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14 OPINIÓN AD LIBITUM PUEBLA JUEVES, 16 DE FEBRERO DE 2012 abc. es opinion ABC MANUEL MARTÍN FERRAND COMO LAS MARMOTAS Sorprende la ligereza con que se invoca algo tan grave y tan socialmente demoledor como una huelga general C OMO si fuesen Luis Sánchez Polack y José Luis Coll, Tip y Coll, Cándido Méndez e Ignacio Fernández- Toxo, víctimas principales de la reforma laboral de Fátima Báñez, terminan sus actuaciones de moderada protesta con una muletilla amenazadora: Y la próxima semana... hablaremos del Gobierno Resulta tan cercano el tiempo de José Luis Rodríguez Zapatero, con quien Méndez fue un tácito vicepresidente cuarto que resultaría chusca una crítica al Ejecutivo sustentada en que aborda, de mejor o peor modo, los problemas a que debió enfrentarse el Gobierno precedente y no quiso ni supo hacerlo. Aún así, el líder de CC. OO, que se siente menos atado al zapaterismo que su compañero de UGT, ha dicho que la reforma laboral sería motivo de ¿para? una huelga general de forma inmediata Sorprende la ligereza con que se invoca algo tan grave, tan socialmente demoledor y políticamente definitivo, como una huelga general que, como el propio Toxo reconoce, favorecerá al Gobierno por lo que tiene de agotador para los sindicalistas. Por otra parte, ¿cuáles son la legitimidad y la representación de estos sindicatos? Aquí y ahora, Administración al margen, solo tenemos 2.000 empresas con más de quinientos trabajadores en su plantilla. A ellos, en el mejor de los casos, se reduce la representatividad de las dos grandes y subvencionadas centrales. ¿Cuántos son los afiliados y cuál es el monto de las cuotas recaudadas? Del millón y medio que integran el censo de las empresas españolas, un tercio son de un solo trabajador y otro de un máximo de cinco. Ahí no hay ni vestigios de afiliación sindical. El juego acostumbrado de acción y reacción, tradicional en las relaciones entre empleados y empleadores, resulta inoportuno, si es que fuera posible, en un momento tan grave como el que vivimos. Más de cinco millones de parados- -uno de cada cuatro en edad activa- -y la mitad de los jóvenes sin esperanza de acceder a un primer empleo no perfilan un paisaje natural para un sindicalismo rancio, de clase, entregado al principal partido de la oposición y dispuesto, por seguir existiendo con su desmedida máquina burocrática en marcha, a negar la mismísima Ley de la gravitación universal. La prudencia les aconseja a Cándido Méndez e Ignacio Fernández- Toxo una cierta hibernación, como la de las marmotas, hasta que pase el frío laboral imperante. No sé, ni nadie sabe, si las reformas acometidas por el Gobierno- -corta la del déficit, tímida la del sistema financiero y prudente la laboral- -serán suficientes para que la Nación recobre su pulso y palpite en proyectos de futuro. Pero está claro que no intentarlo sería muchísimo peor. PERSPECTIVA FERNANDO FERNÁNDEZ REFORMA LABORAL PENSANDO EN GRECIA El Gobierno cree que los españoles prefieren bajarse el sueldo y los beneficios sociales antes que abandonar el euro. Y tiene razón Q UE nadie se asuste, España no está al borde de la suspensión de pagos. Pero aun así, la reforma laboral es una de las primeras consecuencias de los acontecimientos griegos. Porque tiene un doble objetivo: asegurar la permanencia de nuestro país en una Unión Monetaria refundada y convencer a los españoles de que es mejor bajarse el sueldo yperder presuntos derechos adquiridos. El primero es casi un consenso nacional indiscutible; aunque haya quien prefiera soñar con otra Europa, sabe bien que hoy no es posible. Lo segundo es tarea hercúlea si tuviéramos que tomarnos en serio algunas declaraciones de oposición y sindicatos. Grecia se encamina a la suspensión de pagos. Son muchos los países europeos que han llegado al convencimiento de que la población vive al margen de la realidad y no tiene la madurez política suficiente para aguantar una etapa prolongada de realismo económico. Sufre lo que los economistas llamaríamos el síndrome de la alternativa inexistente. Piensa seriamente que pagar deudas es innecesario y contempla salidas mágicas como la devaluación. Compete a los líderes europeos decidir si hay posibilidades de asumir ese impago y mantener al país en el euro. Ello requiere afrontar el problema bancario heleno garantizando los depósitos en euros para evitaruna fugamasiva decapitales. Hacerlo o nodepende solo de la probabilidad de contagio; de los cálculosque hagan las autoridades europeas sobre la posibilidad de extensión a otros países con problemas de liquidez que se verían empujados a la insolvencia. Ya no se trata de medir la voluntad y capacidad de pago, como hacen las agencias de rating, porque ninguna de las dos existe, sino de un juico eminentemente político: ¿qué es mejor para la unión monetaria y política europea? Porque sería una insoportable paradoja que el proyecto que en la mente de los federalistas europeos iba a consolidar irreversiblemente la Unión Europea acabe siendo la semilla de su destrucción. ¿Qué tiene que ver esto con la reforma laboral? Permítanme una respuesta a la gallega, ¿alguien cree que un gobierno español se hubiera atrevido en otras circunstancias aaprobar una reforma de nuestro mercado de trabajo que acaba con el mantra de la protección de los elegidos para la gloria laboral? ¿Con la ficción de que algún día todos tendremos un empleo fijo, seguro y bien remunerado? Algunos hablan, un tanto exageradamente, de la ruptura del consenso social implícito en la Constitución. Otros más sosegadamente la describimos como el fin de la excepcionalidad laboral española. Pero es cierto que acaba con el proteccionismo paternalista tan querido a derecha e izquierda del espectro político. A la primera por social cristiana; a la segunda por pseudomarxista. Esta reforma es como la conversión de Damasco de la primera y el Bad Godesberg de la segunda. Pero acabará por convencernos a todos, porque los españoles prefieren bajarse el salario y asumir un deterioro de las condiciones laborales antes que verse enparo, lo dicen todas las encuestas. Son ya más de cinco millones, más de la mitad de larga duración y otro tanto sin protección. Que qué tiene esto que ver con Grecia. Muysencillo, cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar. Bien lo sabe el PSOE por mucho que su postración electoral lo tenga sumido en el desconcierto. Por eso, será más el ruido que las nueces, más el griterío demagógico que la toma de la Bastilla, porque hasta Llamazares sabe que es peor la alternativa. Aunque no lo pueda decir.