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ABC LUNES, 30 DE ENERO DE 2012 abc. es ABCdelDEPORTE 59 Abierto de Australia Tenis D Rafa, un paso más cerca e estas derrotas se aprende mucho y Rafa Nadal debe sacar conclusiones muy positivas del Abierto de Australia. Ha hecho un torneo magnífico y lo resume con una final extraordinaria, muy difícil de jugar y durísima después de casi seis horas en la pista. Ha cambiado la temperatura, se ha jugado en cubierto y en descubierto y lo mejor de todo es que siempre ha estado al nivel que se le exige. Rafa ha dado un paso al frente, me ha encantado. Es verdad que el título es para Novak Djokovic, otro tenista impresionante que va camino de ser un grande si no lo es ya. Pero este Nadal es otro, no tiene nada que ver con el que salió derrotado en las seis finales de 2011, mucho más agresivo y constante. Le faltó un poco de confianza y debe superar el factor psicológico, pues tenía el título en la mano y se le escapó. La clave, desde mi punto de vista, se resume en ese punto con 4- 2 y 30- 15 del quinto set. Ahí estaba la final y cuando Djokovic recuperó el saque se acabó todo. Al serbio no se le puede conceder ni un milímetro. Es difícil digerir una derrota en la final de un grande, pero no hay reproches para Nadal. Estuvo mucho más cerca y estoy convencido de que en 2012 la historia va a cambiar. Rafa es un luchador que merece todos los respetos y ha demostrado ser de otro nivel cuando se ha rehecho en el cuarto parcial. Ha planteado muy bien el partido, con confianza, y se le ha ido todo el trabajo en esa bola. Creo que ahí tuvo un momento de dudas y lo aprovechó Djokovic, que pese a todo es digno y justo campeón del primer grande del año. La capacidad del serbio y su derroche físico no tienen límite y todo apunta a que este será el clásico del tenis de aquí en adelante. Pero Nadal ya está preparado. char la ventaja. Se le complica a Djokovic con 5- 2 a su favor y le devuelve el regalo Nadal cuando servía para igualar a cinco, una montaña rusa de emociones. El palco de Nadal, enérgico al principio, trata de alentar a un tenista que tuerce el gesto y al que le define su expresión corporal. Ya no hay puños, ya no hay ¡vamos! ya no hay saltos. En el otro cajón, el clan del número uno sube los decibelios y cada punto deriva en un golpe en el pecho de Djokovic, que invoca a la fuerza divina en cada situación de exigencia. Yo soy serbio proclama orgulloso con los tres dedos al cielo. Obtiene respuesta. Djokovic es un recital de restos y ahonda en la herida de Nadal con un juego profundísimo. Tenista de mil vidas, mantiene la velocidad de crucero a partir de un físico brutal y ni se inmuta con el revés cortado que le llega desde el otro lado de la pista. Siempre al ataque, hace suya la línea de fondo Nadal sacaba en el quinto set con 4- 2 y 30- 15, pero falló un revés y cedió su saque de forma decisiva Ya van siete finales consecutivas en las que el español pierde con el serbio, aunque esta vez estuvo más cerca Siete finales Punto clave Nadal celebra de rodillas la conquista del cuarto set, aunque luego no remató EFE Un martillo serbio y empuja a Nadal dos metros atrás sin que el balear encuentre el camino para jugar desde dentro. El tenis de Nadal, lleno de virtudes, ilegible para la mayoría de los mortales, se minimiza ante el talento innato de su enemigo. Le pasa con Djokovic lo mismo que a Federer con él, así de simple es la ecuación. Pero la diferencia entre estos dos clásicos del deporte es que Nadal tiene más orgullo que nadie y se pone en pie cuando se le daba por muerto. Se arrodilla después de vencer una cuarta manga volcánica y detenida por la lluvia, caminando sobre el alambre porque salva tres pelotas de break formidables con 3- 4 en contra. Hay motivos para gritar y ve la luz pasadas las cinco horas y media de debate. Esta cerca, la puerta abierta hacia el undécimo grande y Djokovic apenas late después de un intercambio de 31 golpes. Nadal saca con 4- 2 y 30- 15, pero se le escurre el triunfo entre los dedos con ese revés que no olvidará. Ahí está el partido, tan cerca y tan lejos. Hay honor en la derrota de Nadal, que hace mejor el triunfo de Djokovic. Videoanálisis y fotogalería de la final MANOLO SANTANA