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20 PRIMER PLANO DOMINGO, 26 DE FEBRERO DE 2012 abc. es españa ABC Iñaki Urdangarín realizó en la puerta del juzgado sus primeras declaraciones a la prensa desde que se supo que estaba siendo investigado JOAN LLADÓ Estoy convencido de que la declaración contribuirá a demostrar mi inocencia BEl Duque de Palma prefirió acceder a pie al juzgado y no hacer uso del privilegio que le concedió el juez ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS PALMA DE MALLORCA Consciente de la gravedad del momento, visiblemente delgado, serio, tenso y con un gesto de preocupación que fue suavizándose a lo largo del día, Iñaki Urdangarín declaró ayer como imputado en el Juzgado número tres de Palma de Mallorca. Después de más de tres meses en la diana de las acusaciones, el Duque de Palma rompió su silencio, ofreció por primera vez su versión sobre los hechos que se investigan, acotó su responsabilidad y se quitó un peso de encima a la espera de terminar hoy su declaración y de lo que decida el juez. El Duque de Palma podía haber llegado en coche hasta la misma puerta de la sede judicial, como le autorizó la víspera el juez José Castro por razones de seguridad. Sin embargo, el marido de la Infanta Doña Cristina no quiso hacer uso de esta autorización y accedió a pie a las instalaciones judiciales, igual que lo han hecho el resto de los imputados. Y no lo hizo una vez, sino cuatro, pues aprovechó el receso de hora y media del mediodía para salir y almorzar con la Infanta Doña Cristina, que le esperaba en su casa de Son Ventet, en el recinto de Marivent, la misma en la que han pasado tantos veranos felices. Con estos gestos, Urdangarín desarmó a quienes acusaron a la Casa del Rey de haber exigido un trato privilegiado para el Duque, cuando la única referencia que ha hecho Don Juan Carlos a este asunto, en su Mensaje de Navidad, fue precisamente para dejar claro que la Justicia es igual para todos y que cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley La Casa del Rey Urdangarín, por el contrario, ayer no sólo no esquivó a la prensa, sino que se acercó hasta los periodistas para hacer unas declaraciones, las primeras que hacía sobre este asunto. Vestido con pantalón gris, americana azul marino y corbata, el Duque de Palma llegó al Juzgado poco antes de las nueve de la mañana y bajó caminando la rampa de acceso acompañado por su abogado, Mario Pascual Vives, que le había esperado a pie de coche. Mientras Urdangarín recorría a paso rápido los 35 metros que le separaban de la puerta del Juzgado, a lo lejos se oían los gritos de algunas personas que aprovecharon su presencia y la de los numerosos medios de comunicación para escenificar sus protestas. Jaleadas desde hace meses por las informaciones sobre los negocios supuestamente oscuros del yerno del Rey, decenas de personas acudieron a las proximidades del Juzgado a insultar al imputado y, por extensión, a la Monarquía, como si en las Repúblicas no hubiera episodios de corrupción. El Duque de Palma, acostumbrado desde hace años a disfrutar el lado más amable de la vida, se armó de valor para superar uno de sus momentos más amargos y se acercó a los periodistas que aguardaban frente a la puerta del Juzgado: Comparezco hoy para demostrar mi inocencia, mi honor y mi actividad profesional. Durante estos años he ejercido mis responsabilidades y he tomado decisiones de forma correcta y con total transparencia. Mi intención en el día de hoy es aclarar la verdad de los hechos y estoy convencido de que la declaración de hoy contribuirá a demostrarlo. Muchísimas gracias a todos, muchísimas gracias por su atención Dentro del Juzgado, Urdangarín demostró su voluntad de colaborar con el juez y los fiscales y también su disposición a prolongar el interrogatorio todo el tiempo que fuera necesario con el fin de concluir anoche para evitar tener que regresar hoy y poder reanudar lo antes posible su vida habitual. Sin embargo, después de nueve horas de intenso y minuicoso interrogatorio, la declaración fue interrumpida hacia las nueve de la noche hasta las nueve de esta mañana. Terminar lo antes posible