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16 OPINIÓN VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2012 abc. es opinion ABC POSTALES BREVERÍAS JOSÉ MARÍA CARRASCAL La flor de Aguilar La exalcaldesa de Córdoba Rosa Aguilar (PSOE) fue nombrada ayer portavoz de la Comisión de Servicios Sociales en el Congreso de los Diputados. Además, Aguilar, exministra de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural en el anterior Gobierno socialista, fue designada vicepresidenta primera de la Comisión de Fomento de la Cámara Baja y vocal en la Comisión de Empleo y Seguridad Social. La flor de Aguilar es inagotable. Nueva etapa socialista, nuevo cargo. Doble Arenal El partido de Rafael Gómez pisa fuerte de cara a la celebración del Mayo cordobés. Y es que Unión Cordobesa (UCOR) tendrá una caseta propia en el recinto de El Arenal. Se trata de un nuevo instrumento de la formación política del empresario y concejal para seguir popularizando su partido, que ha renunciado a presentarse a las elecciones autonómicas pero mantiene un amplio respaldo entre algunos sectores de la sociedad cordobesa. Despedida Siete años de trabajo contemplan a José Antonio Caballero, que ayer se despidió de su puesto como secretario general de la Subdelegación del Gobierno en Córdoba. Los trabajadores, con el nuevo titular a la cabeza, lo despidieron afectuosamente antes de que se reincorpore a su puesto de inspector médico del Servicio Andaluz de Salud. El propio Primo Jurado reconoció la colaboración que había recibido de Caballero en su aterrizaje en el puesto. PARIPÉ EN LA MONCLOA En su primer encuentro, Rajoy y Rubalcaba alcanzaron muchos menos acuerdos que los que dieron a entender S E necesitaría el ingenio de Enrique Jardiel Poncela- -cuando se cumplen los 60 años de su muerte- -para escenificar la tragicomedia que interpretaron Rajoy y Rubalcaba, el uno como presidente del Gobierno, el otro como líder de la oposición, primero en el Congreso, intercambiando golpes con la contundencia y mala uva que ambos han acumulado en su ya larga carrera política, y luego en La Moncloa, entre sonrisas, saludos y principios de acuerdo, regados por vino de Rioja en torno a un chuletón. ¡Cuatro horas! vocean las agencias, como si fuera una proeza, o sea, como si Rubalcaba hubiese vuelto a correr los cien metros en 10,9 segundos, para fastidiar a Carme Chacón, y Rajoy hubiera ganado el Tour de France, para fastidiar a los franceses. En efecto, son muchas horas, pero si descontamos la comida y sobremesa, y hacemos lista de los temas a tratar- -la entera problemática nacional e internacional- resulta que no dan para tanto. Nada de extraño que a la hora de los resultados concretos estos resulten magros e incluso escuálidos. Que estén de acuerdo en las líneas maestras de nuestra política internacional no tiene ningún mérito, una vez que Zapatero hubiera enterrado aquellos desvaríos suyos de alianzas de civilizaciones e incivilizaciones. Que lo estén en la política frente a ETA en general, tampoco. Lo importante es que lo estén en la particular, es decir, ante los etarras presos y las organizaciones afines. Y de eso, ni palabra. Sobre la política de Investigación y Desarrollo, esencial para el PSOE por los dineros que mueve, sólo decidieron crear un grupo de trabajo, fórmula usada cuando no hay acuerdo. Y sobre la renovación de los cargos institucionales, se han dado de plazo hasta junio, o sea, aplazarlo, como vienen haciéndolo desde hace años. En cuanto a Bruselas, Rubalcaba pidió más presión para que nos alarguen el plazo de enderezar nuestro déficit, de lo que Rajoy tomó nota sin comprometerse, porque él ha prometido cumplirlo y no está seguro de poder hacerlo. Por último, sobre la reforma del mercado laboral, Rubalcaba mostró su rechazo, que se traducirá con una enmienda a la totalidad en el Congreso y la participación en las movilizaciones el domingo. Sumen ustedes todo ello y tendrán que los dos protagonistas de nuestra escena política nos montaron un paripé digno de mejor causa. Aunque