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ABC MARTES, 17 DE ENERO DE 2012 abc. es españa PRIMER PLANO 29 En la muerte de Fraga De Franco a la Administración Única POR PILAR CERNUDA ¿Franquista? Sí. Y galleguista, y conservador, reformista, defensor a ultranza de la democracia y autonomista D ecían de Fraga que tenía el Estado en la cabeza, y sus adversarios socialistas hicieron bromas con el cartel electoral que le presentaba con la frente cortada: el Estado era excesivamente grande, decían. Sería complicado definir su ideología, porque el mismo hombre que llamaba despectivamente caballerete a un Grimau que Es la guerra, basta se enfrentaba a una concon ver lo que sucede dena a muerte en tiemen los Balcanes. Ahí el pos de Franco, provocó asesinato está a la años después una esorden del día pantá de socios del club Siglo XXI porque Carrillo, secretario general del PCE, iba a pronunciar una conferencia en ese selecto club con Fraga como presentador, lo que en cierto modo tendría que haber servido de vaselina a una situación que importantes personalidades que Fraga Iribarne siempre fue un trabajador incansable se decían demócratas se negaban a aceptar. Que fue franquista hasta la médula mática española, donde Fraga recibía a no lo niega nadie y por supuesto no lo sus fundadores que viajaban desde Esnegó el propio Fraga, entre otras razo- paña para debatir sobre el futuro polítines porque en caso de hacerlo se ha- co. Godsa se transformó posteriormenbría visto obligado a dar muchas expli- te en Reforma Democrática, pero el salLey de Prensa caciones, ya que fue ministro de Fran- to concreto al juego de los partidos políDe esos años queda una co hasta que le cesaron. Sin embargo ticos no llegó hasta que Fraga se prede esos años queda una huella, la ley de sentó en el hotel Mindanao de Madrid huella, la ley de Prensa Prensa que eliminaba la censura pre- con seis destacados dirigentes franque eliminaba la via y fue un paso hacia la libertad, aun- quistas para anunciar el nacimiento de que muy lejos de la libertad plena. Alianza Popular. Los siete magnífi- censura previa y fue un Su transformación ideológica llevó, cos -Thomas de Carranza, Gonzalo paso hacia la libertad o más bien se visualizó, durante sus Fernández de la Mora, Licinio de la años de embajador en Londres. Fraga Fuente, Esteruelas, López Bravo, Silva Personaje único se convirtió en un referente de aque- y Fraga- -que hicieron flaco favor a los llos políticos y politólogos que hacían que pensaban que Fraga era una apues- Nadie le puso un pero cábalas sobre el escenario que se pro- ta segura hacia la democracia plena. en su partido. Nunca lo duciría en España tras la muerte del Fraga advirtió que sus principios se- hicieron. Cosas de dictador, sin tener noticia de que ya en rían democracia, orden, ley y autoriesos años el Príncipe Juan Carlos prepa- dad y que la política hace extraños Fraga se ha dicho con raba lo que luego se llamaría Transi- compañeros de cama No se equivoca- frecuencia ción, con Torcuato Fernández Miran- ba, cuando varios de sus extraños comda estudiando el terreno legal e institu- pañeros se encontraron ante una Conscional mientras el Príncipe recibía en titución verdaderamente democráti- de José Antonio Segurado, provocó secreto en Moncloa a destacados diri- ca, de la que Fraga era ponente junto a una fuerte crisis interna cuando, sigentes del socialismo, enviaba a Nico- dirigentes de UCD, PSOE y Partido Co- guiendo los consejos de Marcelino lás Franco Pasqual de Pobil a entrevis- munista. Le abandonaron. Oreja, pidió asociarse a los democristarse con Santiago Carrillo en París o a De la misma manera que Fraga se tianos europeos. Manuel Prado a que se reuniera con im- ha equivocado siempre al elegir socios Coincide esa época con el Fraga que portantes dirigentes internacionales, de aventura política, también se equi- cae en los errores frecuentes, no levanentre ellos Kissinger. Todo para que vocó al definirse ideológicamente o al ta cabeza electoralmente y decide retidieran un voto de confianza a la Espa- buscar acomodo para su partido en las rarse tras un fiasco en las elecciones auña que se configuraría después de Fran- agrupaciones y asociaciones interna- tonómicas vascas. Regresa ante el deco y tuvieran la certeza de que sería cionales. Alianza Popular formó parte sastre en que se convierte Alianza Pouna España plenamente democrática. de los partidos conservadores euro- pular durante la presidencia de HerFraga regresó de Londres con un peos, pero tras una peripecia electoral nández Mancha, y es el mejor Fraga el aura democrática indudable y con en la que se alió con el PDP de Óscar Al- que se pone al frente de la situación: unas siglas bajo el brazo, Godsa, un ga- zaga- -que le abandonó la misma no- crea un grupo de leales para transforbinete de estudios que se puede decir che electoral para crear grupo parla- mar el partido, convocan un nuevo conque nació en la propia legación diplo- mentario propio- -y con los liberales greso, deciden que sea José María Az- Nacionalismo ABC nar el nuevo presidente, convierten AP en Partido Popular y acentúan su carácter centrista, de manera que se produce la incorporación de personalidades procedentes de UCD que afianzan la imagen de centro derecha que tantos éxitos tuvo en los años siguientes. En Galicia, como presidente de la Xunta, Fraga encontró su sitio definitivo, gobernó como le salía de dentro. No le importó que le acusaran de caciquismo, ni tampoco de que dedicara tanto presupuesto a proyectos inasumibles económicamente, que él pensaba que enriquecían cultural e industrialmente a su región. Apareció un Fraga muy gallego, pero también galleguista, que ante el estupor de un Aznar enfrentado con los nacionalistas se convirtió en adalid de lo que Fraga llamó la Administración Única, que definía como autogobierno democrático y responsable, que de ninguna manera aceptaba la autodeterminación- un juego suicida decía- -y que abogaba por una autonomía alejada del centralismo, la rigidez, la burocracia y la tecnocracia. Nadie le puso un pero en su partido. Nunca lo hicieron. Cosas de Fraga se ha dicho con frecuencia. En algunos casos, sus errores tuvieron consecuencias casi mortales para su partido; en otros, demostró una visión de futuro que no se le reconoció cuando presentaba sus iniciativas. Como en casi todo lo concerniente a su vida pública, ha sido un hombre impredecible también en lo ideológico. Pero de derechas. Siempre y sin complejos.