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82 CULTURA animales salvajes. Y los hombres aprendieron y encontraron la llama en las piedras y en la madera. Y Amán dijo: -Gracias, Creador. -Yo os doy la criatura roja- dijo Dios- Y para que no olvidéis nunca que soy yo quien os la he dado, oiréis mi voz en el trueno y veréis el relámpago cortar el cielo en dos. Ahora ya no tenéis hambre, ni sed, ni frío, ni miedo. Ahora ya podéis marcharos. Todos los hombres dijeron cantando: -Ya no tenemos miedo, ¡oh, Tú, el Fuerte! Ya no tenemos ni frío ni hambre. Sólo Tú eres el Fuerte. Gracias, Creador. Y Dios volvió a su cabaña y la SÁBADO, 17 DE MARZO DE 2012 abc. es cultura ABC Cuento inédito del Merlín gallego Arranque de El fuego. Attum cuenta leyenda negra adaptada al castellano por Álvaro Cunqueiro, uno de los siete relatos inéditos del autor nacido en Mondoñedo Dios estaba sentado a la puerta de su cabaña y toda la cabaña de Dios estaba llena de luz. -Creador, cuando viene la noche tengo miedo. Todos los hombres tienen miedo cuando nace la noche. Las fieras vienen a nuestras cabañas y devoran nuestros hijos. Ya hemos sido castigados, Creador. Y Dios se compadeció. Entró en su cabaña y salió con el fuego en la mano. -Te voy a dar la criatura roja, la criatura viva (el fuego) Permanecerá contigo siempre. Ya no tendrás hambre ni frío. Tú, el hombre, solamente tú, tendrás la criatura roja. Los animales le tendrán miedo. Será tu compañera en tu casa y las fieras, temiéndola, no vendrán a buscar a tus hijos. No tendrás miedo por las noches, porque las noches, con la criatura viva, serán como el día. Y Dios descendió de la cabaña y se puso en medio de los hombres. Los hombres veían en su mano la llama. Dios la puso en el suelo y enseñó a los hombres a encontrar la llama en la piedra y en la madera. Y les enseñó cómo hay que alimentarla, qué cosas come la llama y qué cosas no. Les enseñó cómo ahuyenta el frío y espanta los CUNQUEIRO me, Rey de los Gou y en agosto Los cinco demonios de Wupei relato chino vuelto al castellano. Con su nombre adapta la leyenda negra El fuego. Attum cuenta Cunqueiro era el arte de contar. Hombre corpulento, alto y recio, que terminaba en cara bonachona, en su cabeza anidaban el mundo clásico, la Edad Media y el Renacimiento italiano; Orestes, Hamlet, el Rey Arturo o cualquier condotiero que se pareciera a Castruccio Castracani. Se encomendó a San Gonzalo de Mondoñedo, que rezando avemarías derrotó a una flota normanda. Con sus doscientas veintidós libras (algo más de ciento once kilogramos) Cunqueiro veía pasar la Santa Compaña de la vida con cierta tranquilidad. A los diez años escribió su primera novela, una del Oeste, en la que los blancos hablaban en castellano y los indios en gallego. Luego, esculpió melancólicos poemas amorosos de adolescencia porque la tristeza era el gran lujo que Vida y milagros de un santo bebedor de sueños B Rescatan siete cuentos inéditos y un centenar de artículos desconocidos de una de las cumbres literarias en español y en gallego se permitía la juventud. Aseguraba que había en Galicia menos meigas que brujas en Castilla la Vieja, y se calzaba un almuerzo de la ría con un pulpo colosal, rollo de picadillo de bonito fresco y pichones, que es plato sabroso y no carga el estómago. De caldo, un rioja suave. Gastaba Álvaro Cunqueiro un nublado vozarrón, y le daban miedo los tímidos. Se presentó al Nadal a cuerpo limpio para decir que ya no era aquel farero de Vigo que francotiraba con el Merlín y las Crónicas del sochantre Y lo ganó con Un hombre que se parecía a Orestes Pemán, que estaba viendo morirse a chorros a su mujer, le felicitó, y Gironella, y Delibes, y Carmen Laforet, y hasta Pepiño el Cagón, que le puso este telegrama: Enhorabuena, Álvaro. Ahora ya podrá comprarme dos cepillos nuevos. Abrazos, Pepiño el Cagón Le dolía una ausencia: Pero el señor Cela, no Cuando se terminaba un café, Cunqueiro miraba el pocillo como un infante traicionado. Escribía a un ritmo infernal de treinta artículos al mes. Cunqueiro, que estuvo en ABC desde 1939 a 1958, precisaba B ANTONIO ASTORGA ebedor de sueños, hijo del mar de Ossián y de Pondal, la carne literaria de Álvaro Cunqueiro tenía el sabor profundo del océano. Como las ostras, sus artículos y sus cuentos saludaban al estómago del goloso y lo ponían en forma para ulteriores condumios. Llegaban a la mesa humeando en las fuentes de Sargadelos, y se iban cociendo según los dábamos comidos. Y leíamos en ellos la ronquera del mar, que rompe en oscuras rocas. Ese mar nos ha devuelto a un Cunqueiro inédito, que ve la luz en De santos y milagros gracias a la Fundación Banco Santander (antología de Xose Antonio López Silva, profesor de Santiago; prólogo del exministro de Cultura César Antonio Molina) El mago Cunqueiro goteó sus relatos en Catolicismo. Revista mensual de Misiones órgano de las Obras Misionales Pontificias. Allí se abrigó como redactor desde julio de 1945 a noviembre de 1946, meses después de que le guillotinaran el carné de periodista. Entre los siete cuentos inéditos aparecidos, como Álvaro Labrada firma Cunqueiro en febrero del 46 Seu Cos- Presidido por Núñez Feijóo La Fundación Banco Santander presenta el miércoles De santos y milagros de Cunqueiro Cunqueiro, siempre, en el primer plano de la actualidad literaria