explicable. El uno necesita no aparecer demasiado prepotente, y el otro, no demasiado débil. De ahí el apoyo del PSOE a la reforma del sistema financiero. Pero si Rajoy espera que Rubalcaba le ayude a salir del atolladero en que él, junto con otros, nos ha metido, está pero que muy equivocado. Zapatero le engañó cuantas veces se vieron. Rubalcaba, bastante más inteligente que Zapatero, intentará engañarle incluso cuando no se vean. Ningún reproche. Es el juego de la política. Lo importante es si se deja engañar. CARTAS AL DIRECTOR La paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio La ONU sale en defensa de Garzón, y exige a España derogar la Ley de Amnistía de 1977 porque incumple la normativa internacional en materia de Derechos Humanos. El portavoz de Navi Pillay, señor Colville, dice que los jueces no deberían ser objeto de una investigación penal por hacer su trabajo Me da la sensación de que Colville no se ha leído los doce capítulos de la Ley 46 1977, de 15 de Octubre, de amnistía. Me da la sensación de que dicho señor no conoce la verdadera historia de España, y me refiero a los acontecimientos ocurridos desde 1934 hasta el inicio de la Guerra Civil, lo que pasó en los primeros años tras la finalización de la guerra, y todo lo ocurrido hasta la muerte de Franco. Hay muy buenos historiadores españoles que han escrito sobre ello. Esta ley fue consensuada por todos los grupos políticos existentes en el Congreso de los Diputados, incluido Santiago Carrillo del PCE, que aún vive, y algo tendrá que contar sobre atrocidades. También la UGT, el PSOE y la CNT- -que fue fundada en Barcelona en el año 1910, y de ideología anarquista- -estaban muy activos en España en esos días de tramitación parlamentaria. ¡Al toro, por los cuernos Y digo esto de al toro por los cuernos porque si hay que cambiar leyes se cambian, al igual que se han cambiado para a partir de ahora pedir responsabilidades incluso penales a aquellos políticos que han despilfarrado o gestionado de forma desastrosa los impuestos de todos los españoles y que todos hubiéramos deseado con carácter retroactivo. Todo esto viene a cuento de la imagen tan deprimente de ver a un ex presidente (naturalmente que me refiero a Zapatero) tomando posesión de su cargo en el Consejo de Estado; ya sé que la ley recoge que los presidentes del Gobierno, una vez finalizado su mandato, pasarán a formar parte de dicho Consejo, pero por Dios bendito, que un personaje que ha despilfarrado a manos llenas el dinero de los demás, conseguido más de 5 millones de parados, haber enfrentado a los españoles con rencillas ya olvidadas, hecho el ridículo de cara al exterior deteriorando el prestigio que tenía nuestro país, etcétera, cómo puede entrar a formar parte de un Consejo de Estado, que me diga alguien razonadamente de qué y a quién puede asesorar y dar consejos este señor. Cambiemos la ley para casos de presidentes como este. Por cierto, yo no recuerdo haber leído o escuchado que un consejo o asesoramiento dimanante de este organismo haya servido de base para que un gobierno de los de hasta ahora haya adoptado acuerdo o medida alguna, y si esto es así y solo sirve para reunirse una sola vez al mes para charlar y tomar café o ver la reforma laboral total que se ha realizado Fernández de la Vega, habría que suprimirlo y emplear el dinero de esos suculentos sueldos en Investigación, Desarrollo e Innovación y evitar que nuestros jóvenes y doctos talentos tengan que irse fuera. ANTONIO MOLINA BERLANGA CÓRDOBA En lo que dice el Colville sobre el trabajo de los jueces, también creo que está en la inopia, porque, en el Estado español, existe un Estado de Derecho, y si se viola ese Estado de Derecho un juez no hace bien su trabajo, y por eso se le juzga y condena. También el New York Times hizo un editorial titulado La verdad, a juicio en España defendiendo a ultranza, es decir implacablemente y con ferocidad, al juez Garzón. En él, hacen manifestaciones gravísimas al considerar el proceso sobre Garzón como un eco perturba-