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ABC DOMINGO, 26 DE FEBRERO DE 2012 abc. es LOS DOMINGOS DE ABC 69 Varios ciudadanos pasean junto a un puente en Rovaniemi, capital administrativa de la Laponia finlandesa BERNARDO CORRAL No es Laponia todo lo que reluce D La región que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia no es exactamente ni la meca de la flexibilidad laboral ni el mejor destino para españoles en busca de empleo Por PEDRO RODRÍGUEZ esde Madrid hasta Rovaniemi, la capital finlandesa de Laponia, hay una distancia superior a los 4.000 kilómetros. Aunque durante esta semana, a través de la procelosa geografía comparativa de los mercados laborales, muchas conversaciones cerveceras y parte de la imaginación popular en España se han aproximado más que nunca hasta el extremo norte de Europa tras haber sido elevada a meritorio arquetipo de flexibilidad en el trabajo por el dirigente empresarial, José Luis Feito. Según la argumentación del responsable de la comisión de economía y política financiera de la CEOE, un parado en los países nórdicos deja de ser subsidiado cuando rechaza un trabajo aunque sea en Laponia Los atlas dicen que Laponia es la región ártica que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. José Luis Feito ha añadido que es un sitio muy bonito, con trabajos intensos de temporada que están bien remunerados Y en plan National Geographic hay que decir que Laponia ha estado habitada desde hace miles de años por la minoría Saami, también conocidos como los Lapp. Un estoico pueblo nómada en búsqueda de los mejores pastos para sus rebaños de renos. Aunque todas esas bucólicas y navideñas estampas protagonizadas por menos de 100.000 indígenas ahora incluyen a una población mucho más mezclada, numerosa y dedicada a explotaciones agropecuarias permanentes, minería, pesca y otras operaciones industriales. Un recorrido por las diferentes embajadas ante España de los países que compar- ten el territorio de Laponia confirma que las condiciones laborales no son tan extremas como los 30 o 40 grados bajo cero de un imperdonable invierno en las proximidades del polo norte. Si empezamos por Finlandia, la regla es que efectivamente un parado está obligado a aceptar una oferta de trabajo pero dentro de un perímetro máximo de ochenta kilómetros con respecto a su domicilio. Si dice que no, en virtud de un castigo administrativo perderá hasta 90 días del subsidio de paro finlandés que normalmente se prolonga durante 500 días. La legislación vigente en Finlandia reconoce toda una serie de limitaciones lógicas y humanas a la movilidad geográfica de los desempleados más allá de la barrera de los ochenta kilómetros: desde el derecho a recibir ofertas vinculadas a la formación y experiencia de cada trabajador, hasta el acceso a una vivienda adecuada pasando por el respeto al arraigo familiar o al hecho de tener familiares dependientes. Con todo, las fuentes finlandesas consultadas por ABC reconocen que no hay comparación posible entre sus regulaciones de su mercado de trabajo y la rigidez laboral que ha tenido España hasta ahora, sobre todo en materia de compensación por despidos y convenios sectoriales. También les llama mucho la atención la beligerancia entre sindicatos y patronal como punto de partida frente a su mentalidad más proclive a buscar soluciones entre todos. De hecho, en Finlandia, no existen indemnizaciones para despidos motivados por las dificultades de una empresa. Solamente el derecho a un preaviso en función BBB Lógico y humano