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48 ESPAÑA La Administración, en crisis La Sanidad SÁBADO, 17 DE MARZO DE 2012 abc. es españa ABC Una cura de adelgazamiento B ANÁLISIS MARIO WEITZ H ay urgencia en mostrar decisión en el cumplimiento de las metas del déficit, y una de las mejores armas para hacerlo es aligerar la pesada estructura del Estado. Hasta ahora, el sector privado ha cargado con todo el peso del ajuste, y es necesario someter ya al Estado a una cura de adelgazamiento que mejore su eficiencia. La decisión de cerrar algunas empresas públicas para ahorrar dinero es una medida acertada ya que, además del ahorro, da una imagen de austeridad que es urgente. La próximas medidas deben ir destinadas a bajar el peso público en las comunidades autónomas, evitando duplicaciones. Se ha hablado mucho en los últimos tiempos de Grecia, pero muy poco de Irlanda, donde el ajuste apoyado por el Fondo Monetario Internacional y la Comunidad Económica Europea está promoviendo crecimiento nuevamente. Una clave ha sido la ausencia de huelgas, y la comprensión por parte de la población que los sacrificios eran necesarios. Esa es la estrategia adecuada, pero, por supuesto, tan solo es un comienzo que debe continuar con privatizaciones importantes que logren restaurar la confianza perdida. El próximo paso, debería producirse ya con el presupuesto, con la inclusión de un recorte severo del gasto público, centrado en gastos corrientes, pero también en la reducción de televisiones autonómicas, la venta de coches oficiales, la instauración del copago en medicina, la desaparición de subsidios en sectores innecesarios, incluidos los sindicatos y la patronal, la implementación de la gestión privada en hospitales públicos, y una severa reducción en gastos de todas las empresas estatales. Pero para que todo esto tenga sentido, tiene que estar acompañado por estímulos a la exportación. Así, será posible hacer compatible las dos preocupaciones básicas: austeridad y crecimiento. El ajuste tiene un coste social, pero no hacer nada o postergarlo nos llevaría a una situación dramática al estilo Grecia. MARIO WEITZ ES CONSULTOR DEL BANCO MUNDIAL Y PROFESOR DE ESIC Foto de familia del primer Consejo Interterritorial de Salud presidido por Ana Mato Moncloa asegura que el copago sanitario no está sobre la mesa BSáenz de Santamaría no descarta, sin embargo, una recaudación extra por el consumo de fármacos S. N. L. L. C. MADRID PSOE: No sin excepciones El PSOE proclamó ayer un no total a cualquier fórmula de copago. Tras una reunión en Ferraz con responsables socialistas en materia de Sanidad a la que asistió Alfredo Pérez Rubalcaba, la secretaria de Política Social, Trinidad Jiménez, dejó claro que no aceptarán ningún modelo diferente al actual: ni un euro extra por la vía de las recetas, ni de las consultas, ni de los medicamentos. Siquiera el que pudiera repercutir sólo en los ciudadanos con las rentas más elevadas. Jiménez se mostró absolutamente convencida de que el PP está decidido a implantar el copago -al que llamó repago porque la Sanidad ya se financia con impuestos- y advirtió que la prueba ha sido su abstención en Cataluña y la insistencia del Gobierno en que cada Comunidad haga lo que crea oportuno al respecto No se ha abordado ni está en la mesa del Consejo de Ministros Así de escueta fue la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo cuando se le preguntó ayer sobre el copago sanitario, la posibilidad de establecer algún tipo de mecanismo por el que los pacientes asuman parte del coste de la sanidad para garantizar la viabilidad del sistema. En rueda de prensa Soraya Sáenz de Santamaría recordó que el Ejecutivo preparará una cartera de servicios básicos comunes que dejará sentado a qué prestaciones tienen derecho todos los españoles por igual al margen de donde residan. En esta cartera, aclaró, no se incluirá la prestación farmacéutica. Descartado el que vaya a haber un copago por los servicios de asistencia sanitaria, la vicepresidenta sí habló del copago farmaceútico, que ciñó a la corresponsabilidad fiscal que tienen las comunidades autónomas y que les permite adoptar medidas de esta naturaleza como ha hecho Cataluña. Cada uno tiene que asumir su responsabilidad, hacer su propia política y explicarle al ciudadano por qué se hacen las cosas y por qué se elaboran de una u otra manera los Presupuestos explicó. La vicepresidenta insistió en que el cobro o no por receta no es competencia del Estado, sino autonómica. Pronunciarse sería invadir esa autonomía que por ley tienen las comunidades A partir de ahí no quiso opinar sobre la medida, ni sobre las consecuencias que para la cohesión territorial puede tener el hecho de que solo algunas autonomías apliquen este tipo de tasas. También recordó que en el Consejo Interterritorial de Salud ya se ha decidido abordar la racionalización sanitaria y que la ministra de Sanidad, Ana Mato, está a la espera de las propuestas que puedan hacer las autonomías en el próxima reunión, que se celebrará en breve plazo. Me remito a ese Consejo