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56 ABCdelDEPORTE Fútbol Segunda B LUNES, 30 DE ENERO DE 2012 abc. es ABC día después volverá a abrir la pequeña sucursal de Quincoces de Yuso para atender a clientes y amigos. Los mismos a los que ha aconsejado sobre créditos y pensiones antes de darse a conocer al resto de España con regates y goles decisivos. La fama no se le ha subido a la cabeza. Sigue siendo sencillo y cercano en el trato explica a ABC una vecina. En esta pequeña EL DEBER localidad de apenas 300 habitantes todo Después de los el mundo le conoce aunque ahora viepartidos lejos de ne mucha gente de Anduva, viaja en fuera solo para felicoche de madrugada citarle afirma Ivapara comenzar a na. trabajar a las ocho Pablo Infante salió a hombros del campo después de que el Mirandés eliminara al Español REUTERS Pablo Infante dirige una sucursal bancaria y es el máximo goleador de la Copa del Rey con el sorprendente Mirandés La doble vida del pichichi T JORGE A. MORENO umbado sobre la cama, rodeado de monitores, sin dejar de dar vueltas mientras los pensamientos se le agolpaban porque el fútbol se podía acabar de un plumazo por un inoportuno problema de corazón. Pruebas y más pruebas. Dos meses de angustia para un delantero que nunca ha comido de los goles, pero que tampoco sabe cómo es un domingo sin dar patadas a un balón. Después de multitud de electrocardiogramas, ecos y otros exámenes médicos, el informe final no le apartó de los campos y volvió a calzarse las botas de tacos. Tres años después de aquella pesadilla, Pablo Infante (Burgos, 1980) vive el sueño de todo futbolista modesto luciendo el brazalete del Mirandés. Su equipo, líder del Grupo II de Segunda B, disputará mañana la ida de las semifinales de la Copa del Rey ante todo un emblema de esta competición. Avisa al Athletic y recuerda el cartel que preside el viejo estadio inaugurado en 1950: Esto es Anduva Racing, Villarreal y Español dan fe. Pablo Infante es el único integrante de la plantilla que compagina los entrenamientos con un trabajo. De lunes a viernes abre la sucursal de una Caja en un pequeño pueblo burgalés del Va- A las ocho de la mañana, abre su oficina bancaria de Quincoces de Yuso lle de Losa, donde ejerce como director. A Garmendia o Iribas les ha dado por los libros, pero el resto de compañeros son humildes jornaleros del balón. El poco más de millón de euros de presupuesto del Mirandés no da para excesos en las nóminas. El capitán de ese grupo de futbolistas que tiene maravillado a todo un país tampoco defiende el escudo por dinero. Su fidelidad y entrega en cada partido es la mejor forma de devolver el cariño que le demostró la afición de Miranda de EFE Ebro en el momento más difícil de su carrera. Lo pasé muy mal cuando me diagnosticaron el problema cardiaco, pero el club siempre me apoyó. Lloré mucho reconoce el sorprendente pichici de la Copa (seis goles) Ahora Pablo Infante es feliz, no quiere abandonar su tierra a pesar de los cantos de sirena y sabe que, aunque no sea por imperativo del corazón, antes o después llegará el momento de colgar las botas. A sus 31 años piensa en ello con la tranquilidad que le da saber que el Fiel a la rutina, se levanta a diario antes de que salga el sol para abrir la sucursal a las ocho. El partido más importante en los 85 años de historia del Mirandés no será una excepción y Pablo Infante acudirá mañana a su puesto de trabajo. Lo ha hecho en eliminatorias previas y no hay motivos para cambiar ante el Athletic. Cuando eche el cierre recorrerá los 50 kilómetros que le separan de Miranda Ebro para reunirse con sus compañeros. Once de ellos, además del técnico, Carlos Pouso, son vascos. Barahona es el único mirandés. Metódico hasta el extremo, el goleador del equipo nunca olvida que la línea roja del fútbol está en su trabajo. Después de cada partido de Copa lejos de Anduva se ha montado en un coche para emprender el viaje de vuelta y poder dormir unas horas antes de sentarse en el sillón para comenzar a firmar cheques. Tras jugar en Cornellá se dio una paliza mientras sus compañeros dormían en un hotel comenta entre risas un jubilado del pueblo. Y es que el fútbol le ha obligado a vivir a la carrera desde que comenzó a despuntar en la tierra de Tercera. El balón no le ha dado tregua ni para celebrar su boda. Fue el pasado mes de junio en la víspera del trascendental partido en el que al Mirandés se le escapó el ascenso. Dio el sí quiero en Extremadura, cenó pasta y emprendió el viaje de vuelta antes de que los invitados apuraran el último baile. Un esfuerzo sin premio porque el Guadalajara fue el que logró subir a Segunda. La brillante trayectoria en la Copa y en la Liga, donde el Mirandés es líder pese a caer derrotado la última jornada en Segovia, ha ayudado a la afición rojilla a olvidar aquella decepción. Lo que estamos viviendo es realmente increíble. Esto es Anduva, es lo que hay. Lo pone en la puerta Lo mejor para Pablo Infante está aún por llegar. En el partido de vuelta de la semifinal de Copa vivirá el honor de depositar el ramo de flores al pie de la estatua de Pichichi. Nadie mejor que el modesto goleador para cumplir con la tradición cuando un equipo visita San Mamés por primera vez en encuentro oficial. Miranda de Ebro y su equipo se lo han ganado a pulso. Trabajador