, esta laguna fue subsanada años después por el nieto del editor, Enrique Fernández de Córdoba y Calleja, que ha dedicado gran parte de su vida a mantener viva la memoria de suabuelo, loque lellevóinexorablemente a conocer a Mingote, hace cuarenta años y a colaborar con él. Mi abuelo SaturninoCalleja revolucionóla ilustración editorial a finales del siglo XIX y principios del XX. Antonio Mingote era elmejorilustrador actual. Penséque había que relacionar esos dos importantes nombres, por lo que cuando escribí Saturnino Calleja y su Editorial. Los Cuentosde Callejaymucho más le propuse a Antonio que presidiera el acto de presentación de dicho libro en el Ateneo de Madrid, lo que hizo, en 2006, con simpatía y elegancia explica a ABC. Poco después, le propuso al dibujante que hiciera el prólogo de otro volumen, Ilustradores de los Cuentos de Calleja a lo que Mingote le respondió con una entrañable misiva: Yo aprendí a leer en los cuentos de Calleja, los que costaban diez céntimos, aquella maravillosa perra gorda. Uno de mis primeros recuerdos es el de una enfermedad, creo que era el tifus, que me tuvo en la cama mucho tiempo y queyo pude soportar gracias a los cuentos de Calleja que mi madre y unos muy amables tíos me traían a docenas y esparcían en lo que no podría llamarse el lechodeldolor, tantome divertíanyapasionaban esos regalos. Creo que los cuentos de Calleja despertaron en mí la afición por la literatura, estimularon mi imaginación, me apartaron del camino, nunca hollado por mí, de las ciencias exactas, no sé... Puedes imaginar que la invitación a escribir ese prólogo, ade- Destaca en la temporada de la Orquesta de RTVE algún hecho relevante como el reciente estreno del Concierto para violín y orquesta de Jesús Torres, obra dispuesta a convertirse en parte referencial de su catálogo. Sobre la escritura de Torres se ha escrito con profusión, alabando siempre su refinado idiomatismo y su acabada sintaxis, impecable hasta el punto de dominar en este concierto a un orquesta de grandes proporciones pero que jamás rebosa ni engorda al solista, que le lleva, le da apoyo, que a veces dialoga y que siempre proporciona un colchón sugerente y evocador. Hay abundante ciencia violinística en esta partitura, que también debe mucho a la memoria musical de una tradición bien asimilada. Pero todo ello no es más que la gramática de una obra que despliega numerosos recursos hábilmente utilizados: algo significativo aunque insuficiente a la hora de describir una obra tan notable por la calidad de la materia como sólida por la capacidad de penetración. De nuevo, Torres es músico de tonos oscuros, de conmociones, de recuerdos resignados. Si perteneciera a otra época más sentimental indagaríamos sobre su vida, vivencias y reflexiones, pero como es de esta nos basta con caminar junto a su música para comprobar que se encuentra a gusto entre sonidos que tengan sustancia, desarrollos con capacidad narrativa y argumentos que conmuevan. El concierto para violín lo hace, amparado en un sentido dramático que incluso entristece el registro más brillante del instrumento. Duele una música que concluye de forma sorprendente, pues hay que tener mucha seguridad y convicción en lo que se ha dicho para cerrar con una cadencia en la que el violín, con regusto de zanfoña, se apaga, poco a poco, penetrando en el silencio. Y en el estreno, el violinista Miguel Borrego lo hizo con una impecable minuciosidad, afín a una versión recogida, con calidad en el sonido y seguridad en la ejecución. La que tuvo la Orquesta de RTVE, equilibrada y correctamente ordenada por el holandés Kees Bakels. Música que duele Arriba, autorretrato inédito que Mingote dibujó como prólogo para el libro Ilustradores de los Cuentos de Calleja Abajo, ilustración, también inédita, que realizó para El león en Quintanadueñas másdeenorgullecerme, significaunaespecie de culminación de mi carrera literaria y el hacerlo sería como el pago de una deuda antigua, entrañable (ya salió la palabrita) a lo que llenó tantas horas gozosas e inolvidables Sin embargo, las múltiples ocupaciones le impidieron alcanzar esa cumbre literaria, pero no realizar un dibujo expresamente para esta publicación. Al no poder escribir, le pedí que hiciera un autorretratoleyendouncuentodeCalleja recuerda su nieto. Un dibujo inédito- el libro no se ha publicado todavía, está guardado en un cajón, porque es muy caro -que ha querido compartir ahora con todos los lectores de ABC como homenaje a Mingote, que con cuatrotrazosera capazdedefinir unasituación que necesitaría de siete folios para contarla Fernández de Córdoba comparte en estas páginas otra ilustración inédita, realizada por Mingote paraelcuento Elleónen Quintanadueñas