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ABC MARTES, 27 DE MARZO DE 2012 abc. es ENFOQUE 5 Mariano Rajoy a su llegada a Seúl para asistir a la Cumbre de Seguridad Nuclear, un día después de su amarga jornada electoral EFE El día después ¡Cuerpo a tierra! JAIME GONZÁLEZ Galopa el Séptimo de Caballería, rifle en mano, disparando al bulto como si fuera la batalla de Little Big Horn, despellejando a los culpables de hacer el indio en Andalucía y el piel roja en Asturias quieren prender fuego a Javier Arenas y mandan amenazantes señales de humo a Mariano Rajoy, que está en Corea en su condición de jefe de la tribu arapahoe, doblemente derrotada en la batalla del domingo. Avanza el ejército de generales Custer pidiendo cabezas al grito de ¡ya lo dije yo! exhibiendo su condición de augures. Siempre llegan el día después, con los mapas pintarrajeados y las botas puestas, invocando el Apocalipsis y la cantimplora repleta de análisis, tan sesudos como los del viernes pasado, cuando a Arenas le llevaban oro, incienso y mirra, y a Cherines la hacían subida en un alazán blanco por los montes de Cangas dispuesta a descoyuntar al cristiano malo don Cascos I de Asturias. Singular estampida, sí señor. Serénese este regimiento armado, al que habría que pedir un poco de cordura y clemencia. Tal vez creyó que la izquierda había muerto el 20- N y que el socialismo era una especie en vías de extinción, como si las compuertas de la presa se hubieran abierto ese día para bañar eternamente de azul gaviota el mapa. El Séptimo de Caballería siente una proverbial fascinación por la sangre y solo ve muertos o vivos: disfruta rematando a los heridos con un ensañamiento patológico, como si amontonar cadáveres tuviera un efecto redentor. Quieren quemar a Arenas por el bien de España o, en su defecto, que se inmole en Despeñaperros. Suele ser habitual que al reo se le conceda un último deseo: simplemente despedirse de los suyos, que no es mucho pedir. Aunque sospecho que el Séptimo de Caballería le urgirá a abrirse en canal de madrugada. Qué prisas, Dios. Y qué curioso: los mismos que quisieron darle el paseo a Rajoy en la primavera- verano de 2008, ahora hacen guardia a la puerta del cuartel velando por la integridad del jefe. Hasta Seúl llegan los chasquidos del látigo, el estruendoso galopar de los caballos... Ya están aquí: ¡Cuerpo a tierra! ESPAÑA