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ABC SÁBADO, 17 DE MARZO DE 2012 cordoba. abc. es Faltan 15 días Domingo de Ramos para el LA CUARESMA EN ABC 35 Las tiendas de productos cofradieros hacen frente a la situación aunando interés profesional y afición personal La penitencia de los emprendedores JOAQUÍN DE VELASCO CÓRDOBA ROLDÁN SERRANO Toda empresa pasa por dificultades en tiempos como los que corren, y las tiendas cofrades no son en eso distintas de cualquier otra. Sin embargo, cada una con su particular concepto de estrategia empresarial, están decididas a afrontar la situación con toda su energía, y sacar todo el partido posible de su temporada alta. Así, la que quizás sea la decana de las tiendas cofrades locales, La Clámide Púrpura, apuesta por la variedad. Su local en la calle San Pablo procura tener todo lo que un cofrade quiera. Pequeñas réplicas de pasos, costales, escudos y recuerdos llenan sus estanterías. Mezclan su propio incienso, venden costales, distribuyen DVD e incluso colaboran en la producción de una de las pocas series de documentales existentes sobre la Semana Santa de Córdoba. Fruto de esa diversidad, la temporalidad de su actividad se atenúa. El cofrade lo es todo el año, y un pin o un CD puede ser un buen regalo para cumpleaños o para San Valentín como señalan José Manuel Guzmán y Francisco Medina. El camino elegido por Juan Carlos Vizcaíno para Doce Varales es el polo opuesto. Si el caso anterior apostaba por la diversidad de oferta, este negocio situado en Ambrosio de Morales ha procurado la máxima especialización. Quizás por proceder de una tradicional tienda de telas, los tejidos son su principal producto. Su cliente va desde el nazareno que se hace una túnica a medida, hasta la cofradía que busca vestir su imagen. Además, provee a templos de Córdoba y de otras provincias de albas, casullas, dalmáticas o conjuntos de ambón y frente de altar. José Ávila dirige El Fanal, un nego- cio creado el pasado año en la calle Santo Domingo Savio. Aunque está surtido de recuerdos y miniaturas, su principal apuesta comercial es la equipación del costalero. Calcetines, calzado, costales de todo tipo, porque en esto también hay modas, ocupan la mayor parte del local, junto con sudaderas de bandas y agrupaciones. Su cliente natural es el joven cofrade apasionado por la corneta y el costal. La más joven tiene por nombre El Cabildo y desde su apertura se ha decantado también por la especialización. En la Calle Sevilla se ofrecen pebeteros, imágenes y medallas, pero destaca en especial por la orfebrería expuesta. El Cabildo no es tanto una tienda nueva como una nueva línea de negocio de la empresa Paula Orfebres. Araceli explica que la tienda vende las obras creadas en el taller, y que sus clientes templos y cofradías de diversos pueblos y ciudades. Ninguno de los responsables de estos locales niega que el momento actual es duro, oero confían en su capacidad para mantenerse en la actividad y salir reforzados de este bache. Es dicen, porque son emprendedores, pero también porque son cofrades. Cada uno de ellos es miembro de varias cofradías. Todos aman este mundo y se sienten felices de poder aunar su actividad profesional con su afición. Quizás esa sea su mejor táctica de empresa. a ese Señor que los libra de cornadas cuando pisan el albero? Un servidor ha coincidido varios años con Manolo Vázquez con una túnica negra y capirote en mano no muy lejos de aquí y además con sus muchos años a cuestas. Bueno, y qué les digo de los de traje negro que pululan alrededor de algunos pasos en los que el líder ha sido contratado por hermandades, pobres de ellas, que no cuentan con suficientes hermanos costaleros. Yo recuerdo hace años a un solo capataz y dos contraguías; ahora, casi el doble por paso. Y aun así chocan con luminosos de la Judería, como presencié con una señera cofradía de esta ciudad un Viernes Santo reciente. Y llegamos así a cofradías, sin pudor alguno, que se vanaglorian de espectaculares estrenos, millonarios, joyas de la corona en tiempos de penurias y además con toda publicidad. Sí, la excusa es la consabida de los puestos de trabajo, los jornales... Ese mismo dinero podría aliviar a unas cuantas familias que, perdido el empleo, no pueden hacer frente a los gastos básicos del hogar, ese mismo que muchos llegan a perder, viéndose en la calle, ante impasibles cajas y bancos, que exhiben sin pudor la coletilla de estar con las personas. Por ejemplo, esa entidad financiera ex cordobesa que antaño tanto apoyó la Semana Santa cordobesa. Estanterías con los productos de la tienda El Cabildo VALERIO MERINO