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ABC LUNES, 2 DE ABRIL DE 2012 abc. es ABCdelDEPORTE 67 Juanito, segundo por la izquierda abajo, entre Stielike y Del Bosque ABC Ayudó a quienes le quitaron el puesto BMartín Vázquez, Santillana y Buyo no le olvidan. Rafa recuerda sus consejos TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID de su compañero: Como jugador era de una clase individual fantástica. Me dio muchos goles Carlos subraya que se entendían perfectamente: Era muy pícaro en sus pases. Me centraba los balones sin mirarme, yo sabía a dónde iba a mandarlo. En realidad, él enviaba la pelota donde yo tenía que colocarme si quería marcar Juanito era un veterano cuando la Quinta del Buitre tomó el poder futbolístico en el Real Madrid. Martín Vázquez siempre le recordará. El malagueño no pensó egoístamente en sí mismo, no les rechazó porque aquellos chavales cortaban su carrera. Les apoyó. Ascendí al primer equipo en la campaña 83- 84 y para nosotros, los jóvenes, fue una persona muy cercana. Él también deseaba jugar, pero era muy abierto con todos. Tenía un carácter fuerte y era un trozo de pan El malacitano falleció el 2 de abril de 1992 cuando regresaba de presenciar el duelo Real Madrid- Torino. Rafa jugaba en el conjunto italiano. Él entrenaba al Mérida y vino a verme tras el partido. Estuvo muy cariñoso conmigo Paco Buyo también jugó con Juan Gómez aquellos tiempos finales de su estancia en el Madrid. El portero elogia esa humanidad: Le conocí bastante y tuvimos una buena amistad. Era muy afectuoso con los compañeros. Estaba pendiente del grupo. Tenía dos caracteres. Pasaba de la tranquilidad a explotar de golpe Así sucedió con el pisotón a Matthaus: Perdía la razón y a los cinco minutos estaba arrepentido Le encantó como futbolista: Tenía un regate excepcional y una gran visión de juego. Se movía muy bien entre líneas. Sus centros eran excelentes, con esa derecha sensacional Centraba sin mirarme Juanito y Stielike eran el carácter de aquel Real Madrid de los años setenta y ochenta. Dos líderes que dejaron de hablarse porque mandaban en el campo desde polos opuestos. El malagueño tenía un pronto insoportable, que escondía una calidez encomiable. El alemán se enfadaba después de razonar sus posturas con rectitud luterana. El sol y la luna juntos en una plantilla. Santillana compartió con Juan su década prodigiosa, desde 1977 hasta 1987, cuando el pisotón a Matthaus le costó cinco años de suspensión en Europa y le condenó a marcharse del club. Juntos vivieron victorias épicas en la Copa de Europa y derrotas dolorosas en el torneo que hizo grande al Madrid. Con Juanito nada de lo que sucedía era baladí. Juan se lo tomaba todo a la tremenda destaca Santillana. Tenía un gran corazón. Poseía un carácter excesivamente efusivo, emotivo, y eso le trajo muchas complicaciones, en su vida personal y profesional. Y complicaciones al club con las sanciones. Cuando perdíamos, Juanito lo sentía mucho. Sufría. Y cuando ganábamos, explotaba de felicidad El goleador ensalza la calidad Santillana Era de una clase fantástica; me dio muchos goles, la ponía donde debía colocarme para marcar