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ABC DOMINGO, 26 DE FEBRERO DE 2012 abc. es LOS DOMINGOS DE ABC 67 La Ruta 45 de la destrucción Frente al Pacífico, la Ruta 45 recorre la costa noreste de Japón que barrió el tsunami. Es una de las pocas carreteras del mundo que, junto a los límites de velocidad y prohibiciones de adelantamiento, luce señales triangulares con el borde rojo de peligro advirtiendo del riesgo de tsunami en los tramos inundables. no monarca Akihito, recientemente operado del corazón. Construidas por el Gobierno, las casas prefabricadas son gratuitas para las decenas de miles de damnificados del tsunami, que deben pagar al mes 7.000 yenes (65 euros) de electricidad, 12.000 yenes (111 euros) de gas y 5.000 yenes (46 euros) de teléfono. Aquí estamos mejor que en los refugios temporales, pero en invierno hace mucho frío y se condensa la humedad. Al amanecer, el agua del grifo está helada porque las tuberías se han congelado por la noche se queja Aiko. De forma suave y sin perder la compostura, como es habitual en este país de maneras exquisitas y recatadas, critica la actuación del Gobierno porque reaccionó más rápidamente para atender a las víctimas del gran terremoto de Kobe en 1995, aunque entiendo que este desastre es mucho mayor y más difícil de cubrir tsunami El auténtico drama de los damnificados del tsunami es que la catástrofe, que se cobró unos 20.000 muertos y desaparecidos y destruyó 800.000 casas en 600 kilómetros del litoral, quedó eclipsada por el accidente en la central nuclear de Fukushima. Tanto hace un año como ahora, su tragedia cae en el olvido por el pánico que desatan las fugas radiactivas de la siniestrada planta, que sufrió el peor desastre atómico desde Chernóbil en 1986. Consciente de que la radiación ya ha contaminado el mar, Aiko concede que la situación es peor en Fukushima porque las corrientes van hacia el sur la mayor parte del año, excepto en la temporada de tifones, que suben al norte Aunque se considera relativamente a salvo porque la central se encuentra a más de 250 kilómetros de distancia, cree que nadie sabe lo que puede pasar en el futuro por culpa de la radiación Según confiesa, su dilema es que si me alejo del mar buscando mayor seguridad, perderé mi medio y mi modo de vida Y, además, en Japón te puede pillar un terremoto en cualquier parte ironiza sacando a relucir el fatalismo nipón. Paradójicamente, el tsunami también ha traído nuevas oportunidades a los miles de albañiles y obreros que han emigrado a la costa para trabajar en la reconstrucción, que durará más de cinco años y costará 150.000 millones de euros. Es el caso de la cuadrilla que ha llegado a Kesennuma desde las nevadas montañas de Yamagata, en el interior de la prefectura de Miyagi. Por unos 200.000 yenes (1.854 euros) al mes, se pasan desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde retirando los esBBB Una tragedia delante de otra Por 100 euros al día, los trabajadores retiran los escombros en Ofunato