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48 ESPAÑA Arde el corazón de Galicia LUNES, 2 DE ABRIL DE 2012 abc. es españa ABC EFE Núñez Feijóo, acompañado por dos de sus consejeros, visitó ayer la zona arrasada por las llamas y supervisó las labores EFE Los detenidos por quemar el monte se duplican en 2012 BEn 2010 se judicializaron 1.780 fuegos forestales y hubo 96 condenas; en prisión solo medio centenar de incendiarios CRUZ MORCILLO MADRID La temporada del fuego ni siquiera ha empezado, según el calendario habitual, y en solo los dos primeros meses del año ya han ardido 19.000 hectáreas forestales, frente a las 8.500 del mismo periodo del año pasado. La preocupante subida hay que atribuirla a la sequía, las altas temperaturas impropias de las fechas y las negligencias en la quema de pastos, una circunstancia que se repite año tras año. Con estas cifras, los investigadores de la Guardia Civil no han parado y, según datos del Servicio de Protección de la Naturalez (Seprona) se ha detenido ya al doble de individuos que en los mismos meses del año pasado, en torno a medio centenar. Además hay cinco veces más imputados. ¿Estas detenciones se traducen en condenas ejemplarizantes? Con gran frecuencia, no. Los investigadores conocen mejor que nadie la dificultad de detener a los autores y más de que un incendiario ingrese en prisión. A veces se halla la causa del fuego, pero luego no se puede certificar. Una cosa es encontrar el acelerante- -gasolina u otro combustible- -o retardante- -piñas, mechas, cristales que hacen de lupa- es decir, algo que al delicuente le permita huir, y otra encontrar al culpable y demostrar que ha puesto en peligro vidas humanas explica un agente del Seprona. Muchos de estos autores tras ser puestos a disposición judicial quedan en libertad porque el juez considera que no hay intención de causar tanto daño. Las cifras de Instituciones Penitenciarias lo acreditan: medio centenar de condenados en toda España por causar incendios están en prisión. Y eso pese a los numerosísimos procedimientos judiciales que se incoan. Investigación compleja En el año 2010 se abrieron 1.780 procedimientos judiciales por incendios forestales, según datos de la Fiscalía de Medio Ambiente, al frente de la cual está Antonio Vercher. Ese mismo año, se produjeron 96 condenas por fuegos y 34 absoluciones. Lo habitual es que no fueran sentencias por casos ocurridos en ese periodo, pero aun así es elocuente cuántos llegan a juzgarse. En 2009, se judicializaron 2.170 fuegos forestales, se condenó a 85 individuos y se absolvió a 51. La media de incendiarios que ingresan en centros penitenciarios es de diez al año, con penas que oscilan de tres a cuatro años de prisión. Pese a estas escasas penas, la investigación de incendios es complejísima. Un gran fuego como el que devora las Fragas del Eume se tarda entre uno y dos meses en investigarlo; exige mucho trabajo de campo y decenas de declaraciones. La prioridad es averiguar la causa (las muestras se mandan al laboratorio forestal) determinar si hay actuaciones urbanísticas pendientes, mineras, de caza... Buscar la motivación; es el objetivo. LA FISCALÍA DE MEDIO AMBIENTE ESTUDIA EL PERFIL El pirómano: varón, de 30 a 50 años y clase baja C. M. MADRID Varón, de entre 30 y 50 años, con ciertos problemas de adicción, procedentes de clases socio- culturales bajas y que vive en el lugar del incendio o tiene casa en él. Estos son algunos de los rasgos que se repiten en el perfil de quienes provocan incendios forestales, a tenor de la investigación encargada por la Fiscalía de Medio Ambiente en la que colabora la Facultad de Psicología de la Universi- dad Autónoma de Madrid. En cuatro años se han estudiado los perfiles de unos 600 casos con autor conocido y detenido. El fin de esta investigación es extraer perfiles criminales para determinar si los distintos tipos de incendios están relacionados con diferentes rasgos de quienes los provocan. En ese caso se podrían establecer unas bases de prevención e identificación de sospechosos. Los expertos distinguen entre incendiarios y pirómanos (éstos últi- mos son minoritarios y sufren algún tipo de trastorno que les hace disfrutar de la visión del fuego) Las motivaciones de unos u otros no coinciden, de ahí la dificultad de aquilatar un retrato, que se basa en un cuestionario voluntario al que se somete a los detenidos por este tipo de delitos y a quienes están en prisión, de forma preventiva o cumpliendo condena. La información que se obtiene no se puede utilizar, por el momento, en un procedimiento penal contra el autor. La motivación criminal está detrás de un buen número de incendios, aunque cada zona tiene sus pecualiaridades. En Galicia el negocio del fuego ha sido tradicionalmente muy rentable- -los retenes contra incendios se contratan por temporada-