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ABC LUNES, 2 DE ABRIL DE 2012 abc. es opinion OPINIÓN 13 EL CONTRAPUNTO ISABEL SAN SEBASTIÁN DE MUJERES, MADRES, CUOTAS Y MINISTROS Seamos libres para ser madres sin dejar de trabajar para llegar a ministras por nuestros propios méritos H A tenido cierto éxito mediático, únicamente comprensible en el contexto de indigencia expresiva que caracteriza a buena parte de nuestros políticos, esa proclama lanzada por la parlamentaria socialista, Patricia Hernández, a la cara del ministro de Justicia: No se es menos mujer por no ser madre ni más inteligente porserministro Tienerazón ladiputada, comoocurre siempre que alguien profiere una obviedad. ¿Hay quien discuta esa verdad de Perogrullo? Debería haber añadido que la cartera ministerial no le hace a unomástontoni lamaternidadanulalacondiciónfemenina, y habría terminado de descubrir la pólvora, con lo que tal vez hubiese merecido una portada. En la España de hoy todo es posible. planteándolelasiguientepregunta literal: ¿Cuántoscasostiene acreditados el Gobierno de la violencia estructural sobre las mujeres referida por el Gobierno? Como a sus 32 años Patricia Hernández no tiene hijos, según dice por decisión propia, le voy a contestar yo misma, desde mi condición de madre a los 25 y trabajadora desde que estaba en la Universidad. Madre de un hombre y una mujer maravillosos. De una chica titular de dos licenciaturas que se enfrenta, a la edad que tenía yo cuando nació su hermano mayor, al dilema a ser madre, o posponer sine die esa maternidad so pena de verse relegada a la tercera división de su centro de trabajo. La violencia estructural ejercida contra la mujer que opta por tener hijos se remonta, querida Patricia, Se manifiesta de mil maneras distintas que van desde la coacción en forma de preguntas capciosas en el momento de la contratación hasta la pérdida del empleo si se desafía la prohibición tácita de quedarse embarazada. Se refleja en la escasez endémica de mujeres en puestos de dirección en sectores comoeldelacomunicaciónyelperiodismo, porejemplo, pese a ser mayoría tanto en las facultades como enlasredacciones, yenelparónquesufrensustrayectorias ascendentes a partir del nacimiento de su primer niño. Alcanza a todas las categorías profesionales. Es la gran discriminación pendiente de resolución, una vez derribadas la mayor parte de las barreras legales o consuetudinarias que nos impedían desarrollarnos plenamente en cualquier esfera de la vida. Claro que no se es menos mujer por no ser madre. Perosí seesmenos libre de serlo cuandoel precio que pagamos por dar rienda suelta a esa maternidad, que constituye un anhelo legítimo en muchas de nosotras, es infinitamente superior al que se demanda al varón por convertirse en padre. Tampoco se es más inteligente por ser ministro. Pero ninguno se gana la cartera merced a una cuota, mientras que en el partido socialista en el que usted milita se condena a las ministras a la presunción de inferioridad intelectual por el hecho de imponerlas en sus puestos en virtud de un porcentaje que es preciso alcanzar porque sí. Resumiendo. Seamos libres para ser madres sin dejarde trabajarparallegaraministras o directoras de periódico por nuestros propios méritos. Sin empujones; únicamente retirando obstáculos. Porqueunhijonoesunquiste; esunregalo de vida. UNA RAYA EN EL AGUA IGNACIO CAMACHO LOGOS Y PRAXIS El punto más débil de ciertas decisiones de Rajoy es que para criticarlas basta con utilizar sus propias palabras P MÁXIMO OCAS personas pueden existir en el mundo tan distintas a Zapatero como Mariano Rajoy; por temperamento, por determinación, por filosofía de la vida. Llama la atención, sin embargo, el modo en que su Gobierno del estilo zapaterista, que consiste en tomar decisionesradicalmenteopuestasasudiscursopolítico. Para el antiguo presidente, que proclamaba sin remordimiento su tornadiza adaptación a las circunstancias por encima de cualquier principio, se tratabadeun aunasísu escandalosa incoherencia acabó ocasionándole un acelerado descrédito. Para el actual, elegido como consecuenciadelformidabledesengañoprovocadoporsu antecesor, esa acentuada contradicción pragmática entre teoría y realidad representa un violento contraste que siembra el desconcierto entre sus en que había cimentado su éxito. El puntodébil deciertas grandes medidas de Rajoyes quepara criticarlasbasta conutilizar sus propias palabras de anteayer mismo. La subida de impuestos- -primero a las personas físicas y ahora a lassociedades- labajada deldespido, lasalzastarifarias o la amnistía fiscal fueron denostadas con contundencia retórica por el propio presidente sólo pocos meses antes de serlo. Muchos ciudadanos que lo votaron confiados en su transparente solvencia se sienten desconcertados ante esta rápida revocación de compromisos; la abstención de las elecciones andaluzas tiene mucho que ver con esa desagradable sensación de sorpresa. A diferenciade laizquierda, cuyo sólidosentimientode superioridad moral autojustifica cualquier giro acomodaticio, el electorado de centro derecha es muy sensible al incumplimiento del logos y el ethos político. Sobre todo cuando le toca pagar las consecuencias de su propio bolsillo. Debido a esa seguridad izquierdista en su propia identidad tribal Rubalcaba no tiene problemas para olvidarse con desmemoriado cinismo del hombre que fue cuando al frente del cuadro de mandos de González o de Zapatero ejecutaba o proponía decisionessimilaresalasqueahoraadoptaelPP. Levale, porque le será perdonada, cualquier cosa que sirva en cada momento a su estrategia. Para Rajoy, en cambio, el situacionismo constituye una dificultad de primer orden que merma su credibilidad, resta susapoyosygeneraunafuertedecepcióndeconfianza. Sus votantes tienen derecho a considerarse atrapados bajo un ingrato fuego amigo que los convierte en rehenes de su propia elección. Lo peor es que con ese programa sobrevenido el Gobierno tampoco va a obtener el respaldo de los simpatizantes socialistas, y en mediode esa incomprensión general tal vez que se ha fijado.